Nadie habla de otra cosa. La rutina de la gimnasta Nia Dennis, de la Universidad UCLA de Los Ángeles, ha conseguido maravillar al mundo y a la propia Simone Biles. A ritmo de Humble del rapero Kendrick Lamar, y con ritmos de rap, trap y movimientos con mucho swag, la joven gimnasta ha conseguido una puntuación casi perfecta de 9.95 en la rutina del ejercicio de suelo, lanzando un mensaje de Black Excellence (Excelencia Negra) y dándole la victoria a su equipo (UCLA Bruins) ante Arizona State.

Conocida por apoyarse en la disciplina, lo establecido y los sonidos clásicos, la gimnasia artística está abriéndose de lleno a una nueva corriente que adapta el deporte a los nuevos tiempos, con música y pasos actuales que dan un toque de frescura a los ejercicios.

Así, no es de extrañar que la rutina de Nia Dennis se haya viralizado, no solo por abrazar la herencia cultural afroamericana en un deporte que se ha regido por lo caucásico y establecido, sino por demostrar que se puede tener una técnica de diez sin necesidad de tener de banda sonora a Mozart.

La fuerza, la garra y el desparpajo de la joven Nia han viajado por todo el mundo, recibiendo mensajes de apoyo de la reina absoluta e indiscutible de la gimnasia artística, Simone Biles, y pasando por la felicitación de artistas como Janet Jackson o la actriz Kerry Washington.

«Esta rutina definitivamente refleja todo lo que soy hoy como mujer y, por ello, decidí incorporar muchas partes de mi cultura», declaró Dennis al medio local Los Angeles Daily News. «Quería tener una fiesta de baile porque así es mi personalidad», añadió.

Simone Biles felicitó a la joven Nia Dennis por su rutina de suelo.

Beyoncé también le vale

Sin embargo, esta no es la primera y única rutina en la que Nia Dennis ha brillado. En su ejercicio Black Excellence empleó sonidos más urbanos como los de Soulja Boy, Missy Elliot, Tupac, Monica Denise, Megan Thee Stallion o el ya mencionado Kendrick Lamar, pero hace un año también maravilló al mundo con Beyoncé.

El 23 de febrero de 2020, antes de que la pandemia frenara todo el deporte y el mundo, Dennis volvió a fusionar actualidad con disciplina, a ritmo de hitazos de la reina del pop como Crazy in Love, Lose my breath o Ego.

«¡Pero qué rutina tan entretenida!», decía la comentarista después de que las compañeras rodearan a Dennis al finalizar su ejercicio de suelo, por el que obtuvo una puntuación casi perfecta de 9,975.

La nueva era post-Nassar

La gimnasia estadounidense vive un renacimiento después de que las gimnastas destaparan los abusos perpetuados que habían recibido por el médico del equipo olímpico, Larry Nassar.

Después de un juicio que tuvo lugar a principios del 2018 y en el que declararon más de 156 mujeres, Nassar fue condenado a entre 40 y 175 años de prisión. Simone Biles fue una de las muchas jóvenes que denunciaron al exmédico olímpico.

«Mi primera experiencia sexual llegó cuando aún iba a la guardería», declaró una de las gimnastas, Kyle Stephens. La juez Rosemarie Aquilina se mostró muy firme en su sentencia. «Usted no ha hecho nada para merecer vivir en libertad de nuevo», espetó contra Lassar y luego añadió: «Acabo de firmar su sentencia de muerte».

Desde ese traumático episodio para la historia de la gimnasia estadounidense, parece que la disciplina ha pasado página y ha conseguido quitarse los rígidos corsés que rodean al deporte para abogar por sonidos, movimientos y rutinas modernas en las que las gimnastas son capaces de mostrar su personalidad en las rutinas para marcar distancias entre sus competidoras.