Alejandro Cao de Benós es el único occidental en el Gobierno de Corea del Norte. Y es español. Durante los últimos años, ha defendido a capa y espada el sistema político de este país asiático –juche-, el más hermético del mundo e infinidad de veces criticado por su autoritarismo, que el protagonista de esta entrevista niega tajantemente. «Esa imagen es consecuencia de la propaganda exterior».

Su nombre en coreano es Chon Sŏn-il, que puede traducirse como ‘Corea es una’; y ejerce de  delegado especial honorario de ese país y delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con el exterior. Hace tres años que le retiraron el pasaporte de España por una decisión que considera que ha sido tomada por el «sector franquista» y de «ultraderecha» de las Fuerzas de Seguridad del Estado y la Justicia española.

Como catalán, es muy crítico con lo que ocurre estos días en Cataluña y de ello habla en esta entrevista, realizada por teléfono el pasado martes, en plena efervescencia de las movilizaciones soberanistas.

Pregunta: Hablamos cuando acaba de terminar el partido de fútbol entre Corea del Norte y Corea del Sur…

Respuesta: Efectivamente, ha terminado 0-0. Es un acontecimiento positivo para las relaciones coreanas.

P: Mientras tanto, arde Barcelona. Usted es catalán. ¿Qué opina de todo esto?

R: Era esperable que utilizaran la maquinaria propagandística para movilizar a la población, que pasa muchas miserias, motivadas por los problemas económicos. Por eso la manipulan. Señalan al Gobierno español, pero el problema es del sistema capitalista y de las condiciones que ofrece a la población.

P: La reacción ha sido contundente…

R: Yo creo que la esperaban mayor, pero hay un cansancio evidente en Cataluña, no sólo por lo que ocurre en la calle, sino por las discusiones diarias entre familias y amigos por el tema de la independencia. Y eso hace mella en el movimiento. Entre otras cosas, porque ese anhelo no parte de un deseo real de la población, sino del interés de la Generalitat y de determinados sectores económicos. De una minoría, vaya.

P: ¿Es un suflé, entonces?

R: Lo es y poco a poco se irá desvaneciendo porque no tiene consistencia.

P: La gran pregunta es cuánto tiempo tardará.

R: Pues no lo sé. Pero aquí también hay que tener en cuenta la dejadez de la contraparte, especialmente durante la etapa de (Mariano) Rajoy en el Gobierno. En vez de intentar tomar medidas contundentes y evitar el secesionismo, se dedicó a mirar hacia otro lado e intentar ignorar un problema que se fue agravando. En Madrid se ha dado mucho tiempo a que los sectores interesados en manipular a la población desplegaran su propaganda.

P: Habla usted de propaganda y se me viene a la cabeza el Aeropuerto de El Prat. ¿Buscaban una imagen equiparable a las de Hong Kong?

R: Sí, sin duda. Buscan altavoces, sobre todo, teniendo en cuenta que no tienen ningún apoyo real internacional. Ellos esperaban que hubiera apoyos a la idea de independencia y, al no tenerlos, intentan internacionalizar la situación. Pero sin éxito porque la realidad es la que hay: es un movimiento sin ideología que apoya una minoría ruidosa. De hecho, mientras tomaban el aeropuerto, 7,5 millones de catalanes estaban yéndose a dormir.

P: Hay quien dice que ahora las revoluciones parece que se hacen con descansos de fin de semana y vacaciones pagadas…

R: Sí, claro, porque no tienen una base ideológica real o un sufrimiento real de la población. Comparemos lo que ocurre en Cataluña con lo que pasa en Ecuador, donde han conseguido forzar al presidente (Lenin Moreno) a comprometerse a buscar una solución al conflicto. Allí quienes han impulsado las revueltas casi no tienen ni qué comer y están luchando por una vida mínima digna. Aquí lo que sucede es consecuencia de un movimiento hippie, engordado por juventud que no tiene mucho qué hacer, que ante el mínimo tirón de un policía o un porrazo se dispersa.

Lo que sucede en las calles es consecuencia de un movimiento hippie, engordado por juventud que no tiene mucho qué hacer, que ante el mínimo tirón de un policía o un porrazo se dispersa.

P: ¿Pero ahí es un problema de falta de un ideal o de ausencia de valentía?

R: Yo creo que son ambos. De hecho, la valentía en gran parte te la da la ideología, el que tú creas en un ideal. Así se hacen las revoluciones y se ha hecho en China, Vietnam, Corea… Tú primero te formas ideológicamente, tienes clara tu hoja de ruta, el pueblo te apoya, quiere tomar el control y se enfrenta a un poder minoritario imperante, como era el emperador en China. Pero esto es muy distinto. Es una broma en comparación con las verdaderas revoluciones.

