El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) ha emitido un comunicado este miércoles en el que manifiesta su profunda preocupación por las agresiones sufridas por periodistas de Telecinco y Televisión Española durante las manifestaciones del segundo aniversario del 1-O en Cataluña.

Equipos de ambas televisiones fueron atacados por manifestantes que les lanzaron líquidos y objetos, les sometieron a insultos y les amedrentaron físicamente para impedirles realizar su trabajo.

«Las autoridades locales deben investigar rápidamente y en profundidad un incidente en Barcelona en el que la periodista Laila Jiménez (Telecinco) fue asaltada por manifestantes, y asegurarse de que los periodistas pueden cubrir estos eventos con seguridad», ha dicho el CPJ en un comunicado.

El organismo, con sede en Nueva York y dirigido actualmente por Carlos Martínez de la Serna, describe que Jiménez fue empujada por los manifestantes, que también le lanzaron vodka sobre la cabeza.

«Los manifestantes también gritaron insultos a Jiménez, que se vio forzada a cambiar el punto de conexión para evitar el acoso», termina el comunicado, que insta a actuar a las autoridades locales.

La propia Jiménez tuvo que proteger posteriormente a otra reportera de TVE, Laura Mesa, a la que los manifestantes también trataban de amedrentar mientras intentaba hacer su trabajo.

Ni Quim Torra ni Carles Puigdemont han condenado el acoso a periodistas en las manifestaciones independentistas en Cataluña, repetido ya en anteriores ocasiones.

Sí lo ha hecho, por ejemplo, Gabriel Rufián. «Hacerle esto a una trabajadora con un micro en la calle es de energúmeno. Lleves la bandera que lleves en el cuello. Ya basta», escribió en Twitter el líder de ERC en el Congreso de los Diputados.