Si ven a Nicole Kidman más que a su madre, o a su padre, no se asusten. La popular actriz, tras la miniserie de HBO Big little lies (2017), lleva casi diez años encadenando una serie de televisión tras otra. Aquel 2017, punto de inflexión para la intérprete, también hizo la segunda temporada de Top of the Lake, de Jane Campion (El piano, El poder del perro). Pasó desapercibida Expats (2024) para Prime Video; sí hizo mucho ruido La pareja perfecta en Netflix. Hasta ha trabajado para Taylor Sheridan, el señor de Yellowstone. Digamos que lo que une a todas las series con –de– Nicole Kidman no es precisamente su calidad. Y qué mas da.
Además, a diferencia de otras compañeras de profesión, Nicole Kidman (58) sigue haciendo películas para salas de cine; la mayoría, dirigidas por mujeres, como Babygirl. Porque la televisión ya no es la hermana fea del cine, y maneja presupuestos competitivos. ¿Por qué, acaso, algunas series parecen películas alargadas?
Lo que hace veinte años era una una excepción, un motivo de peso para sintonizar un canal o suscribirse a uno (¿un intérprete de Hollywood haciendo televisión?), es ahora el pan nuestro de cada día. El auge del formato miniserie y de las plataformas tienen algo que ver. He ahí Julia Roberts, en Homecoming (2018), para Prime Video. O Meryl Streep, ahora en Solo asesinatos en el edificio, que se dejó ver en la secuela de Big little lies (2019), como suegra de Nicole Kidman, tras la monumental miniserie de HBO Ángeles en América (2003). O Jodie Foster en True detective 4. Pero aquí, la 'jabata' es doña Viola Davis, que hizo, en seis años, noventa episodios de Cómo defender a un asesino. Mariska Hargitay (Ley y orden) tiene que estar contenta...
Nicole Kidman es Scarpetta en Prime Video
Bromas aparte, Nicole Kidman vuelve a televisión, si es que acaso alguna vez se fue, con Scarpetta, adaptación de las novelas de Patricia Cornwell a cargo de Prime Video. La plataforma de Amazon, tras El joven Sherlock, estrena este miércoles 11 de marzo los 8 episodios de su nueva serie de suspense que obra voluntaria o involuntariamente como el reverso femenino de Bosch, impecable adaptación a cargo de Prime Video de las novelas policiacas de Michael Connelly (10 temporadas y 98 episodios) Quien tiene una saga literaria tiene un tesoro.
Esta Scarpetta, cuyo título responde al apellido de su protagonista (la médico forense Kay Scarpetta), parece ser la adaptación de Postmortem (1990), la primera de las 29 novelas sobre un personaje que, en algún momento, podría haber tenido el rostro y la voz de Demi Moore o Angelina Jolie. Su creadora, Patricia Cornwell (69), además de ejercer como productora ejecutiva de la serie, hace un cameo en el primer episodio.
La acción de Scarpetta, sin embargo, transcurre en 2026... parcialmente. Pues a los pocos minutos de empezar el primer capítulo, Liz Sarnoff –guionista– y compañía viajan a 1998 para contar los inicios de su titular. Y no: Nicole Kidman no interpreta al mismo personaje con 26 años menos. La elegida es Rosy McEwen, que se dejó ver en la segunda temporada de El alienista; en su corta filmografía se haya Blue Jean, estupenda filme de corte independiente sobre una profesora lesbiana en pleno thatcherismo (en 1988 se prohibió la 'promoción' de la homosexualidad en los colegios). Rosy McEwen es la actriz revelación.
Un policiaco contado en dos tiempos
Por lo tanto, Scarpetta, al menos en su arranque, se divide en dos tiempos, pero les une un mismo caso cerrado en falso, un mismo asesino en serie. No esperen del nuevo policiaco de Prime Video una obra maestra, pues las series que ahora producen las plataformas se habrían estrenado hace diez o veinte años en una cadena de televisión. Si antes los episodios no superaban los 42 ó 43 minutos (lo que le costó al creador de Mad Men un ligero aumento de la duración); ahora, los 50 minutos son de rigor. Así que en esta ocasión, el espectador pasará más tiempo con la protagonista en la morgue (hay que tener estómago para ciertas secuencias) y en su casa.
Ahí, en el hogar, es donde Scarpetta se diferencia y a la vez se asemeja (¿Mare of Easttown?) a otros thrillers policiacos, con un elenco que quita el hipo, al mismo nivel de Yellojackets: ¡Hasta tres ganadores del Oscar! La roba-escenas es, inevitable pero comprensiblemente, Jamie Lee Curtis (la madre de The Bear) como hermana 'tarambana' de la protagonista. Simon Baker, el que fuera El mentalista, interpreta en pantalla al marido de Nicole Kidman. Bobby Cannavale, como cuñado (detective), y Ariana DeBose, como sobrina (lesbiana, viuda, techie y adicta a la IA), completan el retrato de esta familia de policías. Todos ellos tienen su contrapartida 26 años más joven. Prueben a adivinar qué padre e hijo en la vida real interpretan al mismo personaje, uno en 2026 y otro en 1998. Les será fácil también seguir el misterio; nada nuevo bajo el sol.
Está por ver la deriva del personaje de Nicole Kidman, cuyos papeles más recientes acostumbran a tener un lado 'oscuro'. Todo hace indicar que ella no es la mala de la película. O de la serie.
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