Uno de los presuntos terroristas detenidos estaría colaborando con los investigadores. Se trata de Mohamed Houli Chemlal, de 21 años, herido en la explosión de Alcanar y detenido después de que los Mossos encontrasen su documentación en una de las furgonetas utilizadas para perpetrar los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils.

Así lo refiere el periódico italiano La Repubblica. Chemlal, herido tras el accidente, habría empezado a declarar en cuanto sus condiciones de salud lo han permitido, según este medio. Cabe recordar que Chemlal permaneció casi 24 horas ingresado, sin ser interrogado, tras la explosión del chalet de Alcanar, atribuida en origen a un accidente doméstico provocado por una acumulación de gas.

Incluso en la tarde del jueves, minutos antes de que se llevaran a cabo los atropellos de Barcelona y de que se produjese la segunda explosión en Alcanar durante los trabajos de retirada de escombros, el alcalde de la localidad tarraconense declaró públicamente que el herido se encontraba en el hospital, evolucionando favorablemente, y que los agentes le tomarían declaración «en las próximas horas» para no buscar a ciegas entre las causas de la explosión.

En un primer momento, la hipótesis fue que los inquilinos de la vivienda se dedicaban a acumular y manipular bombonas para su posterior venta a los turistas de los campings de la zona. Después, se valoró la opción de que se tratara de un laboratorio de drogas. Los Mossos no consideraron necesario el acceso a la vivienda de los Tedax, personados en el lugar de los hechos ante la virulencia de la explosión.

Ahora, según el diario italiano, las informaciones aportadas por Houli Chemlal estarían orientando las investigaciones de los Mossos d’Esquadra. Según La Repubblica, «sólo Chemlal podía saber quiénes y cuántos hombres estaban en la casa de Alcanar en el momento de la explosión». Esto permitiría esclarecer a quién pertenecen los restos encontrados entre los escombros, que la policía sospecha que pueden corresponder a dos de los tres terroristas catalogados como «huidos»: Yousef Aalla y el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty. En cuanto a este último, cita La Repubblica que habría sido la declaración de Houli Chemlal ante los Mossos la que habría apuntado al religioso como el elemento radicalizador de la célula.

El artículo de La Repubblica, citando fuentes de la lucha antiterrorista, refiere que la colaboración de Chemlal ha sido «uno de los secretos mejor guardados» a lo largo de estos días y que por esta misma razón durante más de 36 horas no se reveló su identidad. En las próximos horas, Chemlal podría pasar a disposición judicial junto al resto de detenidos y declarar ante el juez Fernando Andreu de la Audiencia Nacional.