Jaume Roures está muy interesado en la compra de Grupo Zeta editor de El Periódico de Cataluña, Sport y varias cabeceras de prensa local. Lo reconocen en Mediapro, donde aseguran que el empresario catalán ha presentado la mejor oferta en la puja que protagonizan junto al Prensa Ibérica, del empresario Javier Moll, y el grupo Heneo, propietario del Heraldo de Aragón. Y eso a pesar de que el propio Roures reconocía esta semana que los «poderes fácticos» están poniendo palos en las ruedas de la operación, por la que el comprador deberá asumir la abultada deuda del Grupo Zeta.

Lo cierto es que la operación de compra de El Periódico por parte de Roures, próximo a sectores de Esquerra y Podemos, ha generado intranquilidad en sectores del constitucionalismo, que ven con auténtica aprensión que el último periódico de Barcelona ajeno al independentismo caiga en manos del propietario de Mediapro. El Periódico se ha distinguido en el último año y medio por un perfil combativo con el independentismo que contrasta con las líneas editoriales de La Vanguardia y, sobre todo, Ara y El Punt Avui.

Un perfil combativo que se ha identificado muy especialmente con su director, Enric Hernández, que ha protagonizado sonoros enfrentamientos con el ex president de la Generalitat, Carles Puigdemont, o el ex Major de los Mossos, Josep Lluis Trapero, a cuenta de las revelaciones del rotativo sobre la investigación de los atentados de Barcelona y Cambrils.

En este contexto, el anuncio de la salida de Hernández del rotativo catalán, para dirigir RTVE, no ha dejado de avivar los temores de un giro en la línea editorial de la cabecera barcelonesa, aunque todas las fuentes coinciden en señalar que esos temores, en todo caso, no provienen del Gobierno. El ejecutivo de Pedro Sánchez no parece especialmente incómodo por el cambio de titularidad de Grupo Zeta a favor de Mediapro, apuntan las fuentes. En medios periodísticos se especula con el retorno de la ex jefa de política y actual subdirectora de El Diario.es, Neus Tomás, para tomar las riendas del rotativo de la mano de Roures, aunque ella ha desmentido este extremo.

Una deuda de 100 millones

De momento, sin embargo, la clave de la operación sigue estando en manos de los bancos. El Grupo Zeta arrastra una deuda cercana a los 100 millones de euros, en manos principalmente de LaCaixa, Santander, BBVA y el Instituto Catalán de Finanzas (ICF). Y las negociaciones para la compra del grupo se llevan a cuatro manos, con los acreedores principalmente, y con su titular, Antonio Asensio. El último intento de compra, protagonizado por Grupo Vocento el pasado otoño, fracasó precisamente porque Asensio aspiraba a seguir como vicepresidente del grupo, pretensión que Vocento rechazó.

Tras ese fracaso se afianzaron las opciones del Grupo Moll, al que el pool bancario de acreedores que lideran La Caixa y Santander habría ofrecido una quita del 80% de la deuda según algunas fuentes, a cambio de cerrar la operación antes de que finalizara 2018, atendiendo a los graves problemas de tesorería del Grupo Zeta. Pero la operación no se cerró, presumiblemente por las pretensiones económicas de Asensio, y ahora Mediapro vuelve a pujar con fuerza por el Grupo.

Las «fuerzas oscuras» contra Roures

En este contexto, Jaume Roures acusaba este jueves a las «fuerzas oscuras» de intentar dinamitar la operación de compra por parte de Mediapro, en declaraciones a Radio Marca. «Nosotros estamos interesados en el Grupo Zeta y tenemos negociaciones serias con ellos, aunque con muchas interferencias», aseguró Roures, quejoso de que «hay mucho poder fáctico que no ve con buenos ojos» que Mediapro se haga con el control de estos medios de comunicación y ha tratado de impedirlo.

Según las fuentes consultadas en Mediapro, el grupo ha hecho «la mejor oferta» en términos económicos para Asensio y en términos de compromiso sobre la continuidad de las cabeceras y sus trabajadores. Pero los acreedores de Grupo Zeta no estarían dispuestos a ofrecer a Roures la quita pactada con Moll.

Roures siempre ha querido una cabecera de papel. Lo intentó con Público, proyecto finalmente fracasado en el papel, que se mantiene online. El Periódico es en este contexto una gran oportunidad para el empresario, que incorporaría así a Mediapro el segundo diario catalán y el cuarto deportivo en términos de tirada nacional. Y su socio en Mediapro, Tatxo Benet, aspira a asaltar la presidencia del F. C. Barcelona, empeño en el que le sería de gran ayuda una cabecera como Sport, aunque ya cuenta con el apoyo de TV3.