El ganadero de reses bravas Victorino Martín Andrés ha muerto este 3 de octubre a la edad de 88 años en su finca de Monteviejo, según ha informado su familia en un comunicado. El pasado domingo el ganadero había sufrido un «severo accidente cerebrovascular» y permanecía en observación en su finca de Extremadura, a la espera de evolución, según informaron fuentes allegadas al afamado ganadero de Galapagar (Madrid).

La familia prefirió no hospitalizar a Victorino prefiriendo que siguiese en su casa, con los suyos, y con todo tipo de cuidados médicos.

«Le dio un ictus que fue prácticamente letal. Estaba ya muy mayor y era ley de vida que tarde o temprano llegara su hora. Es una pérdida irreparable para todos y estamos todos muy apenados», ha indicado a EFE la responsable de comunicación de la ganadería jefa de prensa, Ana Romero.

Victorino Martín Andrés ha sido uno de los ganaderos más importantes de la cabaña brava española, creador de un prototipo de toro que él mismo soñó cuando empezó su andadura hace ya 50 años, con un encaste propio y que se ha convertido en santo y seña de los aficionados más exigentes, o, también, los considerados toristas.

Su última aparición pública fue hace escasas dos semanas para recibir, junto a su hijo del mismo nombre y de manos de su majestad el Rey Felipe, el Premio Nacional de Tauromaquia de 2016, que concede el Ministerio de Cultura, en la Catedral de Cuenca.