Julio Bruno es uno de los directivos más visionarios, eclécticos, magnéticos y capaces de contagiar a su organización de una forma inspiradora y tremendamente contagiosa. CEO mundial de Time Out, compañía líder internacional en el campo del ocio y del entretenimiento, desde 2016. Su carrera está repleta de éxitos e impregnada de una expresión que es el leit-motiv que mejor le define: el ser un «hombre de mundo».

Su currículum es impresionante. Fue Vicepresidente Global de Ventas de TripAdvisor, vicepresidente de Travelport para Canadá, América Latina y el Caribe y director Ejecutivo de Cendant Corporation para Europa Continental y América del Sur. Anteriormente, Bruno también ocupó altos cargos internacionales en Regus, Energizer y Diageo.

Julio ama a España, adora a su querida Asturias y venera a Madrid, la ciudad que le adoptó. Ha sabido imponer su estilo y su españolidad por todo el mundo y lo ha hecho con orgullo, tesón, energía y capacidad de seducción.

Pregunta. Time Out anunció la pasada semana el lanzamiento del número uno de Time Out Madrid, la revista mensual gratuita que está ya en la calle desde el 4 de abril, con una tirada inicial de 80.000 ejemplares. La compañía ha indicado que la publicación podrá encontrarse en más de 400 puntos de la ciudad como restaurantes, bares, teatros, hoteles e instituciones culturales en general. ¿Qué reto representa para ti, como CEO, el lanzamiento al mundo de esta revista de ocio y entretenimiento?

Respuesta. Estoy encantado de ser parte del lanzamiento de la revista Time Out Madrid, tras el éxito de nuestra edición digital. La compañía está presente en 108 ciudades en 39 países. Eso significa que tenemos páginas web en más de 100 ciudades y además tenemos revistas en 35 de ellas. Lanzar Time Out Madrid es un orgullo para la empresa y para el equipo en España, tanto en Madrid como en Barcelona. Madrid es una de las ciudades más interesantes del mundo por su cultura, arte, gastronomía y su vida nocturna, además de por la gente que la habita y visita.

El éxito de Time Out es el contenido profesional que nuestros críticos y periodistas crean»

Nosotros apostamos por una fórmula ganadora que es la de ofrecer nuestro contenido en múltiples plataformas, tanto digitales, como sociales, en móvil y a través de nuestros propios eventos, además del formato impreso, ya que nuestros usuarios así lo quieren. El éxito de Time Out es el contenido profesional que nuestros críticos y periodistas -que visitan diariamente teatros, museos, restaurantes y demás- crean. Es lo que nuestros lectores y usuarios buscan y aprecian en todo el mundo. Además, ofrece muchas posibilidades a los anunciantes para conectar con nuestra audiencia allí donde esté presente.

P. Tu eres, sin ninguna duda, uno de los directivos españoles que desde siempre ha tenido una vocación marcadamente internacional. ¿Por qué les cuesta tanto a los directivos españoles afirmarse a nivel mundial?

R. Yo creo que ya no cuesta tanto hoy en día. Si me preguntas qué ocurría hace veinticinco años, cuando yo salí de España, eso era otra historia. Quizás haya menos directivos españoles por el mundo en proporción al peso de nuestra economía -no tengo los datos- pero me atrevería a decir que, en parte, es porque en España en general se vive bien y quizás nos da pereza dejar un país al que queremos tanto. La falta de idiomas es otro problema, especialmente el inglés, aunque creo que se está mejorando en este aspecto.

P. ¿Podrías definirme tu estilo de liderazgo y las claves y competencias que te han permitido triunfar?

R. Entiendo el liderazgo como la habilidad de persuadir e influenciar a tus equipos en la consecución de una meta común. Un líder ayuda a su equipo a desarrollarse y crecer en todos los aspectos, a sabiendas de que todos los miembros del equipo, en general, saben más que tú en su área de responsabilidad. El manido símil del director de orquesta es un buen ejemplo. Sabe cómo debe ser el resultado final de la obra, cómo debe sonar en su conjunto, pero no puede tocar los instrumentos con el nivel necesario que sí tienen cada uno de los músicos. Un líder inspira y crea una visión con una carga emocional con la que la gente se pueda identificar.

En mi caso, encontrar los mejores ejecutivos para mi equipo ha sido y es fundamental en mi carrera. Tú eres tan bueno como lo es tu equipo, ni más, ni menos. Todos aprendemos de todos y ahí radica parte del éxito de un buen equipo: en las ganas de aprender y de mejorar.

