El periódico El Mundo ha despedido este lunes al periodista Javier Negre, alegando faltas disciplinarias consecuencia de la actividad que realiza fuera del periódico, en el canal de Youtube Estado de Alarma, y por no informar de esa actividad mercantil ajena a la empresa, según ha informado Vozpópuli.

Con este trámite, justificado por la compañía por «competencia desleal», Negre y este diario finalizan una relación laboral que les lleva vinculando una década. Su salida de la empresa, la cual no le pagará ningún tipo de indemnización, ocurre tras ser protagonista de varias polémicas relacionadas con su ‘programa’ de Youtube, Estado de Alarma. En este espacio, el periodista analiza la actualidad política y social junto a Carlos Cuesta, Carles Enric, María Claver, Alvise Pérez, Cristina Seguí o Cristian Campos, entre otros.

En las últimas semanas, se conoce que el descontento por ambas partes era notable, e incluso Negre estaría planteando su propia salida del diario. El protagonista no ha realizado aún declaraciones al respecto.

El polémico ‘reportaje’ de Negre en El Mundo

El pasado mes de noviembre la justicia condenó al periódico El Mundo y al periodista a pagar 30.000 euros por un reportaje titulado ‘Habla la primera mujer a la que torturó el asesino de Cuenca’, en el cual, el comunicador recogía una presunta entrevista a la primera pareja de Sergio Morate, un hombre que asesinó a su exnovia y una amiga en Cuenca en 2015.

La sentencia no negaba la existencia de las declaraciones recogidas en el texto, pero establecía que «no puede decirse que se basa en una entrevista, pues parece más bien un reportaje que se realiza sin el consentimiento de la actora».

El propio medio realizó una investigación interna en la que terminó concluyendo que «en contra de lo que se ha informado desde diversos medios de comunicación y en redes sociales, el periodista, a pesar de poder haber actuado de forma más acorde con los principios fundacionales de El Mundo y con la buena praxis periodística, no se ha inventado ninguna declaración. Lo publicado el 21 de febrero de 2016 fueron unas declaraciones puntuales que formaban parte de un reportaje más amplio, manifestaciones que la persona aludida no autorizó a que fueran publicadas y, por las que, sobra decir, se vulneró su derecho a la intimidad y su estatuto de protección», sentencia el comunicado del diario».