El nuevo secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, tiene «una obsesión»: «acabar de una vez por todas con la confrontación permanente entre los políticos y la industria del cine», ha asegurado en una entrevista con EFE a pocos días de que el sector celebre su gran fiesta, los Goya. Si durante la pasada legislatura el IVA cultural y el bloqueo de las subvenciones tuvieron en pie de guerra permanente a la industria del cine y el Gobierno, Benzo, confía en que ésta sea la del diálogo y el consenso.

«Tengo una obsesión, que es acabar de una vez por todas con esa confrontación permanente entre los políticos y la industria del cine», ha señalado Benzo. Una confrontación que, a su juicio, es más ficticia que real. «El sector ha entendido que el presupuesto es limitado y que el sistema ha cambiado; esto no es una ventanilla a la que se viene a recibir dinero para sacar adelante proyectos. Ahora se trata de crear alianzas entre lo público y lo privado», afirma.

El cine español, por su parte, está haciendo sus deberes. El año pasado recaudó más de 100 millones de euros y la película más vista del año fue de nuevo española, «Un monstruo viene a verme», de Juan Antonio Bayona. «Es una industria creativa, que arriesga y se la juega y que además tiene éxito y eso no hay subvención que lo cubra», opina el secretario de Estado, convencido de que cambiar la percepción que muchos siguen teniendo de ese sector es más importante que «la obsesión con el debate del IVA».

Según el calendario avanzado hasta ahora por el Gobierno se espera que el IVA de los espectáculos en directo, actualmente del 21 %, se reduzca este año, mientras que el cine tendrá que esperar algo más. «Una segunda fase afectaría a las producciones cinematográficas, me atrevo a pensar que en esta legislatura, pero hay que respetar el criterio de Hacienda», subraya.

No hay un castigo al cine sino un calendario de evolución impositiva que se ha acordado así»

En todo caso, insiste en que «no hay un castigo al cine sino un calendario de evolución impositiva que se ha acordado así». En cuanto a las ayudas, que «no hay que demonizar», precisa, espera que se mantengan en la línea del 2016. Benzo participó en la elaboración del nuevo modelo, que entró en vigor en 2016 y pide tiempo para que «ruede» y «ver si hay que ajustar algo».

En esta misma línea de unión del sector de la cultura, la mano derecha del portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, aboga también por un «pacto nacional para la cultura» en el que estén representados «todos los grupos políticos» que aporten medidas «razonables y factibles» al ya anunciado «Plan Cultura 20/20″. Será un programa de medidas matiza, en el que «no aparecerá nada» que «no vaya a ser cumplido».

En España se ha hecho mucho daño a la industria cultural con la piratería, por eso hay que poner el acento en los jóvenes y los docentes»

Lo que sí se pondrá en marcha, aún sin plazos cerrados, es un plan de lucha contra la piratería que incluirá la creación de una fiscalía antipiratería así como el refuerzo de la sección II de la Comisión de Propiedad Intelectual, a la que califica de «muy joven» para ver aún sus resultados. «Y ahí es donde hemos fallado -matiza respecto a la piratería en España -por eso, estas medidas, nos permitirán no tener que avergonzarnos como país».

Aunque Benzo pone el foco en la educación para crear una «generación antipiratería»: «En España se ha hecho mucho daño a la industria cultural con la piratería, por eso hay que poner el acento en los jóvenes y los docentes y para ellos vamos a poner en marcha una campaña en medios de comunicación y centros educativos». Con una jornada laboral de 14 horas, Benzo (Madrid, 1965) reconoce que trabaja para el «sector más bonito» por lo que los días se le hacen «cortos»: Tengo la sensación, con todos los sectores, de que no hay afán de confrontación ni de agravio», concluye.