P. Hablemos de Marca España. Tú llevas muchos años viviendo y trabajando en otros países. ¿Cómo definirías la imagen que tienen de nuestro país fuera de él, tanto a nivel social como profesional?

R. La visión o idea de España en el mundo ha ido evolucionando rápidamente. Yo te puedo hablar de mi experiencia personal. A principios de los 90, en el Reino Unido, por ejemplo, España era percibido como el lugar de referencia para ir de vacaciones. No sabían mucho más de nuestro país y se quedaban en el estereotipo fácil. España era la costa y poco más. Sol y playa a buen precio.

Esta visión empezó a evolucionar con la entrada en el entonces Mercado Común y con los éxitos deportivos, España ganaba por encima de su tamaño, por así decirlo. Más adelante vendrían empresas bandera a nivel internacional como Inditex, Banco Santander, Telefónica, Repsol, Grifols, Amadeus, y muchas más. Ese duro trabajo y esa expansión internacional ayudó y sigue ayudando mucho a la imagen positiva de nuestro país en el mundo. España se abrió al exterior y tomó posiciones importantes en estamentos europeos e internacionales. Comenzamos a tener peso y, como una democracia consolidada, también a tomar decisiones, a nivel social, que estuvieron y están en la vanguardia mundial.

La corrupción nos ha dado un mal nombre, pero a la vez ha demostrado que la justicia funciona»

Así, poco a poco -y a veces de golpe- se pasó de ese viejo estereotipo de país vacacional a una nueva visión de país consolidado y serio con un estilo de vida que hoy es la envidia de muchos. Con la grave crisis económica mundial, España sufrió mucho y esto afectó a su imagen. La corrupción nos ha dado un mal nombre, pero a la vez ha demostrado que la justicia funciona y que más pronto o más tarde, los casos afloran. Ya nadie se puede esconder.

A nivel social, España sigue siendo el segundo destino turístico del mundo, con más de 80 millones de turistas el año pasado, que encuentran aquí una gran riqueza, no solo de sol y de playas, también de gastronomía, arte, cultura, historia y buena gente. Así que nuestra marca ha evolucionado y debemos sentirnos orgullosos de nuestra imagen, aunque queda mucho por hacer. Una buena marca se construye día a día, pero se puede perder de golpe.

P. Desde siempre, tú has defendido fuera de España tu españolidad, con orgullo y responsabilidad. ¿Cómo estás viviendo la actual crisis en Cataluña?

R. No concibo España sin Cataluña. Tenemos muchos siglos de historia en común y lo que nos une es y seguirá siendo -en mi opinión- mucho más grande que lo que nos separa. Es fácil ahora mirar atrás y señalar con el dedo lo que se hizo mal, la falta de comunicación, los intereses partidistas. Ahora no nos queda otra que trabajar juntos para resolver este encaje que, para algunos, ya no vale, por los motivos que sean. Yo creo profundamente que juntos somos todos más fuertes.

España es una democracia consolidada, que nos ha costado mucho a todos conseguir»

No me gusta la imagen que algunos, cínicamente, quieren presentar de España como país antidemocrático o anclado en una dictadura. Yo viví los estertores de la dictadura y esas comparaciones son odiosas, además de falsas. España es una democracia consolidada, que nos ha costado mucho a todos conseguir, y no se debe confundir a los partidos políticos con lo que es España, que está por encima de todos ellos.

La separación de poderes es fundamental para el desarrollo de una democracia seria, y señalar a la justicia partidistamente solo porque no estemos de acuerdo con sus resoluciones nos hace daño a todos. Sé que juntos encontraremos la forma y saldremos adelante, pero no será fácil. Hace falta una visión prístina y voluntad de cambio. Empecemos por hablar claramente, cara a cara, sin tapujos. Y no dejemos que sean solo los políticos los que escriban el guion. Es cosa de todos.

P. ¿Cómo está cambiando Time Out contigo?

R. Time Out nació en 1968 en Londres para ayudar a la gente a disfrutar todo lo que la ciudad ofrecía. Y hoy seguimos haciendo lo mismo a nivel mundial, con un contenido de alta calidad, único, creado por periodistas expertos en su materia. Empezamos como una revista, pero nuestra evolución nos ha convertido en una compañía de medios y ocio a nivel mundial. Ahora, además de recomendarte qué hacer en la ciudad, también te facilitamos la compra de las actividades de las que quieres disfrutar. Esto ha sido y es un gran cambio. Estamos diversificando la empresa y evolucionando como un negocio transaccional, tanto a nivel digital como a nivel físico, a través de nuestros eventos y nuestro Time Out Market, que en Lisboa el año pasado recibió 3.6 millones de visitantes.

