Cuando llegó el momento de disparar lanzó un beso al pelotón de fusilamiento. De los 12 disparos que partieron de los ejecutores sólo cuatro de ellos alcanzaron su cuerpo. Un tiro de gracia en la sien, del oficial al mando, culminó la pena de muerte. Se cumplía así, el 15 de octubre de 1917, hace cien años, la orden de un tribunal francés de ejecutar a Mata Hari por espionaje. Tenía 41 años.

Mujer fatal, seductora, espía, mujer libre, transgresora, provocadora, mito y leyenda, toda la vida de Mata Hari es alimento para la fantasía. Materia prima del imaginario colectivo sobre el espionaje femenino. Series de televisión, películas y novelas dan fe de que su vida sigue fascinando.

Margaretha Geertruida Zelle nació en Leeuwarden en 1876. En esta localidad holandesa, que el año 2018 será Capital Europea de la Cultura, se acaba de inaugurar una muestra sobre su figura en la que se recorre su apasionante vida a través de documentos y objetos personales. Para la configuración de esta exposición el Museo Frisio de Leeuwarden ha complementado su colección con objetos y documentos de otros museos para realizar la muestra más grande jamás dedicada a la espía.

Pasó una infancia llena riqueza, pues su padre era un comerciante acaudalado, pero se arruinó cuando Mata Hari tenía 14 años. El infortunio asoló la vida de la joven. Sus padres se divorciaron, su madre se murió al poco tiempo y su padre la dejó en manos de unos familiares. Así que con 18 años Margaretha se buscó la vida. Respondió a un anuncio, en la prensa local, de un capitán del ejército colonial holandés, Rudolf MacLeod, de 39 años, y se casó con él cinco meses después.

Varios objetos Mata Hari de la exposición en su ciudad natal.

Objetos, cartas y fotografías recientemente adquiridos por el Museo Frisio, y recogidos en la muestra de Leeuwarden, proporcionan nuevos datos sobre su papel, poco conocido, como madre en las Indias Orientales Holandesas donde se fue a vivir con su marido. Un libro para bebés muestra cómo mantuvo un registro del desarrollo de su hijo Norman y su hija Non.

Después de la pérdida de su hijo, la pareja se vio envuelta en un divorcio. El Centro de Historia y Literatura de Frisón Tresoar adquirió recientemente cartas que arrojan luz sobre este período, también presentes en la muestra. MacLeod se negó a pagar la pensión alimenticia y negó el contacto de su ex esposa con su hija. Margaretha escribió sobre el dilema personal que tuvo que afrontar, quedarse cerca de su hija o  viajar a París para comenzar una nueva vida.

Desaparecida la señora MacLeod, nació la bailarina Mata Hari, una falsa princesa de Java que hacía bailes exóticos en París. El 13 de marzo de 1905, Mata Hari hizo su debut en la danza en la biblioteca del Museo Guimet. Desde la capital francesa conquistó los teatros de baile en toda Europa, de Roma a Berlín y de Viena a Madrid. Pronto se hizo conocida por sus amantes y admiradores ricos e influyentes.

Foto policial de Mata Hari

Foto policial de Mata Hari

El juego de la espía

En 2014 el servicio secreto inglés publicó en Internet información sobre Mata Hari de sus archivos secretos en la que se desclasificaron algunos documentos desconocidos hasta entonces. Los documentos venían a ratificar lo que hasta la fecha se consideraba lo más cercano a los hechos, la investigación de Russell Warren Howe, un periodista que accedió a los archivos del juicio a la espía. La pruebas contra Mata Hari no aguantarían un tribunal contemporáneo, la bailarina fue espía, pero nunca de la importancia que se le atribuyó en el juicio que la condenó a muerte.

La información que manejó no mató a miles de franceses como fue acusada. Mata Hari fue reclutada para espiar para los franceses, pero ya había aceptado enviar información a un oficial de la inteligencia alemana. Aceptó dinero de ambas partes. Su mayor esfuerzo como espía tuvo lugar en Madrid donde pasó unos días con un militar alemán, pero apenas obtuvo nada destacable. Tanto la información que pasó a los franceses como a los alemanes era irrelevante.

La exposición de Leeuwarden presenta documentos originales de su juicio, incluida su “confesión”, que fueron desclasificados por las autoridades francesas en enero y que nunca se han mostrado al público.

El 13 de febrero de 1917, el servicio secreto francés arrestó a Mata Hari. Un equipo de agentes secretos la había seguido por un tiempo. Cuando iba a ser detenida se desnudó y se puso a bailar. Pensaba que era intocable por la gran cantidad de hombres poderosos e influyentes que conocía. Después de un juicio en el que hizo declaraciones contradictorias, un tribunal de guerra resolvió su condena a muerte.

Siguen sin aclararse muchos aspectos del juicio y de la vida de Mata Hari, pero es un hecho que en Vincennes los franceses fusilaron a una mujer, pero crearon un mito que sigue vivo.