El líder del PP, Pablo Casado, ha asegurado hoy desconocer quién es el autor del mensaje de whatsapp que su portavoz parlamentario en el Senado, Ignacio Cosidó, difundió cuestionando la independencia del Poder Judicial. Al menos así lo ha dicho en una entrevista a la Cadena Ser después de que El Independiente revelara que lo que hizo Cosidó fue reenviar dicho mensaje de otro grupo de whatsapp más reducido que lo recibió un día antes, el pasado viernes. En todo caso ha rechazado el contenido del mismo y defendido un acuerdo con el Gobierno que alcanzaro por “responsabilidad”, pacto para la renovación del CGPJ que estalló por los aires.

 

Lejos de atribuir el portazo del juez Marchena al contenido de dicho mensaje, que Casado rechaza, culpa al Ejecutivo de una “filtración interesada” del nombre del juez “sin conocimiento del PP ni del interesado”. “En ese momento Sánchez hiere de muerte el pacto”, ha asegurado. No ha ido tan lejos como para acusar a nadie en concreto de esa supuesta filtración, aunque un argumentario interno del PP señala directamente a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, cuya cabeza piden para volver a sentarse en la mesa de negociación.

Apunta a “rivalidades” entre los ministros que podrían explicar la “filtración”

Casado ha matizado que el famoso “controlando a la Sala Segunda por la puerta de atrás” no se refiere al PP sino al que estaba llamado a presidir el Supremo. Ha recordado en este sentido cómo en la polémica del impuesto de actos jurídicos documentados se le reprochó  al actual presidente del TS, Carlos Lesmes, que no controlara a la Sala Tercera del alto Tribunal.

Habla el líder del PP de la existencia de “rivalidades” en el seno del Consejo de Ministros como posible explicación a que viera la luz pública, antes de tiempo, el nombre de Marchena y lamenta las “tensiones” generadas en torno a esta cuestión.

Interrogado por otro lado respecto a la “operación Kitchen”, que investiga si se pagó con fondos reservados al chófer de Luis Bárcenas para que accediera a documentación comprometida al objeto de sustraerla de la acción de la justicia, ha explicado que “si alguien me reconociera eso, se iría al día siguiente de cualquier cargo en el partido”. De nuevo gravita el nombre de Cosidó, que en la época de esos supuestos hechos era director general de la Policía.

Por otro lado, ha negado la posibilidad de su sorpasso de Ciudadanos al PP en Andalucía y su voluntad de intentar un acuerdo con la formación de Albert Rivera si suman mayoría absoluta.

Tensión por el franquismo

La entrevista se ha puesto muy tensa cuando la periodista Pepa Bueno le ha interrogado respecto a la negativa del PP a condenar en el Congreso el franquismo, votación en la que los populares se  abstuvieron, o si ilegalizaría formaciones como el PCE. El presidente nacional del PP ha acusado a los socialistas de querer “polarizar el debate en la precampaña andaluza”, ha argumentado no creer que el PCE “esté reivindicando el estalinismo” y, por último se ha quejado de que cuando pide que sí se ilegalice a formaciones como la CUP o Arrán por usar la violencia se diga de él que “soy un radical”.

Para Casado, hablar de Franco es como hacerlo de Fernando VII además de ser un debate “que no necesita un minuto más”.