El presidente del Parlament, Roger Torrent, se ha negado a concretar hoy si suspenderá el pleno de investidura de Jordi Sánchez en caso de que el juez Pablo Llarena deniegue el permiso solicitado por el número dos de JxCat -en prisión preventiva en Soto del Real- para asistir al pleno convocado para mañana. El independentismo se ha conjurado para mantener el discurso de que el acuse de recibo de Naciones Unidas sobre la denuncia de Sánchez es una admisión a trámite con medidas cautelares incluidas, y en ese contexto Roger Torrent se ha esforzado hoy en declaraciones a la Ser en mostrar su convencimiento de que Llarena no puede hacer otra cosa que plegarse a las exigencias del Parlament amparadas en este recurso ante el Comité de Derechos Humanos (CDH) de la ONU.

«Planteamos el pleno con normalidad democrática y esperemos que se celebre con normalidad democrática» ha defendido el presidente de la cámara. El independentismo intenta evitar ahora la imagen de una investidura de «postureo» cuya máxima justificación es la preparación de futuros recursos de Sánchez ante la justicia internacional. El candidato propuesto sigue sin tener una mayoría suficiente para ser investido pero su candidatura permite mantener la tensión con el Gobierno.

«Si Llarena decide no respetar la legalidad internacional, habrá que hacer una reflexión profunda sobre la respuesta del Parlament» advierte Torrent

Torrent ha advertido además que si el magistrado del Tribunal Supremo «decide no respetar la legalidad internacional, habrá que hacer una reflexión profunda sobre la respuesta de Parlament», unas palabras que enlazan con la advertencia lanzada ayer por el vicepresidente de la Cámara y dirigente de JxCat, Josep Costa, en el sentido de que no quieren convertir en un automatismo la designación de un nuevo candidato tras cada investidura fallida.

Según algunas fuentes, Carles Puigdemont se resiste a dar paso ya a la investidura de un candidato viable, como vienen reclamando desde ERC y el PDCat, y esas reticencias se han reflejado hoy en las evasivas respuestas de Roger Torrent. Nadie quiere hablar ya del relevo de Sánchez a la investidura de la Generalitat, carrera en la que el baile de nombres sigue siendo evidente.

El presidente del Parlament ha señalado además que, de confirmarse la esperada negativa del Tribunal Supremo a modificar su postura sobre la participación de un imputado por rebelión en la investidura como presidente de la Generalitat, buscará apoyo en ámbitos internacionales. Torrent ya anunció en su momento la intención de denunciar ante la ONU las trabas de la justicia española a la investidura de Carles Puigdemont, iniciativa abortada tras el rapapolvo del equipo legal del ex president, que quería ser quien acudiera ante el CDH. Hoy Torrent ha vuelto a apjntar la posibilidad de pedir amparo, como presidente de la cámara autonómica, ante instancias internacionales.

«Trabajamos en muchos frentes, tenemos relaciones internacionales porque nos parece que Naciones Unidas y la Unión Europea deben plantear la defensa de estos valores democráticos» ha argumentado Torrent, tras insistir en que la «represión» contra Cataluña y advertir de que «el riesgo para el estado de derecho y la democracia es evidente, no solo en Cataluña, también en España».