El alcalde de Argentona, Eudald Calvo, perteneciente a la CUP, ha ordenado a la policía local de su municipio “vigilancia permanente y continuada” a las puertas de la Alcaldía para evitar su retención y puesta a disposición de la Fiscalía para que declare como el resto de los alcaldes que han sido citados tras anunciar su apoyo a la organización del referéndum independentista del 1 de octubre. Calvo forma parte de la treintena de alcaldes antisistema que han anunciado que no acatarán la orden de la Fiscalía Superior de Cataluña de ir a declarar para aclarar su implicación en el 1-O. Pero en su caso ha optado por utilizar la policía local para evitar la detención.

 La circular recibida por los agentes de la Policía Local de Argentona, datada el 19 de septiembre, señala que “de manera diaria, a las 8:00 dos agentes permanecerán en servicio de vigilancia permanente y continuada a la puerta de la Alcaldía, en prevención y salvaguarda de la integridad física del Sr. Alcalde”. Añade que un caporal y un agente determinados “permanecerán en todo momento en el interior de la comisaría local y no patrullarán en la vía pública” y que el turno de noche quedará cubierto por un único efectivo “que permanecerá en las dependencias oficiales”.

El alcalde de Argentona aseguraba ayer a Naiz.eus que no acudirá a declarar ante la Fiscalía: «Si quieren algo, van a tener que detenernos y llevarnos por la fuerza». Avanza, además, que llamarán a construir muros populares para hacer frente a la detención, unos muros que al parecer deben empezar a construir los agentes municipales.

Eudald Calvo se convirtió en 2015 en alcalde de Argentona con los 4 votos de la CUP, 2 del PSC, uno de ERC y otro de ICV. Esta población de la comarca del Maresme de 12.000 habitantes es una de las mayores alcaldías gobernadas por la formación anticapitalista. Calvo, que provenía de la organización juvenil Maulets, ha sido uno de los alcaldes antisistema más combativos en las redes.

El pasado 12 de septiembre colgó un vídeo en su cuenta de Twitter en el que “archivaba” la citación de la Fiscalía para declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en la trituradora de papel, como había hecho anteriormente el alcalde de l’Ametlla de Mar.

En 2010 Calvo, entonces integrado en la organización juvenil Maulets, fue detenido como instigador de un intento de agresión a la entonces diputada Rosa Díez en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Díez tuvo que ser escoltada para abandonar la Facultad de Ciencias Políticas de la UAB tras haber cambiado el aula en el que pronunció su conferencia forzada por el intento de boicot de Maulets.