Esta vez no ha sido la izquierda abertzale. La sede social del PNV en Barakaldo (Vizcaya) ha vuelto a amanecer con pintadas en su fachada, pero en esta ocasión la agresión apunta hacia grupos de extrema derecha. La fachada principal del Batzoki ha aparecido con dos banderas españolas pintadas en una de sus paredes, acompañadas de varias dianas y de un «¡Viva España!». Además, sobre una de las enseñas se había escrito, «Hijos de puta».

No ha sido el único punto de la ciudad que ha amanecido con pintadas de este signo. Tanto cerca del Ayuntamiento, gobernado por el PNV, como en una estación de metro y en varias calles se ha podido ver una esvástica, símbolos antisemitas y una bandera española junto a un «¡Viva España!».

La alcaldesa del municipio, Amaia del Campo, ha ordenado desde primera hora la retirada de la mismas y ha condenado la agresión. Ha recordado que incitar al odio o la violencia son delitos tipificados con entre uno y cuatro años de prisión. Del campo ha asegurado que la agresión «fascista» atenta contra «la libertad y la democracia».

No es la primera vez que la citada sede del PNV ha sido atacada, si bien en ocasiones anteriores las agresiones habían procedido de colectivos afines a la izquierda abertzale contrarias a la actuación del partido de Ortuzar.