David Pérez, el regidor de Alcorcón que tildó una vez al colectivo feminista de «mujeres frustradas, amargadas, rabiosas y fracasadas como personas», ha visto cómo el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 22 de Madrid acaba de admitir una denuncia de la concejala del PP Marta González por mobbing o acoso laboral.

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El contencioso administrativo es la vía para llevar al actual regidor ante los tribunales, en espera de lo que resuelva el juez. Se trata de un recurso para que pueda recuperar la afectada su derecho a acogerse a la dedicación parcial. Pero en el entorno de la denunciante se asegura que es el paso para abrir la denuncia por mobbing al ser Marta González «discriminada con relación a sus compañeros» de bancada. La admisión a trámite de la demanda, fechada el 20 de febrero y obtenida por este diario, se une a otros tres polémicos casos.

Primero está Laura Pontes, cuarta teniente de alcalde y ex secretaria general del PP de Alcorcón, que lleva ya varios meses de baja médica por «ambiente laboral adverso». Y en esta última legislatura se han producido asimismo dos dimisiones en el Gobierno. Las dos eran pesos pesados: Silvia Cruz, ex primera teniente de alcalde y responsable de las áreas de Economía; y Ana González, ex portavoz y concejala de Urbanismo.

Hasta Cifuentes le ha mostrado su «preocupación»: David Pérez puede caer en desgracia

Tal es la tensión en la vida municipal en este municipio de 170.000 habitantes -otrora feudo socialista- que Cristina Cifuentes ha tomado cartas en el asunto: la presidenta regional habría comunicado su «preocupación» por la actitud de David Pérez y sopesa que pueda no repetir. Es uno de los últimos aguirristas en un momento en que los fieles a la ex presidenta Esperanza Aguirre se encuentran extinguidos, principalmente debido a asuntos de corrupción.

Al dimitir en octubre de 2017 Ana González -ex responsable de Urbanismo-, en su lugar entró la hoy denunciante Marta González. ¿Qué ha ocurrido en los últimos cinco meses para que la relación se desmadrara? El Confidencial, que se hizo eco de la existencia de la denuncia de Marta González el pasado 25 de enero, reveló que por alguna razón que no ha trascendido David Pérez no quería a González de concejala. Hasta Esperanza Aguirre la telefoneó en nombre del alcalde pidiendo que renunciara al acta, algo que la edil entrante no aceptó. En ese momento, Marta González estaba embarazada.

La denunciante no renunció al acta y el alcalde la ha dejado sin competencias ni sueldo

Su renuncia a renunciar la señaló como proscrita: el PP tiene derecho a 10 concejales liberados y González era la décima, por lo que pidió la liberación con competencias. La alcaldía se la denegó. Entonces ella solicitó dedicación parcial con el 75% del sueldo, lo que también fue rechazado por el equipo de Gobierno. En estos momentos no tiene competencias ni sueldo y hasta hace poco acudía a los plenos con su bebé, a la que tenía que dar el pecho en alguna dependencia municipal.

A Marta González la defiende incluso el secretario general del Ayuntamiento alcorconero: según un escrito firmado por este funcionario con sello municipal y dirigido a todos los grupos políticos el pasado 26 de febrero, entre la concejala y el alcalde se produjo una «conducta considerada invariablemente como acoso laboral» por parte de alcaldía al «dejar al trabajador de forma continuada sin ocupación efectiva».

El secretario general defiende a la denunciante y ha presentado un escrito contra la alcaldía

El secretario general es Gabriel Antonio Dotor Castilla, quien igualmente está enfrentado a Pérez: el funcionario ha recibido una sanción por absentismo contra la cual ha recurrido. En su recurso se toca de refilón el caso de la concejala González: amonestado por primera vez en 35 años de oficio, Gabriel Dotor Castilla pretende «tramitar un expediente administrativo» contra David Pérez con el voto del Pleno.

Este último conflicto se debe a la sanción impuesta contra el secretario general el pasado 27 de abril de 2017 por Dirección General de Recursos Humanos por una «falta de asistencia injusticada». El secretario general ha aportado pruebas documentales de lo contrario, alegando que estuvo trabajando fuera de las dependencias del Consistorio (acudió a la biblioteca del Instituto Nacional de la Administración Pública a retirar un libro, además de acudir a la presentación de otro ese mismo día relacionado con su labor funcionarial). Dotor Castilla pretende ahora reprobar en público a David Pérez, un alcalde con cada vez menos amistades.

Tildó a las feministas de «fracasadas, amargadas y rabiosas»

Cada vez se oyen más voces dentro del PP de Madrid contra David Pérez, de 45 años, un dirigente caído en desgracia que probablemente no repetirá. Sus salidas de tono son ampliamente comentadas y solo agrandan su fama de «bocazas neocon«, en palabras de un leal a la actual presidenta.

Pérez se fajó por traer a Alcorcón Eurovegas, el proyecto de casinos y juego del magnate estadounidense Sheldon G. Adelson, quien terminó protagonizando una espantada digna de Bienvenido, Míster Marshall. En agosto de 2016 se negó a colgar en el ayuntamiento la bandera arcoíris LGTBi durante la Semana del Orgullo Gay, a pesar de que la iniciativa fue votada por unanimidad en el pleno. Poco después fue reprobado por la oposición y su respuesta en Twitter fue: «A mí no me reprueban cuatro politicastros comunistas y socialistas porque el pueblo me aprueba».