El euroescepticismo no ha calado electoralmente en España como en Italia, donde gobierna una rara coalición distante de Bruselas y con tintes xenófobos. Sin embargo esta tendencia sí cala sociológicamente: según el último Eurobarómetro, los mayores desplomes en cuanto a la simpatía que exuda la Unión Europea en un país miembro se producen en España: así, uno de estos indicadores, el de la «imagen positiva» hacia las instituciones de Bruselas, cae seis puntos con relación a hace un año, situándose el porcentaje de ciudadanos que comparten esta percepción en el 33%.

Solo Grecia con el 27% y República Checa con el 31% registran una peor opinión que España, donde no obstante una gran mayoría (50%) tiene una opinión «neutral» de la UE frente al 15% de ciudadanos que predican una visión «negativa». Estos últimos son el doble entre los checos (31%) y todavía más entre los griegos (37%). Incluso Alemania (49% visión positiva, 17% imagen negativa) o Francia (36%, 25%) cuentan con más ciudadanos euroescépticos.

Solo Grecia es más pesimista

En términos interanuales, España aparece en todas las estadísticas malas, quizás por el enconamiento del conflicto catalán y el choque entre la Justicia española, por un lado, y escocesa, belga y alemana por otro con relación a la extradición de Carles Puigdemont y otros líderes del procès. Pero también hay un cariz económico. Así, los que tienen «optimismo de cara al futuro de la UE» caen seis puntos en España (la mayor caída de la UE) hasta situarse en el 60%. El país más pesimista es Grecia con un 42%, pero esta tendencia viene de lejos.

El desplome continúa en otras cuestiones como la «situación de la economía nacional», donde solo un 16% de españoles opina que es «buena» en su país frente al 93% de holandeses o luxemburgueses. Grecia sigue liderando los peores registros con un raquítico 2% de sus ciudadanos que albergan buena opinión de su situación económica. Sobre la salud económica de la UE, un 47% de españoles la tilda de «mala» y un 37% de buena. En este punto italianos (55%) y franceses (49%) son los más pesimistas.

Menor apoyo al euro

Con todo, el apoyo al euro en España sigue fuerte (76%), aunque es donde más puntos ha caído (seis). La opinión de la moneda común en Suecia o la República Checa es un 71% negativa.

Con estos datos se extrapola una conclusión palmaria: el europeísmo en España permanece fuerte pero el euroescepticismo avanza con fuerza.