Los alcoholímetros no pueden con todo: tienen un límite máximo de medición. Y a veces se supera, como ocurrió esta semana cuando un conductor rebasó el tope que son capaces de medir estas máquinas.

Ocurrió en Santa Fé (Argentina), donde una patrulla detuvo a un hombre que conducía claramente bajo los efectos del alcohol. Al realizarle la prueba, el aparato mostró una medición extraña: tres flechas hacia arriba.

El resultado significa que la medición del alcohol expirado del conductor superaba los 3ml que es capaz de registrar la máquina.

«Acordemos como sociedad que está conducta es inadmisible. Al volante cero alcohol», tuiteó la cuenta oficial del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Santa Fe.

En España, una prueba se considera positiva a partir de 0,25 ml, y además constituye delito si la medición supera los 0,6 ml.