El culebrón Neymar toca a su fin. El jugador brasileño ha sido el protagonista del habitual serial estival de fichajes, que ha acabado con sus talentos camino de París y dejando coja a la famosa MSN culé, que ahora se queda sin la N pero mantiene a Messi y a Luis Suárez.

El delantero, tras regresar de Brasil, se ha despedido este miércoles de sus compañeros y ni siquiera ha llegado a entrenarse, con permiso del técnico blaugrana, Ernesto Valverde. Su marcha ya se da por segura, y el propio club ha confirmado el mensaje transmitido por Neymar a la plantilla. El jugador ya está camino de París.

El traspaso más grande de la historia, con alrededor de 300 millones de euros, ha tenido un camino tortuoso. El Paris Saint-Germain ha tenido que ingeniárselas para regatear el fair play financiero, una figura creada por la UEFA en 2011 para intentar frenar el dinero llegado desde Asia y desde los Emiratos.

Este sistema dicta que los equipos de fútbol no pueden gastar más dinero del que ingresan, algo que a ojos del común de los mortales pasa por ser lo más normal del mundo. También dicta que los equipos no pueden tener deudas con otros clubes, jugadores o autoridades tributarias, lo que ha hecho más populares aún los pagos a plazos de los fichajes. De velar por el cumplimiento de esta norma de la UEFA se ocupa el Control Financiero de Clubes de la UEFA, cuya principal misión es verificar las cuentas de los equipos.

Teniendo esto en cuenta, el PSG no podía pagar los 222 millones de euros de la cláusula de Neymar, más unos 80 millones de impuestos según la legislación francesa. El club parisino ya fue sancionado con 60 millones de euros por incumplir este sistema, por lo que han tenido que andarse con pies de plomo. Y para ello han montado todo una red que ha dado con Neymar jugando para Unai Emery.

El PSG es propiedad de Qatar Sports Investments, una sociedad creada en 2005 y que tiene a Nasser Al-Khelaifi como presidente. A través de esta firma se controla el PSG, la marca deportiva Burrda y NextStep Marketing.

Precisamente a través de Qatar Sports Investments es por la vía por la que se va a hacer posible el contrato de Neymar con el PSG. Esta sociedad nombrará al jugador como embajador del Mundial de fútbol de 2022 que se celebrará en el país, a cambio de esos 300 millones de euros. Esa cantidad tendrá que ser la que deposite el brasileño en la Liga Profesional de Fútbol para hacer efectiva su cláusula de rescisión.

Tebas: ‘La Liga no aceptará el dinero’

Neymar se convertirá, de esta manera, en el embajador de uno de los mundiales más turbios, y eso hablando de un Campeonato del Mundo de fútbol es mucho decir después de los organizados en Sudáfrica y en Brasil.

Tras la detención de parte de la cúpula de la FIFA por corrupción en la designación de Rusia y Qatar para organizar los mundiales de 2018 y 2022, la candidatura de Qatar ha sido acusada de sobornar a muchos miembros con voto. De la misma manera, las condiciones laborales de los trabajadores en las obras de los estadios se parecen mucho a la esclavitud y han muerto muchos trabajadores.

El movimiento, además, ha levantado las iras del presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, que ya anunció que interpondría una demanda contra el PSG por incumplir el fair play financiero. Tebas afirmó la pasada semana que los ingresos por derechos comerciales del club parisino “no se los cree nadie”.

El dirigente de la Liga apuntaba a que el equipo infla las cifras de sus balances para poder invertir más dinero en fichajes sin quebrantar la norma del sistema de la UEFA. “El PSG no puede hacer unos números donde sus derechos comerciales superan los de Real Madrid y Barcelona. Hemos hecho estudios y es imposible”, dijo el presidente de la Liga.

“Qatar está inyectando dinero y violando el fair play financiero e incluso las normas de competencia de la Unión Europea”, afirmó Tebas en una entrevista en Mundo Deportivo.

Este miércoles, en una entrevista publicada por el diario As, el presidente de la LFP ha insistido en que la Liga “no aceptará” el dinero del PSG por Neymar, tras acusar al club parisino de “dopaje financiero” y de ser un club “patrocinado por un Estado”, cuyas circunstancias económicas “desestabilizan a todo el fútbol profesional”.

El fichaje más caro de la historia

Sea como fuere, Neymar se convertirá en el fichaje más caro de la historia. Las cifras de su traspaso al Barcelona desde el Santos brasileño no han estado muy claras nunca, pero ese pase se sitúa en el entorno de los 88 millones de euros, una cifra que ahora ha quedado rebasada por mucho.

El delantero de Mogi das Cruzes ha pulverizado todos los registros y ha batido los números de la operación que terminó con Pogba en el Manchester United y con la Juventus con 105 millones de euros más en sus arcas. Por detrás queda, ya en tercera posición, el fichaje de Gareth Bale por el Real Madrid, que en 2013 dejó en el balance del Tottenham londinense 101 millones de euros más.

Cristiano Ronaldo, que hasta hace poco era el rey de este ránking, está ya en cuarta posición. Quedan pequeños, y más que rentabilizados, los 94 millones que pagó el Real Madrid por él al Manchester United. Una cifra similar, 90 millones de euros, desembolsó la Juventus para hacerse con los goles del argentino Gonzalo Higuaín, que procedía del Nápoles.

Dos fichajes, excluyendo el de Neymar, del top 10 se han firmado este verano. El pase del belga Romelu Lukaku del Everton al Manchester United le costó a los Red Devils 85 millones de euros, mientras que el Chelsea le pagó al Real Madrid 80 millones de euros para hacerse con el internacional español Álvaro Morata.

Con este traspaso, ningún jugador del mundo ha movido más dinero en traspasos que Neymar, y eso que no se puede decir una cifra exacta. Lo que es seguro es que el brasileño ha tomado una decisión que no va a gustar a los aficionados culés. ¿Habrá Barcelona-PSG en Champions League?