El Parlamento Vasco ha aprobado esta mañana resucitar la ponencia de autogobierno que la pasada legislatura fracasó en su intento por acordar un texto articulado que permitiera actualizar el Estatuto de autonomía vasco. Este segundo intento por dar pasos hacia la búsqueda de un nuevo encaje del País Vasco en España se produce en un nuevo contexto y juego de alianzas en Euskadi y en el conjunto del Estado. Así, el acuerdo para retomar los trabajos para plantear un nuevo marco de autogobierno ha contado con el respaldo del PSE, ahora convertido en socio de Gobierno del PNV, y de Elkarrekin Podemos, formación que se estrena en la Cámara de Vitora y que amplía de modo significativo en número de defensores del derecho a decidir en el Parlamento Vasco.

La propuesta, respaldada con el voto en contra del PP y la abstención de EH Bildu, fija como límite en esa búsqueda de un nuevo marco de relación con España el respeto “al ordenamiento jurídico” vigente. El debate parlamentario, que se ha iniciado con un recuerdo al parlamentario del PP Gregorio Ordoñez asesinado por ETA el 23 de enero de 1995, ha reflejado las posiciones extremas que en torno a esta cuestión aún perviven en la Comunidad Autónoma Vasca. Los planteamientos oscilan desde las llamadas de la izquierda abertzale a “obviar” la legislación española y fijar como único límite la voluntad de la ciudadanía vasca, hasta las advertencias del PP de estar “metiéndonos en un lío” y haciendo el ‘caldo gordo’ a “la estrategia del PNV” y su pretensión de aflorar un nuevo estatus jurídico y político para el País Vasco.

El PSE ha justificado su apoyo a la reedición de este foro, del que debería salir un texto articulado para ser sometido a votación de la sociedad vasca, asegurando que su pretensión es alcanzar el máximo consenso posible y que para ello “no nos asusta ningún debate, ni el del término nación, ni sobre el derecho a  decidir ni sobre las relaciones con España o con Navarra”, ha asegurado el portavoz socialista, José Antonio Pastor. Sí ha subrayado que cualquier paso que se dé en este ámbito se tendrá que hacer respetando el marco legal para que el texto o propuesta que pueda acordar en la ponencia “no quede varado por un tribunal”.

PSE: “Tendrá que ser una propuesta que no quede varada por un tribunal”

Desde el PNV, en cambio, se ha instado a hacer una propuesta que en una primera fase pueda fijar esta limitación pero se ha recordado que siempre debe primar la voluntad de la ciudadanía sobre las leyes, “es la legislación la que debe adecuarse, si hay que resistir resistiremos, pero ahora tenemos mimbres para hacer un bueno cesto”, ha asegurado el portavoz de la formación nacionalista, Joseba Egibar.

Ha destacado que el debate del autogobierno entra ahora en “una nueva fase”, tras el debate mantenido durante la pasada legislatura y que no logró consensuar una propuesta. Egibar sí ha defendido que el resultado de la ponencia, en forma de texto articulado, tendrá que ser sometido a una “consulta vinculante” en la sociedad vasca antes de tramitarlo y contrastarlo con las instituciones de ámbito estatal. Ha recordado que el PNV es partidario de iniciar un proceso con el fin de lograr el máximo consenso posible pero que no admitirá que en este camino se impongan “vetos”.

Ponencia ‘coja’ o estrategia del PNV

Otra de las formaciones que ha respaldado la iniciativa, Elkarrekin Podemos, se ha felicitado de que en ella se hayan podido reforzar los aspectos del concepto de autogobierno y no limitarlos al ámbito territorial o identitario sino como herramienta que consolida derechos sociales, económicos y la “solidaridad intergeneracional” además de la arquitectura institucional del País Vasco y la relación de esta con la ciudadanía. El portavoz de la formación, Lander Martínez, ha apelado a la necesidad de que se pretenda un debate abierto y plural en busca de amplios acuerdos y sin “bloqueos” para que pueda ser refrendado en una consulta: “Hay una generación que quiere un pacto más inclusivo, más transversal entre las identidades de nuestro país”.

La izquierda abertzale en cambio ha considerado que establecer el marco legal español como límite conlleva a que la ponencia de autogobierno nazca “coja” y condicionada al no primar la voluntad de la sociedad «que debe estar por encima». La portavoz de EH Bildu, Maddalen Iriarte, ha llamado a “obviar” o incluso a “transgredir” un marco legislativo “franquista” y para primar la voluntad de los ciudadanos.

El portavoz del PNV considera que hay «mimbres para hacer un buen cesto» en materia de autogobierno

Por último, el PP ha cuestionado el modo en el que se plantea el debate y en el que considera que se están primando los intereses del PNV. El portavoz popular, Borja Semper ha señalado que la formación de Iñigo Urkullu tiene una “estrategia” en la que la conformación de la ponencia juega un papel determinante para alcanzar su aspiración de un nuevo estatus jurídico y político para Euskadi. Sémper ha instado a “concretar” cuál es realmente la pretensión del PNV cuando habla de “nuevo estatus”: “¿Qué es eso de nuevo estatus? ¿Usted lo sabe?, nosotros no lo sabemos y por tanto no podemos debatir sobre algo que no sabemos qué es“, ha recriminado al lehendakari Urkullu.

Semper ha añadido que abrir de nuevo una ponencia para hablar de las cuestiones “que todos conocemos” sólo contribuirá a “meternos en un lío»: «Con la incertidumbre que tenemos, con los debates que tenemos supone meternos en un lío de imprevisibles consecuencias. La mejor aportación sería apostar por la colaboración, por la búsqueda de sinergias y buscar la potencialidad que aún tiene el Estatuto de autonomía. Lo demás será meternos en un callejón sin salida”.