La Guardia Civil ha incautado en la mañana de este lunes más de 100.000 dípticos sobre el referéndum del 1-O, suspendido cautelarmente por el Tribunal Constitucional, en la empresa Enquadernacions Rovira, situada en el polígono industrial de la Zona Hermética de Sabadell.

Según han explicado fuentes de la empresa, los agentes se han personado en el lugar hacia las 7.00 horas, han identificado al gerente, se han llevado el material en un pequeño camión y han marchado del lugar hora y media más tarde.

«Han incautado los dípticos con que estábamos trabajando del referéndum, eran dos pilas con más de 100.000 unidades», ha explicado a los medios el gerente de la firma, David Rovira. Los dípticos muestran la imagen de la campaña inicial, en la que se veían las dos vías bifurcándose, con información tanto en catalán como en castellano, con el logotipo de la Generalitat.

Los agentes han inspeccionado la nave y han solicitado las planchas de impresión usadas, inexistentes en el lugar dado que en la empresa tan solo se encuaderna el material que viene impreso de fuera.

Esta nueva incautación se suma a la practicada ayer en la localidad barcelonesa de Montcada i Reixac, donde los agentes requisaron más de un 1,3 millones de carteles, dípticos y folletos con propaganda sobre la consulta soberanista del 1 de octubre.

La intervención de la Guardia Civil responde a la orden enviada por la Fiscalía de Cataluña a las fuerzas y cuerpos de seguridad para evitar la consulta.

Rechazo del consistorio

La actuación de la Guardia Civil no ha gustado al Ayuntamiento de Sabadell, que ha rechazado la actuación en Enquadernacions Rovira. «El gobierno de Sabadell lamenta y condena esta actuación, de la que no ha sido previamente informado, y considera que se trata de una nueva vulneración de los derechos fundamentales y una muestra más de que se coarta la libertad de expresión», señala el consistorio en un comunicado.

Representantes del gobierno municipal se han presentado en la empresa para interesarse por los hechos y trasladar la «solidaridad» del consistorio. «Este gobierno rechaza firmemente actuaciones como ésta, en la que la Guardia Civil pueda irrumpir tanto en empresas como en medios de comunicación u otros, que signifiquen coartar la libertad de expresión», añade.

«Es voluntad del gobierno (local) que la ciudadanía vaya a votar el 1 de octubre, y mantiene y mantendrá intacta su voluntad y compromiso con los derechos fundamentales, el derecho a la libertad de expresión y el derecho a que la ciudadanía pueda expresarse y decidir», añade el ayuntamiento en su nota.