Alphonse Mucha (1860-1939) padre del Art Noveau se instala en el Palacio de Gaviria de Madrid en una muestra con más de 200 obras en las que se muestran las múltiples facetas de este influyente artista: bohemio, publicista, cosmopolita, místico, patriota y filósofo.

Nacido en la región de Moravia en 1860, entonces imperio austrohúngaro y hoy República Checa, Mucha vivió inspirado por la idea romántica del paneslavismo, una idea alimentada por el inmovilismo del imperio. Pero como defiende su nieto, John Mucha, “su visión del mundo era muy amplia y los elementos nacionalistas desaparecen la final de su obra y la prueba está en esta exposición, aquí hay tres estudios de grandes pinturas La edad de la sabiduría, La edad de la razón y La edad del amor. Quería hacer un gran tríptico con estas obras, pero cuando entraron los nazis en Praga fue una de las primeras personas arrestadas por la gestapo”. Murió a los pocos días, pese a ser liberado, y no pudo terminar el tríptico.

“Con esta muestra no queríamos hacer una exposición biográfica, queríamos enseñar a Mucha como humano. Cuando empecé a investigar me di cuenta de que no sólo fue un gran artista, sino una maravillosa persona”, asegura Tomoko Sato, comisaria de la exposición. El recorrido por la obra de este pionero del Art Nouveau está dividido en seis secciones que abarcan esa personalidad compleja, brillante y creativa que vive un momento histórico donde afloran todas las contradicciones que conducen a Europa a la Gran Guerra.

Pero en su obra se muestra el rostro más amable de la Europa más cosmopolita, su vida en el París de final de siglo XIX, un París en el que se rodeó con la vanguardia a la vez que triunfaba comercialmente como artista y diseñador. Su cartelería, sus creaciones y su estilo marcaron una época. El capitalismo y la primera sociedad de consumo, todavía muy restringida a la clase alta, necesita de creatividad, la publicidad con carteles fue en ese momento la vía de comunicación masiva con los consumidores.

Esa creatividad llevó a Mucha a crear desde cajas de galletas, jarras, anuncios de champán hasta cartas de menú de restaurantes. En el palacio de Gaviria se pueden ver ejemplos de estas piezas con las que queda claro que las artes gráficas y decorativas pasaban a un plano superior con su trabajo.

Entre las obras que componen la muestra, se pueden ver pinturas como carteles para Sarah Bernhardt, la actriz más importante de la escena del momento, como el póster para Gismonda (1894) o La Princesse Lointaine (1896). Asimismo podrá verse Francia abraza a Bohemia. Una pequeña muestra de la colección de Mucha que gestiona la fundación que dirige su nieto y que está compuesta de más 3.000 obras y 4.000 fotografías.

En esta exposición es posible ver algunas de sus fotografías que hacía, en muchas ocasiones, para poder después usarlas de guía para sus obras. Unas fotos que su nieto no duda en calificar de “muy contemporáneas”. Entre ellas están presentes en la muestra imágenes de Gauguin, quien acababa de regresar de Tahití y no tenía mucho dinero por lo que vivió un tiempo en casa de Mucha, a quien le sonreía la fortuna y los múltiples encargos que afrontaba.


Alphonse Mucha. Palacio Gaviria. Desde 12 de octubre de 2017 hasta 25 de febrero de 2018. www.muchamadrid.com