El pasado 22 de febrero, domingo noche, La 1 emitió del tirón la miniserie de cuatro entregas Anatomía de un instante. Se trata de la adaptación televisiva de la novela de no ficción de Javier Cercas, título de cabecera sobre el 23-F. La emisión de Anatomía de un instante tenía su razón de ser: al día siguiente se cumplían 45 años del golpe de estado. Y el público respondió muy favorablemente a la oferta de La 1, líder de audiencia. La primera entrega congregó a 1,6 millones de espectadores; una cifra sensacional y excepcional que disminuyó progresivamente a medida que avanzaba la noche.
Así y todo, Anatomía de un instante firmó, en sus casi tres horas de emisión, un 15% de cuota de pantalla y 1.364.000 espectadores de media. Son datos magníficos que demuestran, no sólo el renovado poder de convocatoria de La 1, sino también el perenne apetito de la población española por la ficción televisiva. Sin embargo, Anatomía de un instante supone una excepción, una anomalía, en la programación de la televisión pública española. ¿Por qué?
Primero porque Anatomía de un instante no es una producción original de RTVE, sino de Movistar Plus+. La miniserie llegó a la plataforma el pasado 20 de noviembre; en su caso, para conmemorar los 50 años de democracia. Todo aquel interesado en la nueva producción audiovisual de Alberto Rodríguez y Rafael Cobos (La isla mínima, El hombre de las mil caras), debía estar suscrito a Movistar Plus+. Dos meses después, y durante una única noche, este contenido premium fue gratuito… ¿Qué pensarían los abonados? No era la primera vez (Crematorio, de Canal+, saltó a laSexta años después), pero sí sorprendieron los tiempos.
RTVE pagó 2 millones de euros a Movistar Plus+ por 'Anatomía de un instante'
Según ha corroborado El Independiente tras formular una pregunta a Transparencia, RTVE pagó 2 millones de euros a Movistar Plus+ por los derechos de emisión de Anatomía de un instante (500.000 euros por capítulo). No fue el único desembolso: he ahí los 240.000 euros (30.000 euros por capítulo) que la Corporación pagó por la cuarta temporada de La caza, cuyas tres primeras temporadas había producido exclusivamente RTVE. ¿Eso es mucho o poco? Pues depende del prisma con el que se quiera ver. Hagamos cuentas entonces.
¿Cuál fue la serie más cara que produjo RTVE en 2025? Barrio Esperanza (anteriormente, Esperanza Sur), a punto de estrenarse en La 1. Se trata de una comedia, de 8 capítulos de 75 minutos cada uno, sobre una exconvicta que entra a trabajar como profesora en un colegio público madrileño. Produce Globomedia (Mediapro). Su coste asciende a 5,6 millones de euros. Un poco menos, 4,8 millones de euros, costará Rojo sobre blanco, policiaco con Hugo Silva y María Hervás que RTVE tiene pendiente de grabar en Canarias, cuyo mayor atractivo, además de los paisajes, son los incentivos fiscales.
RTVE tira la toalla con las series de 'prime time'
Rojo sobre blanco es la única serie para el horario de máxima audiencia que la Corporación tiene en cartera; al menos, públicamente. En este caso, produce Good Mood (Estoy vivo), con Daniel Écija a la cabeza; y distribuirá, no por casualidad, Disney+. Hace unos días trascendió el acuerdo entre RTVE y Disney+, con Masterchef 14 como punta de lanza. Tras su emisión en La 1 cada lunes por la noche, el concurso de talento culinario está disponible tanto en RTVE Play, de manera gratuita, y Disney+, bajo suscripción.
Cabe preguntarse cuánta gente optará por la segunda opción, pues Masterchef es, tras 13 años de emisión casi ininterrumpida, uno de los contenidos más vistos en RTVE Play. En octubre de 2025, según ha podido recabar El Independiente a través de Transparencia, la décima edición de la versión celebrity superó el medio millón de usuarios únicos; sólo La Promesa le superó con casi 700.000.
Más de un millón y medio de personas vieron 'Ena'
Una tercera serie produjo RTVE en 2025: la comedia Sin gluten; 8 episodios de 50 minutos cada uno, cuyo coste, al menos por la parte de RTVE, se acercó a los 2 millones de euros. En aquella ocasión, la Corporación recurrió a Prime Video como productora y distribuidora (en estos casos, la aportación de la plataforma no es pública). La 1, sin embargo, comprimió la serie en cuatro capítulos de mayor duración durante cuatro miércoles consecutivos. La primera entrega congregó a 1,2 millones de espectadores; la cuarta y última, la mitad. Cabe preguntarse cuánta gente terminó viendo Sin gluten en Prime Video, donde recaló en su totalidad dos días después de su estreno en La 1. De hecho, hoy por hoy, la serie está únicamente disponible en la plataforma de Amazon.
Está por ver cuánta gente sintoniza La 1 para ver Barrio Esperanza esta primavera; será la primera serie de producción propia que emite TVE en lo que llevamos de año. Lo que sí sabemos es cuánta gente vio Ena en La 1 y en RTVE Play a finales del año pasado. Los 6 capítulos de esta miniserie, grabada dos años atrás, reunieron en directo a casi 1,2 millones de espectadores; unas cifras, ya de por sí buenas, que subían como la espuma en diferido, o sea, al cabo de unas horas o días. Hasta 509.929 usuarios únicos acumuló Ena en RTVE Play durante diciembre de 2025; fue el segundo contenido más visto de la plataforma, sólo por detrás de La Promesa, con más de 700.000 esta vez.
Sobreproducción de 'realities' en TVE
Sin gluten, Ena, Anatomía de un instante… Los últimos estrenos en materia de ficción evidencian que hay vida fuera de Netflix. ¿Por qué, entonces, RTVE ha tirado la toalla más allá de las series diarias Valle Salvaje y La Promesa? ¿Por qué RTVE no ficha a directores y guionistas de series que se rifan las plataformas?
En cambio, la Corporación sí destina una parte considerable de su presupuesto anual a producir realities, la mayoría con participantes famosos y la productora Shine Iberia, como Masterchef, Hasta el fin del mundo, Decomasters, Top chef y Maestros de la costura. Esta semana, La 1 emitió hasta tres concursos de 'talento' durante tres noches consecutivas; sólo Masterchef, en su temporada 14, superó por poco el millón de televidentes.
Pongamos como ejemplo Hasta el fin del mundo; un programa que costó casi 6,6 millones de euros y que, sólo una vez, superó los 900.000 espectadores en La 1. Durante el mes de diciembre, el reality de aventuras registró menos de 240.000 usuarios únicos en RTVE Play. La serie Sin gluten superó los 300.000 usuarios únicos durante octubre.
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