Los nuevos consejeros catalanes tomaron posesión ayer de sus nuevos despachos entre inusuales aplausos de los funcionarios, pero el traspaso de carteras lo dejaron para hoy. En Estremera, Pere Aragonés se entrevistará con Oriol Junqueras, su predecesor como vicepresidente y conseller de Economía y Hacienda. Y Ernest Maragall y Ester Capella visitarán al anterior conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva. En Bruselas, Alba Vergés se entrevistará con Antoni Comin, Teresa Jordà con Meritxell Serret y Laura Borràs con Lluís Puig.

La visita a Estremera de Aragonés, Maragall y Capella llega un día después de que el propio presidente de la Generalitat, Quim Torra, hiciera lo propio para notificar a los ex consejeros la formación y toma de posesión de los nuevos miembros del ejecutivo catalán, tras la renuncia de la semana pasada a mantener el pulso con el Gobierno para nombrar consejeros a Josep Rull y Jordi Turull, ambos en situación de prisión preventiva por su participación en los preparativos del 1-O y la declaración de independencia.

Cuando el pasado jueves se hizo público el nombramiento de los cuatro nuevos consejeros que sustituyeron a los encarcelados Josep Rull y Jordi Turull y a los fugados Comin y Puig, se anunció la toma de posesión el sábado para que el Govern pudiera celebrar su primera reunión ordinaria hoy. Pero el relato de la “restitución” se ha impuesto de nuevo en la agenda del ejecutivo catalán.

Rull y Turull no obtienen permiso de Interior para escenificar el cambio de carteras catalán

Esta mañana los consejeros de Interior, Miquel Buch, y Territori, Damià Calvet, debían completar la comitiva de visita en Estremera, pero el Ministerio del Interior rechazó parte de esas visitas por “problemas burocráticos” de modo que Rull y Turull, precisamente los dos ex consellers que sí estaban dispuestos a integrarse en el Govern Torra, no podrán escenificar ese intercambio de carteras.

Quim Torra no pierde ocasión de destacar que el objetivo prioritario de su gobierno es la restitución del ejecutivo cesado en aplicación del 155, la promesa electoral que llevó a Carles Puigdemont a la victoria el 21D en el bando independentista de imposible cumplimiento. Tanto es así, que en la entrevista concedida el domingo el propio director de TV3 llegó a advertirle contra una cierta “obsesión” en escenificar que su gobierno sigue comprometido con ese objetivo.