Podemos ha denunciado que la Comunidad de Madrid paga desde hace años a la concesionaria privada del Hospital Puerta de Hierro por camas que no se ofrecen, lo que -en su opinión- constituye un delito de malversación de caudales públicos. La formación política cifra este “pago indebido” en 1,3 millones de euros al año.

 

El grupo de Podemos en la Asamblea de Madrid ha presentado este martes una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción por presuntas irregularidades en la privatización de siete centros sanitarios (Infanta Leonor, Infanta Sofía, Infanta Cristina, Hospital del Tajo, Hospital del Sureste, Hospital del Henares y Puerta de Hierro) en la etapa de Esperanza Aguirre como presidenta de la Comunidad. La formación aprecia delitos de prevaricación, fraude, tráfico de influencias y malversación y pide al Ministerio Público que investigue.

En 2003, nada más llegar a la Presidencia del Ejecutivo autonómico, Aguirre impulsó un plan de infraestructuras sanitarias que proyectaba la construcción de ocho hospitales hasta 2007. Los centros sanitarios fueron adjudicados a empresas privadas mediante un concurso público.

Podemos cifra en 1,3 millones de euros al año el “pago indebido” a la concesionaria privada del Hospital Puerta de Hierro

En contrapartida por la construcción y explotación de las obras, las concesionarias perciben de la Administración un canon  a través de una “complicada fórmula” por el pago de 12 servicios no sanitarios y la amortización ‘oculta’ de la construcción. Ello, según Podemos, genera un enorme “aumento en sobrecostes y hace imposible diferenciar el precio cierto de los conceptos por los que se paga a la sociedad concesionaria”.

La formación sostiene que, si se hubiera optado por otro modelo de gestión y explotación de las infraestructuras sanitarias, los hospitales estarían “a punto de amortizarse” en vez de alargarse la vida útil del periodo concesional hasta 2035, lo que provocará un sobrecoste de “entre 1.200 y 1.600 millones de euros”.

Podemos censura que el canon haya experimentado un repunte del 47 % desde que los contratos empezaron a ejecutarse hace una década, “sin que ni la actividad ni los recursos sanitarios ofrecidos por estos hospitales se hayan visto modificados” ni se hayan acometido las mejores previstas en los planes iniciales.

“Pago indebido”

Entre las presuntas irregularidades que detalla la denuncia destaca el caso del Hospital Puerta de Hierro (Majadahonda), en el que se habrían seguido pagando 135 camas que se eliminaron al inicio de la explotación. Ello “ha supuesto un pago indebido a la sociedad concesionaria de 1,3 millones de euros con carácter anual por parte de la Administración”, sostiene.

A requerimiento de Esperanza Aguirre se retiraron 135 camas de las habitaciones equipadas como dobles para su uso individual. Esta disminución redujo las 794 inicialmente ofertadas por la concesionaria y con las que se calculó el canon, sin que a cambio se realizara “un reequilibrio económico” para ajustarla a la nueva oferta. “Este desajuste ha permitido que, desde el año 2008, la Administración esté pagando el servicio de 135 camas de hospitalización que la concesionaria no está prestando, lo que ha llevado una pérdida económica de 3.052.115 (IVA excluido) para el periodo 2008-2035”, dice Podemos invocando un dictamen de la comisión jurídica asesora del Hospital Puerta de Hierro.

En el caso de este centro sanitario, la Comunidad de Madrid lo adjudicó -excepto los servicios sanitarios, que los siguen prestando los empleados públicos del Servicio Madrileño (SERMAS)- a Dragados SA, Bovis Lend Lease SA y Sufi SA.

Cláusula “abusiva”

La formación también considera “abusiva” y “claramente lesiva” para el interés general la cláusula referida a la eficiencia energética. Ésta bonifica a las concesionarias por los ahorros obtenidos a partir de un gasto calculado en los dos primeros años de funcionamiento de los hospitales (2009-2010), “lo que ha llevado a una interpretación perversa de la misma en la que, no por casualidad, los hospitales construidos en el año 2008 tienen un gasto energético por cama o por metro cuadrado que triplica o duplica respectivamente los de los hospitales tradicionales construidos hace más de 40 años”.

“Calculado el gasto energético por cama hospitalaria y por metro cuadrado, en los años de referencia 2009-2010 se deduce que los hospitales nuevos no sólo no han hecho los esfuerzos requeridos en cuanto al uso de la energía de manera eficiente durante los años de referencia, sino que han hecho el esfuerzo contrario, presuntamente con el ánimo de obtener un beneficio económico derivado de la aplicación del pliego de cláusulas administrativas particulares”, añade.