Es un programa que apela a nuestras conciencias, a nuestra alma. Todos encontramos declaraciones que nos son familiares, que nos han pasado. Es hasta ahora, el programa más periodístico de toda la serie”. Jon Sistiaga desnuda el machismo del siglo XXI en la cuarta temporada de Tabú que se estrena mañana miércoles en #0, el canal de Movistar. En cuatro episodios de una hora, el Premio Ortega y Gasset de Periodismo 2003 se ha empeñado en realizar una radiografía del machismo cuyo resultado es un programa que incomoda y llama a la reflexión. Sistiaga no se deja nada en el tintero. Aborda el machismo inherente en la sociedad, desvela los problemas de los adolescentes, entrevista a víctimas de la violencia de género y a sus verdugos. “Es una radiografía de la sociedad que no pretende ser exhaustiva, porque el machismo es infinito, inabarcable en su indecencia, el programa funciona como un espejo y aporta muchos puntos de vista”, explica.

El machismo es uno de los grandes tabúes de la sociedad española y, aún con ello, hay gente que niega su existencia y no lo identifica como un problema. “No he querido salir de España, podíamos haber abordado el machismo desde muchos puntos de vista, pero en esta ocasión nuestra intención ha sido observarnos, para destacar nuestra herencia cultural y nuestros patrones de comportamiento”.

Zorro: héroe justiciero. Zorra: puta. Perro: el mejor amigo del hombre. Perra: puta. Golfo: descarado, pillo. Golfa: Puta. Hombrezuelo: hombrecillo, pequeño. Mujerzuela : puta. Guarro: sucio, que no se lava. Guarra: puta. Así hasta 50 palabras en castellano sirven para llamar putas a las mujeres, mientras que sus homónimos en masculino destacan cualidades positivas.

En el siglo XXI el machismo campa a sus anchas por la sociedad española. Está tan arraigado que incluso cuando surge en el lenguaje no nos sorprende. Se ha convertido en una lacra cuya máxima expresión termina, inevitablemente, en violencia de género. Algo que un sector de la sociedad no percibe como un problema. Sistiaga analiza en la primera entrega eso que han bautizado como postmachismo, la estrategia que usa el machismo para generar confusión y que consiste en afirmar que ya se ha alcanzado la igualdad, que ya está todo hecho.

En el siglo XXI el machismo campa a sus anchas por la sociedad española

“Hay muchas cosas que cambiar, algunas cuestan muy poco”, confiesa Sistiaga refiriéndose a situaciones micromachista como poner la cerveza al hombre y el refresco a la mujer, dar las vueltas a él aunque haya pagado ella, etcétera. Comportamientos extendidos en la sociedad española que rezuman cierto regusto arcaico.

En el segundo capítulo se desvelará el machismo inducido desde la educación y su repunte en la juventud. “Algo estamos haciendo mal, puesto que según un reciente estudio uno de cada cuatro españoles de entre 16 y 29 años ve normal el control en la pareja, incluso consideran que eso de la violencia machista es algo politizado. Por no hablar del uso que los jóvenes están haciendo del porno en internet. Los menores lo están utilizando como escuela sexual y cuyos métodos aplican después en sus relaciones”.

Tabú, en su tercera entrega, se centrará en las víctimas de violencia de género, “ellas prefieren considerarse supervivientes”, matiza Sistiaga . Y en el cuarto y más duro, el programa dará voz a los maltratadores. “Maltratadores o ex maltratadores, no tengo claro como deberíamos calificarlos”, recalca.

“El machismo es un tema que todo el mundo sufre o comete. Lo hemos querido visualizar y denunciar, porque existe la creencia de que es sólo machismo. Pero es un machismo inconsciente. Son pequeños actos que cometemos sin malicia, sin una intención puramente machista, que por cultura o educación no los tenemos en cuenta, que pueden ser muy lesivos para la mujer”, concluye.