El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha endurecido su discurso contra el régimen de Corea del Norte, al que ha instado a no realizar ninguna amenaza más si no quiere encontrarse con un nivel de «fuego» y «furia» inédita en la historia mundial.

«Será mejor que Corea del Norte no haga más amenazas a Estados Unidos», ha advertido Trump, durante una reunión en su club de golf de Bedminster (Nueva Jersey) en la que, de brazos cruzados y con un tono contundente, ha deslizado la posibilidad de una acción militar contra el país asiático.

«Se encontrarán con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo», ha añadido el presidente norteamericano, en unas declaraciones captadas por las cámaras presentes en la sala.

Las palabras de Trump coinciden con la difusión de un informe confidencial de los servicios de Inteligencia que alerta de que el régimen de Kim Jong Un ha desarrollado con éxito cabezas nucleares en miniatura susceptibles de ser incorporadas en los misiles de los que ya dispone, un avance inédito que figura recogido en un informe confidencial de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos.

El documento, al que ha tenido acceso el diario ‘The Washington Post’, corresponde a una investigación que concluyó en julio –está fechado el día 28– y que estuvo liderada por la Agencia de Inteligencia de la Defensa. El Ministerio de Defensa de Japón también expresó esta semana un temor similar.

Hasta 60 cabezas nucleares

Las pesquisas oficiales estadounidenses estiman que Pyongyang podría disponer de hasta 60 cabezas nucleares, si bien expertos independientes apuntan a una cifra mucho menor. La tecnología podría ser incorporada a en misiles balísticos intercontinentales como los que las fuerzas norcoreanas han probado en el último mes.

Sin embargo, no existe constancia de que el régimen de Kim Jong Un ya haya probado alguna de estas cabezas. El Gobierno norcoreano sí que dijo haberlo hecho durante una comunicación oficial difundida en julio y el uso de este tipo de tecnología ha sido una amenaza recurrente durante los últimos años, marcados por desafíos prácticamente constantes a la comunidad internacional.

El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el 5 de agosto una nueva ronda de sanciones contra Corea del Norte en respuesta a las últimas pruebas con misiles, pero Kim Jong Un ya ha dejado claro que no renunciará a sus programas armamentístico y nuclear y se reserva el derecho de adoptar sus propias medidas de represalia.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, H.R. McMaster, aseguró en una entrevista con MSNBC difundida el sábado que «la perspectiva de una Corta del Norte armada con ICBM (misiles balísticos intercontinentales) de tipo nuclear sería intolerable» y dejó abiertas «todas las opciones» para responder a amenazas de este nivel, «lo que incluye la opción militar».