Así que, con esta transformación y evolución en mente, saqué la empresa a Bolsa en Londres en junio del 2016. Un gran reto para Time Out y para mí. A pesar de que hemos empezado este nuevo reto hace poco, como equipo ya hemos conseguido algunas metas: nuestra audiencia ya no solo se inspira con Time Out. Millones de personas ahora también reservan entradas de teatro, atracciones, hoteles, compran ofertas exclusivas y experimentan nuestros eventos en directo y nuestro Time Out Market, que es la destilación de Time Out digital en su formato físico, por así decirlo: «Lo mejor de la ciudad bajo un mismo tejado». Ahora somos la gran plataforma global para la vida en la ciudad.

P. Has trabajado también muchos años en el sector del turismo. ¿Cómo valoras la salud de unos de nuestros sectores de mayor éxito?

R. Como decía antes, en 2017, España recibió algo más de 82 millones de turistas, consolidando su posición como segundo destino turístico del mundo, por delante de los Estados Unidos y solo por detrás de Francia. El turismo es el primer sector económico de nuestro país, con un peso del 11, 2% del PIB, según los datos del INE. Tenemos empresas punteras en este sector a nivel global, como Globalia, Meliá, AENA, Amadeus, Iberia, Odigeo y muchas más.

La salud del sector es buena pero todavía queda mucho por hacer para consolidar este crecimiento»

España tiene una marca única por su cultura, su clima, su gastronomía, su historia y su gente. Muchos nos envidian. En definitiva, la salud del sector es buena pero todavía queda mucho por hacer para consolidar este crecimiento y que la oferta no se estanque. Los turistas hoy buscan experiencias además de buen clima y buena gastronomía. También ayuda la imagen de España como país seguro y abierto que debemos cuidar y fomentar. Nos ha costado mucho estar en la cima mundial de turismo, pero es muy fácil perder esta posición rápidamente si lo gestionamos mal.

P. ¿Qué harías si un día te ofrecieran un cargo relevante en la política o en la Administración Pública?

R. No sé por qué alguien podría pensar en mí para ello. Mi trayectoria profesional es muy diferente a la de un político o a la de un funcionario. Entiendo que un buen político sacrifica su vida personal hasta cierto punto para ayudar a mejorar la vida de todos. Desgraciadamente cada vez veo más políticos, a nivel mundial, que ejercen como estrellas de rock, siempre en la palestra dando titulares, creando ruido… y pocas nueces.

P. ¿Qué valoración haces de nuestra clase política?

R. No la conozco en detalle como para poder valorar. Veo los resultados -y la falta de ellos- y creo que hay aciertos y errores. Como ya dije antes, para mí, un buen político es aquel que sacrifica en parte su vida para ayudar a los demás y me parece que hay personas que entran en la política considerándola una carrera, como si fuera un trabajo más para ganar dinero y poder. Eso me parece un craso error.

Sé que la corrupción a nivel político es muy mediática y casi parece que no hay otra clase de corrupción porque nos afecta a todos, pero si los políticos no dan ejemplo, ¿qué mensaje envían a la sociedad en general? Servir al prójimo no es una carrera, es una vocación. Y a pesar de todo, vivimos mucho mejor que hace 40 años. La sociedad avanza, no nos olvidemos.

P. ¿Por qué crees que existe tanta corrupción en la política? ¿Has tenido malas experiencias en las empresas privadas?

R. No lo sé. Quizás una explicación es la que mencionaba antes; el que existan personas que entran en la política buscando dinero y poder y considerándola una carrera, dejando de lado el servir a la sociedad. Por supuesto la avaricia es parte del problema. Yo no he tenido esa experiencia en la empresa privada.

