Philip Roth (1933, Newark, Nueva Jersey), escritor y ganador del premio Pulitzer, ha muerto en la noche de este martes a los 85 años por insuficiencia cardíaca, según ha confirmado a CNN su representante literario, Andrew Wylie.

El prolífico escritor y autor de Pastoral Americana fue eterno candidato al Premio Nobel de Literatura, siempre presente en las quinielas, y entre muchos otros obtuvo en 2012 el Príncipe de Asturias de las Letras.

Judith Thurman, amiga de Roth y colaboradora de la revista The New Yorker, manifestó al canal que el autor falleció en el hospital Presbiteriano de Columbia, a donde había ingresado hace dos semanas con taquicardia. Según Thurman, Roth padeció una enfermedad cardíaca durante muchos años.

«Estuvo con todas estas personas cercanas a él al final y que venían al hospital todos los días. Algunos escritores, otros no, para quienes él fue increíblemente generoso. Cuidó las carreras de muchos, muchos autores jóvenes, de muchos de sus contemporáneos», agregó Thurman a la CNN.

El reconocido y premiado autor se retiró de la ficción en 2012, después de publicar dos años antes la que sería su última novela: Némesis. Sin embargo, a esa decisión le antecedió más de medio siglo de un trabajo prolífico, en el que se cuentan más de dos docenas de obras, desde la primera titulada Adiós, Columbus.

Entre sus obras más reconocidas están El lamento de Portnoy,  El profesor del deseoLa mancha humanaLa conjura contra América, Me casé con un comunistaLa humillación Pastoral Americana, por la que recibió el premio Pulitzer.

Fue en conversación con la publicación francesa Les InRocks cuando Roth reveló su decisión de retirarse. En la entrevista, publicada en octubre de 2012, explicó que después de releer todas sus obras decidió que había terminado su relación con la ficción. «No quiero leer más de ella, ni escribir de ella ni hablar de ella. Le he dedicado mi vida a la novela, la he estudiado, la he enseñado, la he escrito y la he leído. Excluyendo casi todo lo demás. Ya es suficiente. Ya no siento esta dedicación de escribir lo que he experimentado toda mi vida. La idea de luchar una vez más con la escritura es insoportable para mí».