Los Berlusconi realizaron esta semana un movimiento interesante que incrementó el núcleo de influencia de su empresa en Europa. Fue la adquisición de 1/3 de las acciones del grupo portugués Impresa, lo que implica su expansión a un nuevo país, que será el cuarto, tras Italia, España y Alemania. La huella de Media for Europe -el nombre del holding audiovisual- se extiende y eso le hace más fuerte, aunque en Madrid tienen un problema cuya solución no parece sencilla.

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Esa cuestión está relacionada con la audiencia, y es que, desde hace unos años, los responsables de Mediaset España no dan con la tecla para incrementarla. En noviembre, con toda la carne en el asador y con apuestas en la parrilla como La isla de las tentaciones, la media de Telecinco rondará el 9%, la cual será peor que la del año pasado (9,3%) y la del anterior (9,7%), cuando ya se utilizaban expresiones como “la peor crisis de su historia” para referirse a su situación.

La cuestión no es tan dramática porque la compañía gana dinero en España, pero es cierto que el ascenso de RTVE y los mejores resultados de Atresmedia le han distanciado especialmente de este competidor, con el que ha librado durante tres décadas una batalla encarnizada por la audiencia y por los ingresos publicitarios.

Atresmedia, más fuerte

La comparativa de los resultados presentados por ambas compañías al término del tercer trimestre de 2025 es ilustrativa a este respecto. Dentro de un año en el que los ingresos publicitarios han descendido el 6% en el sector, la facturación total de Mediaset ha descendido de una forma más pronunciada (-7,8%) que la de Atresmedia (-2,3%).

La dueña de Antena 3, LaSexta y Onda Cero obtuvo 696,5 millones de euros durante las primeras tres cuartas partes del año, mientras que su competidor, 529,1 millones. Media for Europe reconoce en su última nota de resultados que, pese al buen rumbo global del negocio, España ha flojeado durante 2025.

Eso se aprecia también en variables como el resultado operativo EBIT (el grupo no ofrece EBITDA), que fue de 33 millones de euros, con una caída del 42,2%, frente a los 77,1 millones de su rival, quien también sufrió un descenso significativo (26%), aunque menor.

Tiempos de cambio... vertiginoso

Conviene tener presente que ambos grupos son conscientes de los tiempos de cambio que vive el sector, tanto por el esplendor de los competidores en streaming y la fragmentación del mercado publicitario, como por el menor consumo de TDT por parte de los ciudadanos. Esta última variable se encuentra en mínimos históricos en España.

A la vista de esta realidad, las compañía del sector han iniciado un proceso de transformación y diversificación que les ha convertido en compañías audiovisuales y multimedia, no sólo televisivas. Mediaset cuenta con el respaldo de un grupo paneuropeo, mientras que Atresmedia ha abundado en su esfuerzo por obtener nuevos ingresos y eso, unido a un proceso de contención de costes, le ha permitido atenuar en un 50% el efecto de la contracción del mercado que se ha producido durante 2025, según se observa en sus cuentas.

Los dos grupos tienen pulmón y se mantienen como los medios de comunicación más rentables de España, dentro de un sector, el de las empresas de información, que vive sumido en una incertidumbre perpetua. Ahora bien, no se puede negar que la audiencia y los ingresos de la filial de los Berlusconi han caído de forma significativa. De hecho, su facturación total ha descendido en casi 45 millones de euros entre septiembre de 2025 y de 2024.

Se espera cierta recuperación en el mercado publicitario durante la última parte del año. De hecho, fuentes del sector televisivo inciden en que el último trimestre será el mejor de este 2025 tan complejo. Ahora bien, casi con total seguridad, Telecinco volverá a marcar una audiencia peor que la de 2024 (9,8%), que, a su vez, fue la peor desde 1990, el año de su llegada a España.

Es complejo, por presupuesto, que las cadenas comerciales compitan con 'el animal' de RTVE, dopado con los Presupuestos Generales del Estado, pero, ante eso, los grupos han emprendido un proceso de prudencia en el gasto y diversificación que, de momento, en este 2025, le ha deparado mejores resultados a Atresmedia.

TVE no emite publicidad en sus canales, pero en este noviembre conseguirá un 12,5% de cuota de pantalla que puede ser calificado como extraordinario. Eso siempre impacta en el comportamiento de los anunciantes. Y eso preocupa a las cadenas privadas, aunque menos que si sólo volcaran sus esfuerzos en la TDT, como hasta hace unos años.

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