Estados Unidos ha bombardeado Siria en la madrugada de este viernes. Su Marina ha lanzado 59 misiles de crucero Tomahawk, con 500 kilos de carga explosiva cada uno. Las fuerzas militares estadounidenses lanzaron el arsenal desde dos de sus buques militares ubicados en el Mediterráneo contra la base aérea de Shayrat, en la ciudad siria de Homs, desde la que el Gobierno estadounidense cree que partieron las aeronaves que supuestamente lanzaron las armas químicas que acabaron el martes con la vida de alrededor de 80 civiles en el norte del país árabe.

Según el gobernador de Homs, el balance del ataque es de siete militares y nueve civiles muertos.

En un primer momento el Pentágono aseguró que no había víctimas mortales pero posteriormente el gobernador de Homs, Talal al Barazi, ha señalado que al menos cinco militares sirios han muerto y otros siete han resultado heridos, según informa Reuters. Se trata del primer ataque directo estadounidense contra el Gobierno del presidente de Siria, Bachar Al Asad, desde que comenzó la guerra civil en ese país.

El ataque ha sido confirmado por el propio presidente estadounidense, Donald Trump, quien, en una breve comparecencia ante los medios, aseguró que EE UU no puede permitir que el presidente sirio siga haciendo uso de armas químicas, por lo que dio la orden de responder a dicho ataque. “El martes, el dictador sirio Bachar Al Asad lanzó un horrible ataque químico contra civiles inocentes. Usando un agente nervioso mortal, Asad ahogó las vidas de hombres, mujeres y niños indefensos. Fue una muerte lenta y brutal para muchos, incluso para bebés preciosos, en este bárbaro ataque”, apuntó el mandatario.

Fotografía cedida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Fotografía cedida por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos.

Trump hizo un llamamiento “a todas las naciones civilizadas” a buscar el fin de la “matanza y el derramamiento de sangre” que vive Siria. “No hay duda de que Siria ha usado armas químicas y ha violado sus obligaciones internacionales bajo la Convención de Armas Químicas, y ha ignorado la urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU”, aseveró, desde su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. “Todos los intentos de cambiar el comportamiento de Al Asad han fallado y fallaron de manera estrepitosa. Como resultado, la crisis de refugiados se está agravando y la región continúa desestabilizándose, amenazando a Estados Unidos y a sus aliados”, añadió. Trump aseguró que es “de un vital interés de seguridad nacional” que Estados Unidos “prevenga y persuada de la propagación y el uso de armas químicas mortales”.

Reacción rusa

Según el Pentágono, Estados Unidos alertó a las fuerzas militares rusas de que iban a efectuar el ataque contra la base aérea de Shayrat. “Las fuerzas rusas fueron notificadas con antelación a través de las líneas de comunicación establecidas”, apuntó en un comunicado el portavoz del Pentágono, Jeff Davis, quien añadió además que los lanzamientos fueron específicamente orientados para evitar “la muerte de civiles y en cumplimento de la Ley de Conflicto Armado”.

“Los estrategas militares estadounidenses tomaron precauciones para minimizar el riesgo para el personal ruso y sirio situado en la base aérea”, indicó Davis. El portavoz aseguró además que aunque el Pentágono aún está evaluando los efectos del ataque, ya han comprobado que “ha dañado de consideración o destruido” aeronaves sirias, elementos de infraestructura y otro tipo de equipamiento, lo que “reducirá la capacidad del Gobierno sirio de hacer uso de armas químicas”.

Por su parte, el secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, aclaró que las fuerzas rusas fueron notificadas pero no hubo un contacto directo con el Kremlin. “No se hicieron contactos con Moscú, ni con el presidente (Vladimir) Putin, aunque se siguieron los acuerdos militares de descentralización”, apuntó el secretario de Estado ante un grupo de periodistas después de que el presidente Donald Trump confirmara haber dado la orden de ataque.

“Rusia debía localizar estas armas, asegurarlas y destruirlas. Debían actuar como garantes, y es evidente que Rusia ha fallado en su responsabilidad”, agregó Tillerson respecto a los acuerdos alcanzados con Siria para que dejara de hacer uso de este tipo de armas tras otro ataque similar que tuvo lugar en 2013.

Vladimir Putin, presidente de Rusia, no ha tardado en asegurar que el ataque de Estados Unidos a Siria es “una agresión a una nación soberna”, tal y como ha declarado su portavoz Dimitri Peskov. “El presidente ve los ataques estadounidenses a Siria como una agresión a un Estado soberano, violando las normas del derecho internacional y, encima, bajo un pretexto inventado”, ha añadido.