El alcalde de Alcorcón dice que la denuncia por mobbing de una de sus concejalas adelantada por El Independiente y admitida a trámite no es tal. “No se trata de una demanda por mobbing sino un contencioso, y no va contra mí sino contra la Administración. Según pienso, no hay denuncia sino un recurso contencioso-administrativo que ha dado lugar a un procedimiento ordinario contra la Administración, no contra mi ni otra persona”, ha comunicado escrito David Pérez, regidor alcorconero.

La denunciante, Marta González, puso un recurso ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 22: su aceptación permite a González iniciar la vía judicial, ya que acusa al alcalde de marginarla y discriminarla con relación a sus compañeros. “El recurso no alude al ninguna hipotética situacion de mobbing”, dice Pérez. “Se refiere a la negativa a obtener una dedicacion parcial y las retribuciones correspondientes”.

Daño al honor

La versión de la acusación rechaza esta versión, corroborada por un escrito del secretario general del Consistorio -máximo responsable a nivel funcionarial del ayuntamiento- que habla de “acoso laboral”. “Todo indica por la legislación vigente y la jurisprudencia que hay en materia de denegar igualdad de condiciones para el ejercicio de sus funciones como cargo electa que es ella, que el propio juez abrirá la puerta de la denuncia de mobbing”, señalan personas del entorno de Marta González. “Que de no ser así, pero con la sentencia a favor de Marta, la abrimos nosotros”.

Según Pérez, “es muy grande el daño que puede hacer a mi fama y a mi honor”. Según portavoces del Ayuntamiento de Alcorcón, “contra la resolución administrativa que adoptó el ayuntamiento acerca de la reclamación de retribución por dedicación parcial por parte de Marta González, el ayuntamiento remitirá el expediente administrativo que dio lugar a dicha resolución al juzgado de lo contencioso-administrativo, para que sea este quien dirima”.