P: Pero ellos hablan de un Estado opresor…

R: A ver, en España hay elementos claramente franquistas en la justicia, la policía o el ejército. Pero son una minoría y, aunque hacen sus chanchullos, eso no convierte a España en un Estado opresor ni franquista.

La izquierda española

P: Ese discurso no lo mantiene la izquierda más a la izquierda de España, como Podemos…No se ponen de acuerdo fácilmente los comunistas por lo que veo…

R: El problema es que ellos no son realmente revolucionarios o comunistas. Han desvirtuado completamente el concepto ideológico de izquierda o progresismo; revolución o socialismo. Partidos como Podemos hacen mucho daño con su fraccionalismo y sus intereses personales. Basta ver el discurso de Pablo Iglesias en un principio, con el que se gana la simpatía de tanta gente con el tema del 15-M, y luego cómo cambia, se va a vivir a Galapagar y, si volviera a Vallecas le apedrearían.

P: ¿Sería para tanto?

R: Sí, porque las personas están hartas de manipulación. De que estos líderes usen al pueblo con un mensaje relativamente sencillo y comprensible de que el pueblo tome las riendas; y luego, cuando tengan algo de poder, hagan lo contrario a lo que predican.

P: Mal futuro para el comunismo en occidente…

R: También es cierto que la ausencia de apoyos, como en su día el de la URSS, no ayuda a que la gente distinga bien entre le verdadero socialismo y este progresismo. Entonces, pasa que la gente cree que la alternativa es el hippie de Pablo Iglesias.

Si Pablo Iglesias volviese a Vallecas, le apedrearían.

P: Feminismo, ecologismo…la izquierda occidental los ha situado como prioridades. Distan mucho de las del socialismo de otros lugares del mundo, ya no digamos de Marx.

R: Es que fenómenos como Podemos son ridículos. De hecho, yo pensaba que este partido concreto duraría más en el tiempo, pero no, se desintegrarán porque el pueblo ha visto que realmente no están del lado del débil. Feminismo y ecologismo son movimientos fáciles de entender, suaves porque no implican una gran dedicación y no afectan al sistema. Están bien vistos por ‘el Ibex’. Son tolerables. Es un derecho al pataleo que permite el sistema capitalista y lo hace por algo.

P: Revolucioncitas de baja intensidad…

R: Claro, porque ya si hablas de nacionalizar los medios de producción… ahí ya la reacción es otra y te restringen y censuran. Por eso Podemos no habla de eso.

P: La conclusión que saco de sus palabras es que estos partidos predican cosas en las que no creen…

R: Hacen postureo, un entretenimiento. Se trata de que la gente crea que protesta contra el sistema, cuando, en realidad, todo esto no va a cambiar nada ni a afectar a quienes están en el poder. Pero a la persona normal, la de la calle, no se le pueden pedir ese tipo de análisis. Eso le corresponde a otros ámbitos. Eso sí, eso también hace que una parte de la población pueda ser engañada por personas como Pablo Iglesias.

Corea del Norte

P: Usted es el único occidental en la Administración de Corea del Norte. Y además es catalán. ¿Le pregunta el Gobierno de Kim Jong-Un por la situación de esta comunidad autónoma?

R: Sí, claro. De forma regular y desde hace años. Desde que se abrió la Embajada en España me han pedido información sobre lo que está sucediendo. Entre otras cosas, porque Cataluña trataba de influir en nuestro embajador. De hecho, el consejero se presentaba como ministro y trataba de ganar su apoyo.

P: Como si la independencia se hubiera consumado…

R: Pero eso es común aquí. Pasa al ver TV3. Transmite la sensación de que Cataluña es un país, una república, aunque no se haya conseguido. Te hace creer en una falsedad para que tú defiendas esa postura. Es pura propaganda.

P: Curioso que la Generalitat tratara de entablar relaciones con el país más hermético del mundo…

R: Enviaron cartas para tratar de proyectarse como un país.

P: ¿Cuál fue la respuesta?

R: Fue clara, y es que Corea respeta de forma absoluta los asuntos internos de España y jamás apoyará a un movimiento independentista. Si en España se cambiara la Constitución y si la mayoría de españoles votara a favor de la independencia de País Vasco o Galicia, Corea del Norte establecería relaciones diplomáticas con los nuevos Estados. Pero nunca se posicionará del lado de minorías como las catalanas que intentan imponer una independencia.

