La Costa del Sol será el escenario para la primera moción de censura de este curso político. Una moción de censura que no irá contra el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, ni tratará de echar al PP de las instituciones, tal como intentó Podemos el pasado junio. Más bien será al contrario. El PP de Marbella ha aprobado este martes una moción de censura para acabar con el gobierno de PSOE, IU y Podemos en el Consistorio, y hacerse recuperar así la Alcaldía de la ciudad.

Es la primera iniciativa de este tipo que se presenta desde que el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, abriera el curso político el pasado domingo. La moción de censura ha saltado a primera plana nacional en los últimos meses, después de que Podemos impulsara una contra el Gobierno de Cristina Cifuentes en la Comunidad de Madrid y otro en el Congreso de los Diputados contra Rajoy. Esta semana arranca la actividad parlamentaria en el Congreso de los Diputados, que podría ser testigo en los próximos meses de una nueva medida para desalojar al Partido Popular del Gobierno.

Pero es a 583 kilómetros de la Cámara Baja, en el Ayuntamiento de Marbella, donde tiene hoy lugar otra moción de censura. En esta ocasión, el PP -ahora mismo en la oposición- ha firmado un acuerdo con el partido local Opción Sampedreña (OSP) que permitirá a los populares recuperar la Alcaldía de la ciudad y desbancar al alcalde socialsta José Bernal, que gobierna un tripartito sostenido por la marca local de Podemos -Costa del Sol Sí se Puede-.

La senadora popular Ángeles Muñoz es la candidata del PP para tomar la Alcaldía, un cargo que no le resulta ajeno después de ocupar el bastón de mando desde 2007 hasta las municipales 2015, cuando el PP se quedó a un escaño de la mayoría absoluta. Entonces se conformó un gobierno a cuatro formado por PSOE, IU y OSP, con el beneplácito de la marca morada.

No es la primera vez que Marbella vive una moción de censura. Ya sucedió en el año 2003, cuando esta iniciativa desalojó de la Alcaldía a Julián Muñoz, que años después fue detenido por prevaricación urbanística y que hace unos meses salió de prisión por enfermedad terminal. Muñoz, del Grupo Independiente Liberal, perdió el pulso contra otro histórico marbellí: el político Jesús Gil, compañero de partido y fundador de GIL, que también fue condenado después por malversación. Ocho de los 15 concejales de GIL abandonaron a Julián Muñoz y se unieron al PSOE y al Partido Andalucista (PA) para llevar adelante una moción de censura que llevó a la caída de Julián Muñoz y puso a los socialistas al frente del Ayuntamiento.

El acuerdo para la moción de censura que hoy saldrá adelante se firmó, paradójicamente, en el mismo Hotel marbellí en que se fraguó la moción de 2003. Catorce años después, la moción de censura vuelve a Marbella pero en esta ocasión es el PSOE quien deja la Alcaldía, en vez de tomarla. El partido, a través de su cuenta de Twitter a nivel nacional, ha lamentado lo que califican como una «oscura maniobra» que deja a Marbella «sin un buen alcalde» como José Bernal. «La ciudadanía de Marbella no lo merece», lamenta el partido.