Nacho Vidal.

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Cuando Nacho Vidal quiso que sus amigos viesen a Dios

«Vivía en un bucle de mierda y me recibió, me llevó y me dijo, mira, eso te va a curar, esto te va a salvar. Y me llevó a una casa en Ibiza en la que había una serie de personas y había un señor, un chico, que ahora es uno de mis mejores amigos, porque es como si fuera mi padre, y, bueno, me sacó una pipa con cristal, de cristal, me la puso en la boca y fumé sin saber muy bien qué iba a pasar, sin saber qué esperar, y bueno me dijeron que abriera los brazos, que mirara al sol…

(…)

De repente yo había visto a Dios, yo tenía el Santo Grial, yo quería que todo el mundo viera el Santo Grial y me volví muy ansioso con mis amigos: «¡Tío tienes que ver! Tengo el Santo Grial, te va a salvar el culo».

Así describía Ignacio Jordá (Mataró, 1973), más conocido como Nacho Vidal, la primera vez que inhaló vapores de sapo bufo, una droga que se utiliza tanto para usos recreativos como a modo de terapia para combatir otro tipo de adicciones. Lo hace en un vídeo de Youtube. Excéntrico, raro, ilusionado, nadie prestó demasiada atención a aquella grabación en la que hablaba del ritual que había empezado a dirigir su vida. Que él contaba como algo místico, casi divino, como una experiencia que le había sacado de un lugar oscuro en el que ni sus hijos eran capaces de ilusionarle. De un «viaje» que le hizo ver a Dios.

Han pasado 4 años desde aquel primer chute, desde ese viaje que le hizo olvidar lo malo, flotar, subir al cielo y bajar con cierta tranquilidad. Fue la semana pasado cuando Nacho Vidal fue detenido por un presunto delito contra la salud pública y homicidio imprudente. La supuesta víctima: su amigo y reconocido fotógrafo de moda José Luis Abad. Alrededor, una historia que daría para una miniserie o una película, no sólo por lo sonoro de ambos nombres sino por todo lo que sucedió el pasado 28 de julio de 2019 en la casa que Vidal tiene en Enguera, Valencia.

Aquel día la Policía Local recibió una llamada: un varón había sufrido lo que parecía una parada cardíaca. Llegaron a la dirección indicada y se encontraron con un hombre tumbado en el suelo y empapado y otro sobre él, intentando reanimarle, haciéndole el boca a boca. No tardaron en darse cuenta que el que se encontraba haciendo la reanimación cardiopulmonar (RCP) era Nacho Vidal. Tampoco en saber que el que se encontraba tumbado en el suelo no iba a sobrevivir.

¿Qué había ocurrido antes de que llegase la Policía? Vidal había quedado con su prima segunda y con el fotógrafo para comer paella, disfrutar de la piscina y consumir dimetiltriptamina, que viene directamente del sapo bufo. En aquella casa también se encontraba un trabajador de la casa de Vidal.

Abad pierde el conocimiento y Vidal intenta reanimarlo, pasan 22 minutos hasta que llaman a Emergencias

Tal y como cuenta el periódico El Español, colocaron un pareo y unos cojines en el suelo y fue Abad el primero en inhalar la sustancia a través de una pipa de cristal, mientras la prima de Nacho lo estaba grabando todo con un teléfono móvil.

Abad no tarda en perder el conocimiento. Al parecer es uno de los efectos de este narcótico, tan fuerte que por eso colocan los cojines, para que no te abras la cabeza contra el suelo. Entre los dos lo colocan para que esté cómodo pero al cabo de unos minutos se dan cuenta de que le cuesta respirar. Se ponen nerviosos, le tiran agua por encima, la prima de Vidal entra en pánico, es su amigo, y el actor porno comienza a realizar una maniobra de reanimación mientras ella llama al 112. Desde que se queda inconsciente hasta la llamada a emergencias, según ese mismo medio, pasan 22 minutos.

La policía tarda en llegar hasta Enguera. Se encuentra con Nacho Vidal lleno de barro, tirado sobre el fotógrafo intentando que su corazón vuelva a latir. Les cuenta lo que ha ocurrido, que tiene sapo bufo para no consumir cocaína, que tampoco tiene mucho, que su amigo ha dejado de respirar, les asegura que él sabía lo que estaba haciendo.

Se reabre la investigación tras ver el vídeo de la ceremonia que se encontraba en el móvil de Abad

Se abre un caso cuyo último capítulo tuvo lugar la semana pasada, cuando detuvieron al actor porno por homicidio imprudente. A él, a su prima y al trabajador de su casa de campo después de que la hermana de Abad les entregase el teléfono móvil del difunto, donde se encontraría un vídeo en el que se ve que Abad fue el encargado de la ceremonia, algo que contradice la versión que el día de su fallecimiento dieron los tres testigos, y en el que se puede ver un altar donde se realizó la ceremonia y que no se encontraba en el lugar cuando llegó la Policía. Por eso, tras ser detenidos, los tres fueron interrogados en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Xátiva y se les concedió la libertad provisional sin cargos. No se les retiró el pasaporte.

Desde ese día, Vidal no ha querido dar declaraciones. Su abogado, en una entrevista con El País, aseguró: “Creemos completamente en su inocencia, pero, como es normal, se están investigando unos hechos. Ahora bien, ni se le ha retirado el pasaporte ni tiene que presentarse ante el juzgado”, y aseguró que Abad ya había probado el veneno en una ocasión y «quería volverlo a hacer en un ambiente en el que encontrarse cómodo, es decir, con personas que conozcan o sepan cómo es esa reacción tóxica y que cuiden de uno”. Algo que encontró en Vidal, que llevaba algunos años participando en este tipo de rituales, y en su prima.

150 euros por un ritual de desintoxicación

Pero, ¿qué ha ocurrido para que casi un año más tarde detengan a Nacho Vidal, a su familiar y al trabajador? Según desvela Levante-EMV la Guardia Civil no se cree la versión del actor porno e investigan que aquello no fue una reunión de amigos sino un ritual por el que José Luis Abad pagó 150 euros al actor, que haría de «terapeuta espiritual».

Es decir, descartan la versión de que Vidal le ayudase de una manera desinteresada y además se basan en el testimonio de su prima segunda, que asegura que el fotógrafo y el actor porno no se conocían de antes y que fue ella quien sí mantenía una relación de amistad con Abad, quien los puso en contacto. Abad, al parecer, le había pedido ayuda para desintoxicarse del consumo de estupefacientes.

Todo esto aparece reflejado en un atestado de más de cien folios donde también se incluye el vídeo del ritual donde falleció Abad. Ahora, la investigación está centrada en encontrar a la persona que les proporcionó el veneno y que, según Vidal, había traído Abad pero cuya versión ha quedado descartada.

El caso ha llegado ya a medios internacionales. El grande de la meca del cine porno realizando rituales con sapo bufo e investigado por un presunto homicidio imprudente ha acaparado la atención de decenas de periódicos. El vídeo, donde asegura que vio a Dios y que quiere enseñárselo a sus amigos, no deja de reproducirse por internet.

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