El misionero salesiano Antonio César Fernández Fernández, natural de la localidad cordobesa de Pozoblanco, ha sido asesinado a los 72 años de edad este pasado viernes 15 de febrero tras recibir tres disparos a unos 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso.

Según informan en un comunicado los Salesianos María Auxiliadora, recogido por Europa Press, el suceso tuvo lugar sobre las 15,00 horas del pasado viernes cuando el salesiano regresaba a su comunidad en Uagadugú junto a otros dos religiosos que pudieron sobrevivir al asalto, tras celebrar en Lomé (Togo) la primera sesión del Capítulo Inspectorial de la Inspectoría Salesiana de África Occidental Francófona (AFO).

En este marco, según las citadas fuentes, el religioso recibió tres disparos durante un «ataque yihadista» por lo que falleció finalmente, confirman «con profundo dolor» desde la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora.

Este ataque se enmarca dentro de la «ola de violencia» que asola Burkina Faso desde 2015, en un contexto que ha vivido un «recrudecimiento de la amenaza terrorista» en las últimas semanas tras la celebración de la V Conferencia de jefes de Estado del G5 del Sahel, en la que este país asumió la presidencia rotatoria.

Antonio César Fernández Fernández, nacido en Pozoblanco el 7 de julio de 1946, fue misionero en diversos países de África desde 1982, siendo fundador en dicho año de la presencia salesiana en Togo, siendo su primer destino.

A lo largo de su trayectoria trabajó como maestro de novicios (1988- 998) y ejerció, entre otras funciones, como delegado de la AFO en el Capítulo General 25 (2002). En la actualidad ejercía su ministerio en Burkina Faso. Tenía 72 años de edad y había cumplido los 55 de salesiano y los 46 de sacerdote.

El Gobierno pide una investigación

El Gobierno ha solicitado a las autoridades de Burkina Faso que abran una investigación sobre la muerte del sacerdote  y ha anunciado que el embajador de España en Mali se desplazará en breve a este país para asistir a toda la tramitación necesaria.

A través de un comunicado del Ministerio de Exteriores y Cooperación, el Ejecutivo ha expresado también «su más enérgica condena y consternación» por la muerte del religioso salesiano, que falleció este viernes en un supuesto ataque yihadista, junto a otras cinco personas, en la provincia de Boulgou, a 40 kilómetros de la frontera sur del país.

El embajador de España en Malí, acreditado también ante las autoridades de Burkina Faso, se ha puesto ya en contacto con los familiares del fallecido, de 72 años, para trasladarle el pésame y ponerse a su disposición.

Además, el Ejecutivo ha ofrecido «su entera colaboración» a las autoridades de ese país para cooperar en la aclaración de las circunstancias del asesinato del sacerdote.