En realidad, son hitos de su vida, objetos a través de los cuales hacer perdurar retazos de su vida. Así los concibe al menos Alicia Koplowitz cuando describe su condición de coleccionista de arte. Una sucesión de instantes, de sentimientos, que, tanto en colecciones humildes como en las más fabulosas y majestuosas como la suya, se suceden en el alma de cualquier coleccionista de arte. Así pues, lo que desde este viernes se podrá ver en el museo de Bellas Artes de Bilbao son en realidad 90 momentos de la vida de Alicia. Un recorrido por su sensibilidad, por sus gustos y por los retazos de su vida que quiso hacer perdurar a través del arte.

Y la colección de la vida de Alicia, de Koplowitz no es una colección, ni una vida cualquiera. No por su envergadura, ni por su importancia. Se han necesitado nueve salas para mostrar ese viaje en el tiempo, por la evolución histórica del arte, desde siglo II antes de Cristo hasta nuestros días, que hasta octubre se podrá visitar en la capital vizcaína.

Un repaso histórico, a través de lienzos, dibujos y esculturas de primer nivel, bajo la mirada particular de Klopowitz, de su colección que por primera vez se exhibe de modo tan amplio. La muestra supone además la presentación oficial de Miguel Zugaza al frente del museo bilbaíno tras su paso por el Prado.

Las 90 obras pertenecen a la colección privada de Alicia Koplowitz y abarcan desde el siglo II A.C. hasta nuestros días

En ‘Colección Alicia Koplowitz. Grupo Omega Capital’ la representación de la mujer se convierte en un hilo argumental de la muestra junto a un canto al ideal de belleza clásica que encandila a la propietaria casi tanto como la figura humana, muy presente en la colección.

La exposición se convierte además en un intercambio no sólo entre autores de distinto tiempo, sino también entre estilos y sensibilidades encontradas. El recorrido por la historia del arte que nos propone Koplowitz –a través de la conservadora de su colección y comisaria de la muestra, Almudena Ros- abarca una muestra de estilos y autores que va desde la antigüedad gregorromana hasta nuestros días. Desde la Cabeza de Afrodita del siglo II A.C. hasta Le Dormeur du val, de 2014, de Kiefer, pasando con profusión por los siglos XVII, XIX y XX.

Un viaje en el tiempo

Un viaje en el tiempo para encontrarse con algunas de las obras maestras de Zurbarán, junto a cinco lienzos de Goya, otros de Picasso y Canaletto, o para situarse en salas en las que se entablan ‘diálogos artísticos’ entre Van Gogh, Gauguin y Tolouse Lautrec con Chillida, Oteiza, Tapies, Rothko, Bacon o Warhol.

La exposición acaba de ser expuesta -sólo parcialmente- en París, en el Musee Jacquemart de la capital francesa. Pero la que desde este viernes se podrá visitar por sólo 9 euros la entrada incorpora además otras 38 obras más jamás han sido exhibidas al mismo tiempo y que Alicia Koplowitz ha cedido a Zugaza para presentar con todos los honores su nueva etapa al frente de la pinacoteca bilbaína.

La muestra incluye un amplio abanico de obras y autores, desde Goya, Picasso y Chillida hasta Warhol, Rothko o Van Gogh

Estructurada a través de nueves salas, el recorrido se inicia con un espacio dedicado a la belleza clásica, con la antigüedad clásica como protagonista, pasando por un espacio dedicado al ‘siglo de las luces’, otra en la que se plantea la dicotomía ‘vida pública, vida privada’. El recorrido continua por una sala dedicada a ‘París cambio de siglo’, otra a ‘El arte de entreguerras’ y por último espacios dedicados a autores definidos bajo el epígrafe ‘Materia, gestos y manchas’, ‘Las figuraciones’, ‘Los informalismos y la abstracción’ y un epílogo final.

Durante la presentación de la muestra Miguel Zugaza ha considerado “una muestra de amistad” el haber elegido Bilbao para exhibir su colección. Ha subrayado que en realidad la exposición responde al “gusto personal” de Alicia Koplowitz que permite recorrer una “insólita senda del arte” en la que la sensibilidad y atracción por el papel de la mujer en las artes está muy presente.

La búsqueda de la ‘belleza equilibrada’

La comisaria de la misma y conservadora de la colección Koplowitz, Almudena Ros, ha subrayado que lo que define la colección es una constante “búsqueda por la belleza equilibrada clásica” que siempre ha movido a Koplowitz, “y siempre desde su propio y único criterio”.

El hilo conductor de la muestra es la búsqueda de la belleza «clásica» y el papel y representación de la mujer a lo largo de la historia del arte

El catedrático y académico Francisco Calvo Serraller, autor del ensayo del catálogo de la muestra ha destacado la relevancia de algunas de las obras que se pueden disfrutar en la exposición, en especial por los autores del siglo XVIII a la actualidad. Serraller ha calificado de «hito excepcional» la exposición presentada porque «va a constituir casi un estreno mundial porque se van a ver muchas cosas que no se han visto en París”. Dada la amplitud cronológica que abarca, ha considerado que la exposición de Bilbao es «en cierta medida, un microcosmos» artístico que permite al espectador obtener una perspectiva «imprescindible» para valorar el arte, al «cruzar el arte del presente con el del pasado».