Decenas de personas se han concentrado la tarde-noche del miércoles 20 de marzo alrededor de la vivienda de un conocido clan implicado en el asesinato de un vecino el pasado sábado. La víctima, de 64 años, Paco, era al parecer un vecino muy querido en Vallecas, el popular distrito al sureste de Madrid.

Según las agencias, varios vecinos han empezado a asediar la casa del clan: el sábado, además del asesinado hubo tres heridos. Las pocas informaciones disponibles hablan de una refriega por un perro propiedad de la víctima (al parecer, por las heces que éste expulsaba). Paco recibió una cuchillada en el cuello que acabó con su vida. Habría una veintena de implicados, por lo que la relación de fuerzas fue muy desfavorable para los agredidos.

El hostigamiento del clan, al que los vecinos acusan de vender droga, empezó hacia las siete de la tarde: primero, varias personas arrojaron basura al patio de la casa, según ha grabado un redactor de El Mundo. 

A continuación han prendido fuego a objetos y telas y los han arrojado por el mismo lugar. Unos 20 agentes han intervenido para contener a la turba. El martes, vecinos del Puente de Vallecas quemaron dos camiones propiedad de la familia. En la vivienda una pintada reza ‘Asesinos’. La vivienda está situada en el Pozo del Tío Raimundo, en su día conocido por albergar poblados chabolistas e hipermercados de la droga.