Algo más de 21 toneladas de tomates, 1.772 funciones a 12 kilos de tomate por sesión, 37 nominaciones a los Goya y nueve estatuillas entre dirección e interpretación. Éstas son las cifras de La katársis del tomatazo, un espectáculo que cumple 21 años en la cartelera madrileña por el que han pasado actores de la talla de Ernesto Alterio, Marta Etura, Guillermo Toledo, Marta Hazas, Fernando Tejero, Pilar Castro, Aitor Merino Natali Pozas, Luis Miguel Segui, incluso, el mismísimo Dani Martín, sí la ex voz de El canto del loco.

El tópico de lanzar tomates a los actores cuando el público no está conforme con lo que ve se convirtió en una realidad en 1996. Aquel año, Cristina Rota ideó para su escuela una obra de teatro que aunaba la teoría teatral con la práctica, un trabajo con el que pretendía descubrir nuevas formas de interactuación entre el público y la escena. Así nació La katarsis del tomatazo. “Surgió por una cuestión ideológica. Me venía rondando la idea de hacer algo que dinamizara la participación del público y el actor, algo que sacara a la escuela a la calle, que se conociera y que no fuera un gueto”, confiesa Cristina Rota.

Apoyándose en aquellos gallineros del Renacimiento que pateaban si la función les disgustaba nació ‘La katarsis del tomatazo’

Apoyándose en la tradición del Renacimiento, en las representaciones de ópera y en aquellos gallineros que pateaban si la función les disgustaba ideó esta katarsis. “Es un paso más para el actor. Se trata de hacer realidad el contacto con el público, los alumnos ponen en práctica todo lo estudiado, el hecho teatral. Se esfuerzan en la palabra, en el cuerpo y comprenden la importancia que tienen. Se trataba de crear un circuito energético entre el escenario y la sala”.

Como directora de la escuela que lleva su nombre, Rota gestó la idea de La katarsis del tomatazo, lo que no recuerda muy bien es si llegó a participar en los primeros montajes que dirigió personalmente. “Sí te puedo decir que por allí han pasado todos los profesores de la escuela y todos los estudiantes, muchos de ellos hoy son actores famosos y agradecen la experiencia”.

No es para menos, La Katarsis del tomatazo puede presumir de haber contado con muchos de los intérpretes que hoy pueblan la cartelera española, por las tablas de la Sala Mirador han trabajado Armando del Río, Gustavo Salmerón, Melani Olivares, Secun de la Rosa, incluso, hasta Raúl Arevalo, director de Tarde para la ira, la película triunfadora en la última gala de los Goya, trabajo que salió triunfante en los Premios Feroz y en los Premios de la Crítica Cinematográfica.

Los tomatazos del público duelen más en el ego que en el cuerpo de los actores”, sostiene Cristina Rota

Sostiene la directora, Medalla de Oro a las Bellas Artes en 2010, que los tomatazos del público duelen más en el ego que el cuerpo de los actores. “De verdad que es así. Se enfrentan a un ejercicio que aplaca su narcisimo y les enseña a canalizar el trabajo en escena. En la interpretación un 50% del esfuerzo es tuyo y el resto lo pone la persona que tienes enfrente. Aprendes a  estar presente, a estar en la vida.  Aprendes a escuchar las necesidades del otro. Uno no es responsable de lo que siente, pero sí es responsable de lo que dice por lo que siente”.

Katarsis del tomatazo

El espectáculo ha demostrado ser la mejor escuela de actores. marcosGpunto

La katarsis del tomatazo consta de varios números musicales, cabaret, music hall en directo o playbacks y sketch en clave de humor. “La nueva katarsis del tomatazo que estrenamos presenta algunos cambios considerables con respecto a las de los últimos años”, señala María Botto, “esta katarsis se basa en el aquí y en el ahora, los actores se adaptan mucho más durante la función a lo que están sintiendo y a lo que acontece en el público, busca el realismo y no tanto crear los personajes al límite de otras temporadas. Los actores escuchan al público más que a sí mismos, el espectáculo es así más fresco y la intención es fomentar la interrelación con los espectadores que están vivos y presentes”.

En contra del tópico, en La kartarsis del tomatazo el público tira más tomates cuanto más se divierte. “La verdad es que en la sala escuchan lo que no se dice en otros sitios, puesto que nuestra tarea es revelar los conflictos del alma humana. Cuando la gente está contenta, crece la catarsis y con ella el entusiamo del actor”.

Para Cristina Rota la katarsis de este año “se centra en los sueños rotos, en los conflictos sociales y bebe de autores como Bertold Brecht, Steinbeck y Lorca en su etapa más surrealista”.

¿Qué elementos han mantenido vivo el espectáculo durante estas dos décadas?

María Botto, directora de esta última versión, sostiene que el elemento incombustible es el formato que se conserva desde su nacimiento. “La estructura no ha cambiado, lo que ha variado durante estos 21 años han sido los actores y la temática. Eso es lo que le impide perder interés”. El espectáculo no ha muerto porque La katarsis del tomatazo es la expresión consciente de los fenómenos sociales. “Desde La katarsis del tomatazo se escucha muy bien lo que demanda el público y la sociedad”, apunta, “al interpretar números semanalmente, La katarsis cuenta lo que está pasando en ese momento, la gente escucha lo que vive. Es el leit motiv de la Sala Mirador: ‘Si el Parlamento es un teatro, los teatros deben ser parlamentos’. En La katarsis se expresa este lema. Lo que la gente piensa y siente. Está muy viva, y no hay límite. Los cuarenta actores que participan en su creación representan lo que desean contar; hay 40 almas con diferentes sentires, formas de pensar, visiones del mundo”.

Cristina Rota concluye diciendo que la katarsis “enseña a dar, a escucharse y a escuchar, lo que en realidad es la esencia del teatro”.

  • La katarsis del tomatazo se representa en la Sala Mirador (Doctor Fourquet, 31) todos los sábados, a las 22.30 horas. Entrada: 16 euros con consumición.