La presidenta de la Junta de Andalucía y líder del PSOE en esta comunidad autónoma, Susana Díaz, ha exigido hoy al Gobierno, en la localidad de Camponaraya (León), que «dé la cara» por la minería del carbón. «Es hora de que el Gobierno apoye al sector minero y que se haga frente a la despoblación de estas comarcas, así como a la falta de oportunidades», ha declarado Díaz a los periodistas antes de participar en un acto con militantes.

La dirigente socialista ha recalcado que el Ejecutivo que preside Mariano Rajoy «se ha desentendido» de las cuencas mineras y ha denunciado la paradoja «incomprensible» de que se necesite carbón «y se esté comprando fuera». «Eso es algo que gente no entiende», ha afirmado la presidenta de la Junta de Andalucía, quien ha finalizado en la comarca leonesa del Bierzo una visita de dos días a Castilla y León que ayer inició en Palencia y Salamanca.

Díaz cree que el Gobierno «debe levantar la voz» frente a lo que ha denominado el «lobby eléctrico», y denunciado que se esté permitiendo que los ciudadanos «paguen muchísimo por la luz». Por último, ha exigido a Rajoy el cumplimiento del plan del carbón en toda su extensión.

La dirigente, por otra parte, ha incidido en que el PSOE necesita unidad e insistido en la conveniencia de que los ciudadanos «vean que viene a ganar las elecciones para ayudar». «La sociedad quiere un proyecto de unidad y sin complejos y el PSOE está en condiciones de ofrecerlo», ha señalado antes de apostar por trabajar para una España solidaria. El PSOE, ha insistido, tiene que ser un partido útil y un instrumento para construir el país que se necesita».

Susana Díaz ha sido recibida con abucheos y gritos de «¡No es no!» por varias decenas de manifestantes al llegar a Camponaraya

Antes de dirigirse a Camponaraya, Susana Díaz se ha reunido en León con el máximo responsable del partido en esta capital, José Antonio Díez, así como con el presidente de la Agrupación Local y ex senador, José Giménez Martín. A su llegada a este municipio, cerca del límite entre Castilla y León y Galicia, ha sido recibida entre abucheos y gritos de «¡No es no!» por varias decenas de manifestantes.

Más de trescientos militantes y simpatizantes socialistas la esperaban en la Casa del Pueblo, recinto al que se prohibió la entrada a los manifestantes, lo que enervó la protesta, pero Díaz evitó la polémica y pidió diálogo como fórmula para establecer las relaciones. «El PSOE está pagando el precio de defender la libertad de expresión, que es lo que ha hecho a lo largo de toda su historia», ha afirmado respecto a las protestas, que ha situado en el «derecho a defender cada uno la posición que considere más oportuna».

Frente a las discrepancias que actualmente se dan en el seno del partido, «lo más importante es buscar las vías de diálogo», ha subrayado en este punto. El concejal independiente de Camponaraya, Olegario Vega, ha reprochado la presencia de Díaz. En declaraciones a los medios informativos, ha considerado que Díaz «no encarna los valores del socialismo» porque «ha entregado el poder a uno de los partidos más corruptos».