Corea del Norte respeta de forma absoluta los asuntos internos de España y jamás apoyará a un movimiento independentista.

P: Su relación con Corea del Norte es larga. ¿Ha percibido un cambio en las relaciones de cara al exterior en los últimos años, con Kim Jong-Un?
R: No, no. Los objetivos son los mismos. Todo lo que tiene que ver con relaciones exteriores y diplomacia son los mismos. Lo que pasó es lo evidente, y es un cambio en las relaciones con los países del Este de Europa tras la caída del Muro de Berlín. Por otra parte, en Sudamérica se han abierto embajadas en Caracas o Brasilia. Se están fortaleciendo relaciones que en el pasado eran casi inexistentes.

P: ¿Cómo se vive allí la guerra comercial? La distancia física con China es mínima…

R: Probablemente Corea del Norte es el único país en el mundo al que no afecta la situación económica internacional hoy en día. Es un país basado en la autarquía y la auto-sostenibilidad. En producir todo lo que se necesita sin depender del exterior.

P: Pero ha habido grandes carestías.

R: Hubo una gran crisis en los años 90 por la desaparición del mercado socialista soviético. Eso llevó a acelerar mucho más la producción propia y nacional. La idea es que el 90% de lo que se consume se produzca dentro. Siempre, al margen del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y de las organizaciones internacionales similares, de las que Corea no es miembro.

P: Es el país más sancionado del mundo. Eso da que pensar que algo no va tan bien como usted comenta…

R: Ha recibido sanción sobre sanción. No se puede hacer ni una transferencia bancaria. Es consecuencia de la política norteamericana para hundir a un país que sigue un modelo diferente al suyo. ¿No da esto que pensar? En cualquier caso, los coreanos han aprendido a vivir así y lo que suceda fuera de sus fronteras les perjudica poco o nada.

P: Lo que pasa que cuesta comprar esos mensajes de bienestar si uno lee las noticias de ejecuciones, caza al disidente, campos de concentración…

R: Eso forma parte de la propaganda de medios que están pagados por el Congreso de Estados Unidos. Ocurre también con algunas supuestas ONG que están financiadas por organizaciones afines a lobbies políticos. Estamos acostumbrados a leer barbaridades sobre ejecuciones y maltratos que son totalmente falsas. Lo peor es que medios como la Agencia EFE, supuestamente prestigiosos, las reproduzcan sin problema, como ocurrió en el caso de la supuesta ejecución del que fuera nuestro embajador en España. Le dieron por muerto y a los pocos días se le vio en un concierto. Los muertos van resucitando continuamente aquí…

P: Si no recuerdo mal, eso sucedió después de la fallida reunión con Trump en Vietnam.

R: Eso es. Fue ahí cuando el embajador de Corea del Norte en España, expulsado por Rajoy, fue nombrado mediador nuclear en la cumbre con Estados Unidos. Entonces, se produjo la reunión en Vietnam entre Donald Trump y el mariscal Kim Jong-Un y las negociaciones fallaron. Cuando algo falla o cuando el equipo de fútbol norcoreano pierde un partido, alguien se inventa ejecuciones. Eso corre como la pólvora y nos perjudica.

Cuando algo falla o cuando el equipo de fútbol norcoreano pierde un partido, alguien se inventa ejecuciones.

P: Usted, como miembro de la Administración, ¿no actúa en esos casos?

R: Es que luego tengo que ver cómo el presidente de la Agencia EFE, que difunde estos bulos, viene a pedirme ayuda para abrir una oficina en Pyongyang. Pues mire, no.

P: Pero vamos a aclarar términos. ¿En Corea del Norte no hay presos políticos?

R: No los hay.

P: ¿Y los campos de trabajo que se han visto claramente en la televisión?

R: Es que sí que hay campos de trabajo. Los hay porque se intenta evitar las prisiones como en España. Allí se prefiere que los presos hagan trabajos en turnos de 8 horas, como recoger arroz, para el beneficio común de la sociedad.

P: No parece fácil de creer, la verdad…

R: Pero es así. El tiempo que están internos no están dentro de una celda o consumiendo drogas. Están trabajando. Pero no sólo los presos. De hecho, los propios oficiales del Gobierno, cada cierto tiempo, deben ir a otros campos de entrenamiento -hacer una mili– para formarse física y espiritualmente.

P: ¿Hay presos ideológicos?

R: No, lo que hay son presos comunes que han robado o han asesinado; y han sido sentenciados. Pero claro, si alguien, como en España, quisiera dividir el territorio, sería enviado a un campo de trabajo.

