Dice Mariona Terés (Barcelona, 1985), conocida y reconocida por sus papeles en las series de televisión Paquita Salas y Las de la última fila, ambas en Netflix, que no es tan seria como parece en las ruedas de prensa. Presenta Barrio Esperanza, ficción ambientada en un colegio público madrileño; ocho capítulos de 75 minutos que La 1 emitirá semanalmente, esta primavera, durante el horario de máxima audiencia. O miércoles, una vez acabe Top chef este miércoles 15 de abril; o jueves, cuya vacante podría ocupar Maestros de la costura celebrity 2. Las grabaciones de Barrio Esperanza, anteriormente Esperanza Sur, tuvieron lugar el pasado verano, ola de calor mediante. Iván Escobar y Antonio Sánchez Olivas son sus creadores. Entre sus filas reconocerán a Alejo Sauras (Estoy vivo), Mariano Peña (Aída y vuelta), Ana Jara (Días mejores), Guillermo Campra (Águila Roja)...
Mariona Terés interpreta a una exconvicta que, tras sacarse la carrera de Magisterio durante su condena de ocho años por tráfico de drogas, empieza a trabajar como maestra en su antiguo colegio. La premisa es un cruce entre la británica Back to life y la estadounidense Abbott Elementary. Digamos que la protagonista de Barrio Esperanza bien podría haber salido de Vis a vis, pero no van por ahí los tiros.
"Me pongo tensa. Me entra la responsabilidad de qué voy a decir, y cómo lo voy a decir; el síndrome del impostor… Creo que me hacen falta más ruedas de prensa", asegura la actriz, natural de Castelldefels, en conversación con El Independiente y la revista Lecturas. Mariona Terés admite que al principio sí le dio impresión que su personaje –Esperanza– diera nombre a una serie que hará reír a toda la familia. "Es muy vitalista; cuando terminas de verla, te quedas con una sensación muy positiva y muy bonita", avanza.
Barrio Esperanza, una comedia dramática que busca la empatía
Puede que Esperanza se meta rápidamente en el bolsillo a sus alumnos de 5º de Primaria, pero algunos adultos serán un hueso duro de roer. "Le es muy difícil reconectar con su madre [Juana, a la que interpreta Carmen Balagué]", comenta Mariona Terés. "Las dos venimos de comedia, pero mi personaje está más en el drama y en la empatía, en que el público la entienda. Con Carmen tengo escenas muy bonitas. Madre e hija no se entienden, ni terminan entendiéndose mucho, pero se van aceptándose poco a poco", añade. El alzhéimer podría hacer de las suyas...
Vuelve Esperanza al barrio donde se crio, y allí se reencuentra con el amor de su infancia, al que interpreta Carlos Librado 'Nene', tras hacer de camarero en el serial de época La Moderna. "Habrá un triángulo amoroso evidentemente", adelanta la actriz. No fue su mejor prueba de casting y aún así les convenció, quizás por su naturalidad: "Tengo algo de barrio y soy empática sin querer; y al final caigo bien, que es lo que querían del personaje", explica.
Mariona Terés: "Con Esperanza me identifico con la falta de comunicación en lo familiar, en no saber expresar los sentimientos"
"Con Esperanza me identifico a veces con la infancia que tuvo porque yo también fui muy rebelde. Me identifico con la falta de comunicación en lo familiar, en no saber cómo expresar los sentimientos. Soy muy valiente, muy fuerte y muy echada para adelante como ella; si nos caemos, pues nos caemos, y luego renacemos", amplía Mariona Terés. La actriz creció en el Castelldefels de los años noventa. "Yo viví en una zona muy de barrio. Bajábamos a los bancos y nos tirábamos toda la tarde allí. Pero para mis compis de barrio yo era la extraña, la rara, la diferente", rememora.
"Lo que más me ha atravesado de Esperanza es la empatía. Vivimos en una sociedad en que cada vez somos más autómatas y egoístas; vamos a lo nuestro. Y ella está observando todo el rato cuál es el problema y cómo lo puede solucionar. Es muy ayudadora, que yo también lo soy un poco. No lo muestro mucho, pero lo soy [se ríe]; prefiero no mostrarlo mucho para que luego no me cojan el brazo, sinceramente. He reconectado con la empatía, con la escucha; estar y no juzgar a quien tenemos enfrente porque no sabemos de dónde viene ni qué le pasa. Estoy un poco más sensible", se explaya.
P.- Decía Hitchcock: 'Nunca trabajes con niños ni animales'.
R.- (Mariona Terés) Mi clase era muy mona. Al principio yo jugaba con ellos, pero hubo un momento en que empezaron a pasar de mí; no les estaba poniendo límites. Hubo un día que sí me enfadé un poco con los niños, y les puse un límite. Ellos me preguntaban si me había enfadado y venían a abrazarme. Estos niños lo vivieron como un campamento; eran 15, un grupo, y se hicieron amigos. Se tomaron el rodaje como un juego.
De Veneno y Las de la última fila a Barrio Esperanza y Amigas de verdad
Durante la entrevista, la intérprete, cada vez más cómoda, asegura no haber trabajado tanto: "Las poquitas cosas que he hecho se han visto bastante". He ahí Veneno, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, y Las de la última fila, de Daniel Sánchez Arévalo, para la que se rapó. Hasta se dejó ver por Entrevías, con Jose Coronado, y trabajó con José Mota en Historias de Alcafrán, donde ella hacía de policía. "No la vio nadie", admite, como si quisiera borrar ese recuerdo. "Me encantaría hacer un thriller, algo de asesinatos, o un drama social, muy desgarrador; algo que no fuera comedia", reconoce. Tampoco encaja en un humor pasado de rosca por su comicidad natural, así que la comedia más emotiva podría ser su hábitat. "Yo lo que quiero es trabajar", sentencia.
Mariona Terés está ahora en los Teatros Luchana de Madrid haciendo Amigas de verdad, junto a Natalia Roch, Esther Rivas, Estefanía Rocamora y Rafaela Rivas. "Terminé la serie y tenía 9 meses de teatro; eso no me había pasado nunca", comenta. A la actriz le encantaría que Barrio Esperanza tuviera una segunda temporada.
Mariona Terés estaba a punto de buscar otro trabajo
"A mí no me llegan guiones todo el rato; a mí me cuesta mucho. Me podría dar una estabilidad que no tengo. Yo he tenido una vida muy precaria hasta ahora. De hecho, antes de Barrio Esperanza, estaba a punto de volver a trabajar en hostelería; estaba buscando otro trabajo. Yo he tenido mucha suerte y se me reconoce por proyectos muy vistos, y estoy superorgullosa porque es muy difícil conseguir lo que yo he conseguido. Sé que soy una privilegiada, pero el 80% de los actores necesitan tener otro trabajo. Los que ganan son los protagonistas, y yo he hecho mucho de 'la que pasa por ahí'; como actriz de reparto vas muy pocos días a trabajar. Aquí, ahora, tengo un colchón y estoy a gusto", responde.
P.- ¿Y qué haces en los momentos de no curro?
R.- Pues gastar el dinero que tengo ahorrado; no me queda otra. Y hacer castings, aunque puedes hacer diez y que no te cojan de ninguno. Lo raro es que te digan que sí, que encajas con todo lo que ellos quieren.
Al de Barrio Esperanza llegó avisada: "Iban muy a tope conmigo. Entré a última hora en la ecuación. Me cogieron y a las dos semanas estábamos rodando. Luego me he enterado de que amigas mías habían hecho el casting mucho antes que yo".
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