Cada verano se repite la misma escena en las carreteras españolas; miles de conductores salen a la vez en busca de vacaciones, playas, segundas residencias y escapadas de fin de semana, y la circulación se concentra en unos pocos corredores muy cargados. En ese contexto, los radares de la Dirección General de Tráfico vuelven a cobrar protagonismo, sobre todo aquellos que registran cifras muy elevadas de sanciones y que se convierten en auténticos puntos negros para los conductores despistados.
La DGT recuerda que los equipos automatizados de control de velocidad cumplen una función preventiva y de seguridad vial, no solo sancionadora. Su objetivo es reducir la siniestralidad en los tramos donde el exceso de velocidad multiplica el riesgo de accidente, aunque en la práctica muchos conductores los perciben como una amenaza económica más que como una herramienta de seguridad.
El radar más "multón"
El radar que más ha llamado la atención en las últimas semanas está en la A-7, a la altura de La Canyada, en Valencia, concretamente en el kilómetro 326. Según las últimas cifras, este dispositivo registró 90.766 denuncias en 2025, lo que equivale a una multa cada 6 minutos, una frecuencia que lo sitúa como el cinemómetro más activo de toda España.
Se trata de una de las grandes arterias del litoral mediterráneo, muy utilizada tanto por tráfico local como por desplazamientos largos de verano hacia la costa y el interior. Además, la vía soporta un volumen muy alto de circulación y cualquier despiste en un cambio de velocidad puede traducirse en sanción inmediata.
Por qué multa tanto
Una de las claves del elevado número de denuncias está en la configuración del tramo donde se ubica. Aunque la norma general en autovía es de 120 km/h, en ese punto concreto de la A-7 la velocidad máxima permitida se reduce a 100 km/h por tratarse de un tramo de alta densidad, con constantes incorporaciones y retenciones habituales. Muchos conductores no reducen a tiempo al pasar de tramo o se confían en una vía por la que circulan a diario.
Otro factor importante es que este radar estuvo inactivo durante 2024 y volvió a funcionar con normalidad en 2025, lo que explica el salto en el número de sanciones. Al reactivarse, recuperó de golpe una posición muy alta en el ranking nacional y volvió a aparecer en las listas de los dispositivos que más multas ponen en España.
Otros radares muy activos
Aunque el radar de la A-7 en Valencia lidera el ranking, no es el único que concentra miles de sanciones. En Navarra, el radar de la A-15 en Lekunberri, sentido Pamplona, registró 67.445 denuncias en 2025, con una media superior a siete multas por hora.
También aparece en las estadísticas el radar de la CV-905, en Alicante, instalado en 2024 y con 72.557 conductores denunciados en su primer año completo de actividad, una cifra muy llamativa para una vía de entrada y salida hacia Torrevieja. Estos datos muestran que las zonas de costa y las autovías de acceso turístico siguen siendo puntos especialmente sensibles en verano.
Qué dice la DGT
La DGT insiste en que los tramos con más vigilancia suelen estar señalizados y que los radares se sitúan en lugares donde la velocidad inadecuada incrementa el peligro. En sus comunicaciones, Tráfico subraya que los sistemas automatizados ayudan a reforzar el cumplimiento de la norma y a proteger a todos los usuarios de la vía.
Ese matiz es importante porque muchos conductores creen que el radar "solo recauda", cuando la Administración defiende que su finalidad es reducir la velocidad media y, con ello, la gravedad de los accidentes. La polémica existe, sí, pero también los datos muestran que los puntos con más denuncias son justamente los que acumulan más infracciones por exceso de velocidad.
En España, una infracción por exceso de velocidad puede suponer una multa económica relevante y, en algunos casos, pérdida de puntos del carnet. La cuantía depende del margen sobre el límite permitido y del tipo de vía, así que un exceso pequeño en un tramo muy vigilado puede convertirse en un problema más costoso de lo que parece.
Te puede interesar