El Gobierno de Singapur permitirá que los profesores castiguen con vara a alumnos varones implicados en casos graves de acoso escolar, una medida que el Ministerio de Educación presentó esta semana en el Parlamento como último recurso disciplinario frente al bullying.
El ministro de Educación, Desmond Lee, anunció el martes la nueva normativa durante la presentación de un informe oficial sobre políticas contra el acoso escolar, elaborado con aportaciones de padres y expertos. “Las escuelas podrán usar el castigo con vara si todas las demás medidas resultan insuficientes”, afirmó.
La medida se aplicará únicamente a niños mayores de nueve años y en casos considerados graves. Las niñas quedarán excluidas de este tipo de castigo corporal y podrán recibir otras sanciones, como la suspensión temporal de asistencia a clase.
Lee aseguró que los centros educativos seguirán “protocolos estrictos para garantizar la seguridad del alumno”. El castigo deberá ser autorizado por los directores de las escuelas, ejecutado por “profesores autorizados” y siempre en presencia de testigos.
El ministro sostuvo que estas sanciones ayudarán a los estudiantes a “entender la gravedad de sus acciones” y tendrán “un impacto positivo en la disminución del acoso”. También indicó que las escuelas evaluarán “la madurez del alumno y si el castigo corporal le ayudará a aprender de su error”.
Castigo físico "en pos de la disciplina"
El Ministerio de Educación reconoció los estudios que alertan de las consecuencias negativas de los castigos físicos en el entorno familiar, aunque defendió que el contexto escolar permite contemplar esta práctica “en pos de la disciplina”.
Singapur mantiene uno de los sistemas educativos más competitivos de Asia, con una fuerte presión académica y una selección temprana de alumnos en materias como matemáticas y ciencias. Organizaciones civiles y activistas han criticado en varias ocasiones la exigencia impuesta tanto a estudiantes como a profesores.
La ciudad-Estado encabezó en 2022 las pruebas PISA de la OCDE en matemáticas, comprensión lectora y ciencias entre estudiantes de 15 años.
El país también es conocido por su política de tolerancia cero y un sistema penal severo. Singapur conserva algunas de las leyes antidroga más estrictas del mundo y aplica la pena de muerte por ahorcamiento en determinados casos de narcotráfico.
Gobernada desde 1965 por el Partido de Acción Popular (PAP), la antigua colonia británica ha combinado la apertura económica y la atracción de inversión extranjera con un férreo control político y social.
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