P: ¿Resulta difícil romper los apriorismos cuando acuden grupos de turistas a Corea del Norte? Usted se dedica a ello…

R: Ellos van y a los dos días les cambia el concepto. Todo el mundo acaba diciendo que aquello no tiene nada que ver con lo que ha escuchado o visto en la televisión.

P: Volvamos a la política. En Corea, ¿qué se evalúa mejor, la presidencia de Obama o la de Trump?

R: Sin duda, la de Trump. Por lo menos, Trump se ha atrevido a pisar Corea del Norte y a realizar algún tipo de acercamiento.

Corea del Norte tiene capacidad intercontinental y puede golpear cualquier lugar de Estados Unidos en caso de ser atacada.

P: ¿Por qué cree que eso ha ocurrido?

R: Bueno, yo creo que aquí ha influido el hecho de que Corea haya demostrado que tiene la capacidad para defenderse. Eso ha hecho que Estados Unidos pase del absolutismo a la negociación.

P: ¿Resulta creíble que un misil norcoreano, con su tecnología, pueda cruzar el Pacífico?

R: Eso está comprobado y los propios científicos norteamericanos han corroborado que Corea del Norte tiene capacidad intercontinental y puede golpear cualquier lugar de Estados Unidos en caso de ser atacada.

P: ¿La potencia ganada por China ha reforzado a Corea del Norte?

R: Lo resumiría en el comentario de unos oficiales del Ejército de Corea, que me preguntaban hace un tiempo sobre la deriva de China. Decían que por qué los chinos ya no hablan del imperialismo americano. Para mí, era bastante difícil explicar la deriva ideológica y a nivel de pensamiento humano que ha vivido China, que se ha convertido en una jungla capitalista mucho más peligrosa que la occidental. China, al final, busca su propio interés, ha sido de los países que primero han implementado sanciones contra Corea del Norte y han estado muchos años sin ni siquiera enviar una delegación de alto nivel a Pyongyang. Su principal cliente es Estados Unidos, claro. Por lo tanto, no esperamos nada de China. Corea continúa su propio camino.

Sin pasaporte

P: ¿Cómo le ha tratado Kim Jong-Un?

R: Bien, sigo con las mismas funciones como enlace cultural. Aunque cada vez hay más personas y medios interesados en Corea del Norte, lo que ha multiplicado el trabajo, lo cual es significativo.

P: Usted lleva un tiempo sin pisar Corea del Norte por un problema personal, ¿no es así?

R: A mí me quitaron el pasaporte hace tres años y tres meses. Estoy encerrado en España. Hay un sector franquista dentro del Estado que me está impidiendo salir de España, pese a que lo que se ha tomado conmigo es simplemente una medida cautelar.

P: A usted le encontraron unas armas en casa, ¿cómo se explica eso?

R: Daré detalles en su momento sobre lo que pasó, pero la situación es clara: yo no tengo ningún antecedente penal. La denuncia que tengo es porque la Policía vino a mi domicilio, encontró dos armas que disparaban sólo balas de plástico y yo tenía licencia de armas completa. Entonces, esto se explica en un movimiento de un sector, en este caso, de la Guardia Civil, que es de ultraderecha y, como dicen mis amigos del Ministerio del Interior, me estaba buscando las cosquillas…

P: ¿Cree que es porque su posición es molesta?

R: No, pero si yo respeto las mayorías. Si aquí se quiere al PSOE y al PP, me tendré que aguantar, no puedo vivir en contra de la mayoría. Pero claro, yo digo las cosas directas, lo que a un sector franquista, enquistado en el aparato judicial y el Ministerio del Interior, no le gusta. Pero ojo, no todos son así, no tienen un poder absoluto, es limitado.

Si vienen a por mí, que vengan. Y si quieren hundirme la vida, que lo intenten. Qué le voy a hacer, son gajes del oficio.

P: ¿Tiene alguna pista sobre el porqué sucedió ese registro?

R: La tengo y en su momento la diré. Pero bueno, hay que afrontarlo. Si vienen a por mí, que vengan. Y si quieren hundirme la vida, que lo intenten. Qué le voy a hacer, son gajes del oficio.

P: ¿Qué le han dicho desde Corea?

R: Tengo todo el apoyo y consideran que no me dejen salir del país ni siquiera un día. Me obligan a firmar todos los lunes en el juzgado de El Vendrell (Tarragona) y no puedo ir ni siquiera a otros países de la Unión Europea.

P: ¿El juicio tiene fecha?

R: Curiosamente, todavía no. Lo tienen en un juzgado de Totana (Murcia), acumulado para la eternidad. Es un abuso.