Los Mossos d’Esquadra encontraron la documentación del líder espiritual de la célula terrorista de Ripoll, el imán Abdelbaki Es Satty, en la primera inspección ocular de los escombros de la casa de Alcanar horas antes de que se produjeran los atentados, según ha podido saber El Independiente. La policía autonómica halló también un manuscrito en árabe en el que había referencias a “los soldados del Estado Islámico”, pero esta nota no fue traducida en un primer momento porque los investigadores atribuyeron la explosión y la elevada concentración de material químico y bombonas de butano a un laboratorio de drogas.

El chalé de Alcanar en el que los terroristas de la célula de Ripoll preparaban sus atentados estalló a las 23.30 del miércoles 16 de agosto y la primera inspección de los Mossos se produjo a la mañana siguiente, horas antes de los atentados en los que la semana pasada perdieron la vida 15 personas y otras 126 resultaron heridas. Pero a la policía autonómica sólo le constaban los antecedentes de Es Satty por tráfico de drogas -había cumplido condena en Castellón por tráfico de hachís- por lo que remitieron su información a los responsables de este ámbito y no a sus servicios de Información o a los de la Policía.

Carta de los soldados del Estado Islámico

Según recoge el auto del juez Fernando Andreu, que instruye la investigación de los atentados de Barcelona y Cambrils, en la casa de Alcanar se encontró un libro verde en cuyo interior había una hoja manuscrita en árabe que rezaba: “En nombre de Alá, el Misericordioso, el Compasivo. Breve carta de los soldados del Estado Islámico en Al Andalus para los cruzados, los odiosos, los pecadores, los corruptores”. Sin embargo, el texto no fue traducido hasta que después de los atentados se relacionaron ambos hechos.

Tampoco se empezó a investigar a Es Satty hasta entonces, ni se interrogó al único superviviente de la deflagración, Mohamed Houli Chemlal, que se ha convertido en la principal fuente de información de los investigadores. Chemlal ha confirmado en sus declaraciones ante el juez Andreu que la célula terrorista pretendía atentar en Barcelona con explosivos contra la Sagrada Familia, provocando la peor matanza del Estado Islámico en Europa.

El primer registro de la vivienda de Es Satty se produce la madrugada del sábado, horas después del atentado, cuando la documentación hallada en la furgoneta permite relacionar el atropello masivo con la explosión de Alcanar. Es entonces cuando la policía autonómica descubre que uno de los muertos en Tarragona es el imán de Ripoll.

Ese error en la valoración de la explosión de Alcanar fue clave para que los integrantes de la célula terrorista pudieran actuar un día después de la explosión, señalan fuentes policiales. El gran interrogante, junto a la documentación de Es Satty, es por qué no se dio importancia al enorme número de bombonas de butano halladas en la vivienda, que ya destacaba la prensa local al día siguiente de la explosión.

De hecho, la propia titular del Juzgado de Instrucción 2 de Amposta, Sonia Nuez, que asumió inicialmente la investigación, habría señalado a los mossos su extrañeza por esa inusual acumulación de bombonas, advirtiendo de la posibilidad de que allí se estuviera preparando un atentado terrorista. A lo que los mossos que asumieron la investigación respondieron con un “Señoría, no exagere”, según afirma ABC.

Rechazaron a los Tedax

Igualmente polémica está siendo la negativa de los Mossos d’Esquadra a aceptar el ofrecimiento de la Guardia Civil para que una unidad de los Tedax -especialistas en explosivos- inspeccionara la vivienda, habida cuenta de la enorme explosión provocada. La policía autonómica rechazó el ofrecimiento argumentando que se trataba de una explosión de gas rutinaria. La tarde del 17 de agosto, prácticamente a la misma hora en que Abouyaaqoub perpetraba el atropello masivo de Las Ramblas, una segunda explosión en la casa de Alcanar provocó heridas de diversa consideración a los policías y bomberos que participaban en las tareas de desescombro.

La investigación posterior ha permitido acreditar que en esa vivienda se acumularon más de un centenar de bombonas de butano, 500 litros de acetona y grandes cantidades de agua oxigenada para fabricar peróxido de acetona, el explosivo utilizado ya en ocasiones anteriores por el ISIS (la madre de satán). En la casa se han hallado también clavos para actuar como metralla y detonadores.