P. ¿Alguien te ha intentado alguna vez comprar o corromper?

R. No.

P. ¿Qué espacio tiene la diversidad en las empresas que has dirigido? ¿Qué barreras consideras que faltan por derribar?

R. El mundo es diverso, así que las empresas tienen que ser, necesariamente, diversas. En Time Out me gusta decir que somos un reflejo de las ciudades a las que servimos. Imagínate el público de ciudades como Londres, Nueva York, Barcelona, Hong Kong o Madrid. ¿Cómo crees que se puede conectar honestamente con ese público tan diverso si tu empresa no lo es igualmente? Así que yo no entiendo la empresa, el mundo, mi vida, sin diversidad. Las barreras se están cayendo por su propio peso. De vez en cuando hay que dar algún empujón, pero van cayendo.

Igualdad de género y liderazgo femenino

P. Hablemos de liderazgo femenino. ¿Cómo has vivido la huelga del pasado 8 de marzo? ¿Es necesaria la lucha para alcanzar la igualdad de género?

R. Sin la lucha por los derechos en el mundo no estaríamos donde estamos, no habríamos evolucionado. Hay muchos tipos de lucha, de activismo. Empieza en casa y luego en la escuela, en la empresa y en la sociedad en general. Los derechos humanos universales, la no discriminación e igualdad ante la ley, se han ganado o se están ganando en la calle, en los juzgados, y en la sociedad. Todavía queda mucho por hacer y no solo por la igualdad de género sino por la igualdad ante la ley y ante la sociedad de todas las personas, indiferentemente de su sexo, orientación, raza, credo o país de origen.

Respondiendo a tu pregunta sobre esta lucha por la igualdad de género, yo diría que no soy yo quien debe contestar sino las mujeres. Y con las que yo hablo, en diferentes países, me dicen que esta lucha debe seguir ya que falta mucho por conseguir. Yo estoy con ellas.

P. Me consta que tú has tenido muchas directivas mujeres. ¿Hay un liderazgo femenino? ¿Cuáles serían sus claves?

R. Un líder es un líder, independientemente de su sexo. Yo he trabajado para mujeres y hombres y viceversa. En mi mundo es lo natural y cotidiano. Cuando se valora a la gente por sus méritos, el género no es parte de la discusión. No quiero obviar los puntos que mencioné anteriormente sobre la lucha por la igualdad en la calle y los juzgados, pero a nivel de experiencia personal lo natural es buscar a la mejor persona para su puesto. La capacidad no tiene sexo. Fácil ¿verdad?

P. ¿Qué sueños albergas para el futuro? ¿Qué te falta por conseguir?

R. Ahora mismo estoy volcado al cien por cien con Time Out y en cómo convertir a esta empresa mundial en un gran éxito empresarial. Estamos en el buen camino, pero todavía nos falta mucho trabajo, mucho sacrificio, y muchas alegrías también.

P. ¿Eres feliz? ¿Eres de los que creen que felicidad y éxito van de la mano?

R. Sí. Estoy haciendo lo que quiero y, cuando tienes esa oportunidad, el trabajo y la vida son partes de un mismo todo. El éxito es una apreciación externa y subjetiva. Los demás opinan si tienes éxito o no en base a sus parámetros. Yo me quedo con la felicidad. En Time Out me gusta decir que estamos en el negocio de la felicidad: “We are in the happiness business”. Y lo digo porque ofrecemos ocio y entretenimiento en muchas ciudades del mundo. Si podemos traer un poco de felicidad a nuestros lectores y usuarios, ya hemos conseguido mucho.

P. ¿Hay algo nuevo en Time Out a lo largo de este año, Julio, que quieras compartir?

R. En Time Out no paramos, y este año no será una excepción. Tendremos más productos en nuestras webs y apps que nuestros clientes podrán comprar. También vamos a abrir nuestro Time Out Market en Nueva York, Brooklyn, y después en Miami, South Beach, para finales de año. Para 2019 tenemos planificado abrir en Chicago y Boston. Y estamos estudiando más ciudades. Así es como Time Out trae lo mejor de la ciudad bajo un mismo tejado. También, este año celebramos nuestro 50 aniversario. Un hecho que nos llena de orgullo y nos anima a seguir mostrando lo mejor de las ciudades a nuestra audiencia global.

P. Termino, Julio, pidiéndote que expreses en voz alta un deseo para ti, otro para Time Out y otro más para España.

R. Para mí, felicidad para mi familia y para mis amigos. Y poder seguir haciendo lo que me gusta mientras pueda. Para Time Out, pido que llevemos a cabo nuestro plan para crear una empresa de éxito internacional donde los empleados quieran ser parte de este proyecto y crezcan junto con Time Out. Y para España, prosperidad, verdad y seny.