El vicepresidente de la Generalitat y conseller de Economía, Oriol Junqueras, sí asistirá mañana a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera convocada por el Ministro de Hacienda (CPFF), Cristóbal Montoro, y que presidirá la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El anuncio, que podría parecer una obviedad, se ha convertido en noticia esta mañana cuando lo ha confirmado el número dos de Junqueras, Pere Aragonés, en declaraciones a TV3 porque el Departamento de Economía se había negado hasta ahora a confirmar o desmentir tal extremo.

De hecho, el pasado fin de semana desde la órbita del Govern se dio por seguro que Junqueras dejaría vacía la silla catalana en el CPFF, en consonancia con lo anunciado por Carles Puigdemont, quien ha afirmado que no asistirá a la Conferencia de Presidentes autonómicos que Mariano Rajoy quiere convocar en las próximas semanas. El president exige, por contra, una relación bilateral con el Gobierno, al margen del resto de los ejecutivos regionales. Ayer, durante la rueda de prensa de presentación de los presupuestos, Junqueras esquivó hasta cinco veces la pregunta sobre su participación en ese encuentro, en el que debe fijarse el objetivo de déficit y el techo de gasto para las comunidades autónomas.

Aragonés ha argumentado esta mañana que decidieron acudir a la reunión al ver el orden del día y se ha mostrado convencido de que la Generalitat tendrá “capacidad de influir” en las decisiones que en él se tomen. Algo que también contradice el argumentario utilizado ayer por Junqueras para explicar su escepticismo ante la utilidad de estos encuentros, en los que acusó al Ministerio de Hacienda de acabar tomando decisiones unilaterales en contra de la opinión de las comunidades autónomas.

Lo cierto, sin embargo, es que la Generalitat cuenta ahora con el papel que quieren jugar los gobiernos de Valencia y Baleares, antes en manos del PP y ahora con coaliciones de izquierdas dispuestas a reclamar mejoras en el sistema de financiación para las comunidades del arco mediterráneo, que se consideran maltratadas por el sistema actual. Y Junqueras quiere aprovechar ese contexto para mejorar las condiciones de déficit y techo de gasto para la Generalitat.