La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha defendido este martes en el Congreso la actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) durante la crisis migratoria de Ceuta y ha asegurado que los servicios de inteligencia sí compartieron información con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno antes de la entrada masiva de migrantes de finales de julio. Una afirmación que contradice la versión ofrecida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien sostuvo tras la crisis que no existió ningún informe ni aviso que anticipara lo ocurrido.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso, Robles ha explicado que en Ceuta trabajan habitualmente 25 miembros del CNI, destinados de forma permanente en la ciudad y encargados de monitorizar, entre otras cuestiones, la situación migratoria, las mafias organizadas, las redes sociales, el terrorismo yihadista y las posibles amenazas híbridas.
La ministra ha defendido que tanto el CNI como el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) realizaron "la labor que competencialmente les era y es exigible". Pero, sobre todo, ha señalado que esa información fue compartida y analizada con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno en Ceuta.
"Operativamente en Ceuta, las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y el CNI realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible y que compartieron y analizaron con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno", ha afirmado.
Marlaska en el Consejo de Ministros
Por su parte, este mismo martes, el ministro del Interior ha vuelto a indicar que, "no había ningún informe" del CNI ni del ministerio de Margarita Robles, y que no se informó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sobre un posible ataque a la soberanía española por parte de Marruecos. Aún así, el ministro ha querido señalar que cree que todos los servicios secretos "han hecho y han trabajado en cumplimiento estricto de la ley".
Además, el ministro ha querido dejar claro que "ningún otro servicio de información de otros países amigos atisbó nada parecido" y que considera que todo el mundo actuó "correctamente y con profesionalidad". Marlaska ha destacado que no existió ningún informe, mientras que Robles, a la misma hora, en el Congreso, ha señalado que sí que se coordinó información con Interior.
Ambas declaraciones introducen así una discrepancia dentro del propio Gobierno sobre qué información existía antes de la llegada masiva, que tuvo lugar los días 30 y 31 de julio. Interior deberá ofrecer su versión en el Congreso el próximo viernes, cuando comparezca Grande-Marlaska junto a los titulares de Exteriores e Inclusión.
Era público y notorio
Robles ha detallado que, en los días previos a la entrada masiva del 30 de julio, "era público y notorio" que estaba habiendo llegadas a nado a Ceuta motivadas por la manipulación de la sentencia del Supremo que rechaza devoluciones en caliente si no se salta una frontera física.
Es más, ha recordado que el día 27 ya hubo una reunión a la que asistieron el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en la que se habló de que en las redes sociales se estaba animando a entrar a nado. Incluso un periódico ya titulaba ese día "Ceuta en situación de emergencia por las entradas a nado", ha recordado.
El día anterior se avisó de la convocatoria
Y el día 29, la víspera de la entrada masiva, los agentes del CNI trasladan a la Delegación del Gobierno que hay una convocatoria para entrar a nado en Ceuta el día siguiente con motivo de la fiesta del trono en el país magrebí.
Eso sí, Robles no ha querido desvelar si hubo o no informes físicos, pues recuerda que los servicios de inteligencia actúan de muchas maneras y en ocasiones no manejan documentos manuscritos, pero con este relato ha querido dejar claro que las autoridades y las Fuerzas de Seguridad tenían información.
Por otro lado, la titular de Defensa ha cifrado en más de 3.000 los militares desplegados actualmente en Ceuta, perteneciendo el grueso de ellos a la propia Comandancia General de Ceuta y cuyas capacidades se han reforzado con unidades con base en Canarias y las Islas Baleares que ya operan en la ciudad autónoma.
La armada
En el ámbito marítimo, la crisis ha requerido el refuerzo de la vigilancia de los espacios marítimo próximos a Ceuta, la identificación de posibles puntos de entrada, la colocación de boyas y diversas operaciones en el paso fronterizo del Tarajal.
La Armada ha llevado a cabo algunas de estas actuaciones y ha puesto a disposición del Estado las fragatas 'Navarra' y Santa María' para operaciones de presencia, vigilancia y disuasión en las próximidades de Ceuta y han contribuido a la seguridad de los espacios marítimos de soberanía e interés nacional. Además, ha participado el patrullero 'Vigía' con cometidos de vigilancia marítima y presencia naval y los buques de acción marítima 'Rayo' y 'Tornado' con misiones de carácter logístico, concretamente el transporte de material desde Canarias a la zona.
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