El poder de la imagen es la exposición retrospectiva de la obra de Agatha Ruiz de la Prada (Madrid, 1960). El Museo del Traje, la Fundación Agatha Ruiz de la Prada y el Madrid Design Festival se unen así en una muestra que homenajea la trayectoria de la diseñadora madrileña.

La exposición repasa la trayectoria de la creadora, que comienza cuando, a la edad de 20 años, y tras estudiar en la Escuela de Artes y Técnicas de la Moda de Barcelona, entra a trabajar en el estudio de Pepe Rubio, y presenta su primera colección en solitario en el año 1981.

Durante la presentación, la diseñadora, en conversación el El Independiente, ha destacado la autenticidad de su creación. “Lo bueno que tiene mi moda es que desde el principio ha habido gente que le gustaba, otra a la que no le gustaba, pero todo el mundo la reconocía. Entonces la gente no se olvida de un traje de Agatha Ruiz de la Prada”, asegura.

Yo desde el primer día elegí el fucsia… y siempre lo he mantenido”

Su estilo extravagante y el color fucsia son dos sellos de identidad. “En mundo de la moda hay dos equipos, uno como el del Real Madrid, que es ‘el del negro’. Y uno pequeñito, que siempre ha existido, que es ‘el equipo del fucsia'”. En éste último, recuerda, ha estado Christian Lacroix, Schiaparelli, Kenzo o Yves Saint Laurent. “Yo desde el primer día elegí el fucsia, un poco como el color de las capas de los toreros que a mí siempre me ha parecido una imagen muy bonita de España, el fucsia con el amarillo… y siempre lo he mantenido”.

Para Agatha su mayor influencia fue su padre, un arquitecto y “gran coleccionista de arte contemporáneo” que la inició en sus primeros pasos hacia el mundo del arte, queriendo desde pequeña ser pintora. “Todo eso hizo que yo tuviera un estilo muy propio”, asegura, y que es con el que ahora juega y en el que se inspira para seguir creando.

También envía un mensaje a los diseñadores noveles. “Lo bonito de esto es pasárselo bien cada día porque no sabes qué va a pasar mañana. No hay que estar pensando en el futuro sino disfrutando del presente. Diviértete todo lo que puedas, aprovecha el día de hoy”, lo dice una mujer que asegura que tiene “la suerte” de que se lo pasa “bomba”.

Seguidora del diseñador Lipovetsky y de su teoría sobre la democratización de la moda

Recuerda cómo ha cambiado todo desde sus inicios en la industria. “Cuando yo empecé, la costura era más de las modistas que del mundo intelectual y del mundo del arte. A principios de los años 80 el mundo del arte y de la moda estaban muy disociados, casi cuarenta años después las mejores marcas del mundo están haciéndose en museos, se están yendo a la Bienal de Venecia donde tienen grandes colecciones”.

Se confiesa amante de los libros de arte y moda, seguidora del diseñador Lipovetsky y de su teoría sobre la democratización de la moda y “quizá mi diseñador favorito sea Yves Saint Laurent”.

Estrecha relación con el Museo del Traje

“Siempre he soñado con hacer alguna cosa en el Museo del Traje de Madrid, éste es uno de los mejores del mundo y la gente no lo sabe”. El Museo del Traje (anteriormente el Museo de Arte Contemporáneo), fue la pasarela donde Ruiz de la Prada hizo su segundo desfile allá por el año 81.

“Yo este museo lo conozco desde que se hizo el edificio y hoy me he acordado que el segundo desfile que hice yo en mi vida fue aquí, bajando esas escaleras”. El desfile fue organizado por la revista Vogue y se llamaba Diez grandes de la moda en España, “los otros nueve eran hombres y yo tenía 10 años menos que el más joven de ellos”.

La diseñadora habla con entusiasmo del museo. “Aquí he visto grandes exposiciones como la de Elio Berhanyer en la que me vestí de él, estuve el año pasado en la exposición de Carmen Lomana; aquí la reina me dio el Premio Nacional de Industria, aquí escuché una conferencia de Lipovetsky  que cambió mi vida porque la cosas que yo escuché ese día las he repetido cada vez que doy una conferencia”.

En España no hay el amor hacia los museos que debería de haber”

Ha lamentado que muchas personas, incluso de Madrid, no conozcan el Museo del Traje, “un museo muy importante con el que estoy muy involucrada”. En este sentido ha dicho que “en España no hay el amor hacia los museos que debería de haber”.

Una exposición retrospectiva

La muestra, que estará abierta al público del 6 de febrero al 31 de marzo, es la segunda retrospectiva que hace en Madrid, “la primera fue en Casa de Vacas hace 18 años”, recuerda. El montaje presenta más de cincuenta objetos que recogen una parte del trabajo realizado por Ruiz de la Prada en las últimas cuatro décadas, y que resumen su universo personal.

La mayor parte de ellos pertenecen a la colección de la Fundación Agatha Ruiz de la Prada, creada en 2011, con motivo del 30º aniversario del primer desfile de la diseñadora, con el objetivo de catalogar, conservar y difundir su legado cultural e intelectual, y que en la actualidad cuenta con más de 4.500 trajes catalogados. Las obras de la Fundación se acompañan de cinco piezas de la colección del Museo del Traje.

La exposición incluye vestidos, como los célebres vestidos-escultura, que entroncan directamente con las vanguardias artísticas; complementos; perfumes; y productos a través de los que ha podido expandir su estética personal, y que muestran la larga colaboración con empresas y sus incursiones en el diseño industrial.

Su labor ha sido ampliamente reconocida con más de veintiséis premios

Considerada como una de las estrategas de la moda española, durante los treinta y ocho años de carrera, su labor ha sido ampliamente reconocida con más de veintiséis premios, entre los que se encuentran la Medalla de Oro al mérito de las Bellas Artes 2009 y el Premio Nacional del Diseño de Moda 2017, concedidos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; el Premio especial T de Telva 2006 por su trayectoria en el mundo de la moda; o el Premio Nacional de Moda Honorífico de la Industria de la Moda 2018, otorgado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Asimismo, ha sido invitada de honor y representante de la moda española en las principales pasarelas del mundo.