Una joven madre de Pensilvania (EE UU), despistada mientras hacía sus propias tareas, se dio cuenta de que a su hija se le había quedado algo enquistado en el pelo.

Su pequeña se había enredado en el pelo cerca de 150 pelotas de los juguetes Bunchems, unas pequeñas bolas con centenares de ganchitos como los del velcro, que se usan para construir cosas.

«Ella tenía alrededor de 150 de estas cosas en capas y enredaban en su cabello. Lo empeoraron tratando de eliminarlos ellos mismos de quitarlas porque la conexión era como el Velcro», cuenta Lisa Tschirlig en su Facebook.

«Dan llegó a casa y lo buscó en Google y nos dimos cuenta de la severidad de lo que estábamos enfrentando», pues había «montón de publicaciones sobre niños que esto también había pasado».

«Sugerían usar acondicionador y aceite vegetal para aflojarlos pero eso lo hizo peor y la despeinó más. Salieron como unos 10 más. Antes de que me diera cuenta, eran la una de la madrugada y Abigail no podía mantener los ojos abiertos. Me acosté con su cabeza en mí para que no se enredaran más», cuenta Lisa.

A la mañana siguiente se pusieron a la tarea. «Después de 20 horas en total, después de tirar y trabajar en su cabeza y mucha pérdida de pelo, los saqué a todos. Le siguió una hora o más en la bañera con acondicionador y desenredando los nudos», cuenta la madre.