La historia oficial es que la famosa actriz Grace Kelly, la auténtica reina de Hollywood, conoció al hombre de sus sueños, un tal Rainiero Grimaldi, casualmente príncipe de Mónaco, se casaron, fueron felices y comieron perdices. Sin embargo, la verdadera historia no podría ser más distinta.
Recordamos aquí 50 cuestiones que pocas veces se explican de Grace Patricia Kelly y de su vida de (supuestamente) cuento de hadas.
1. Venía de una familia de atletas olímpicos... y famosos escritores
Grace Kelly nació el 12 de noviembre de 1929 en Filadelfia. Su familia era bastante adinerada y vivían en una imponente mansión en East Falls.
El padre de Grace Kelly, John, era un gran atleta de remo que llegó a ganar varias medallas de oro en los Juegos Olímpicos y fue seleccionado para el US Olympic Hall of Fame. El deporte era muy importante en la casa de los Kelly y Grace y sus dos hermanos (Margaret y John Jr.) practicaban un sinfín de disciplinas de pequeños. Sin embargo, la pequeña Grace lo hacía por divertirse y no por competir, lo que la diferenciaba del resto de familiares, más interesados en ganar que en pasar un buen rato.
Pero no todo era músculo. Los Kelly también eran bastante políticos e intelectuales. El padre de Grace fue el candidato demócrata a la alcaldía de Filadelfia en 1935 (perdió) y, años más tarde, el presidente Roosevelt lo nombró director de Salud Física del gobierno. Un tío de Grace, George Kelly, llegó a ser un dramaturgo bastante famoso e incluso ganó un premio Pulitzer.
2. Recibió una excelente educación
La intelectualidad era tan importante en su familia que Grace fue matriculada en la academia Revenhill, una escuela católica, y luego en la Stevens School, un prestigioso colegio para señoritas donde el currículum era exhaustivo. Grace destacó en Literatura e Historia del Arte. En el anuario de la Stevens School se decía que "la señorita Kelly llegará a ser algún día una famosa actriz de teatro y de la gran pantalla". No se equivocaban.
3. Su padre no tenía buena opinión de las actrices
Grace participó en varias obras de teatro del colegio y tanto le gustaron los escenarios que decidió matricularse en la Academia Americana de Arte Dramático. Cuando anunció su decisión en casa, sus padres no es que la apoyaran precisamente. Es más, estaban completamente horrorizados. Básicamente, porque su padre consideraba que las actrices eran poco más que prostitutas.
4. Casi no es admitida en la escuela de Arte Dramático
Cuando fue a matricularse, le informaron que no había sitios libres. Kelly tuvo que llamar a su tío, el dramaturgo George Kelly, para que la ayudase. Éste no sólo accedió a mover hilos, sino que le dejó que usase una de sus obras, The Torch-Bearers, para hacer una audición. La escuela le hizo un hueco enseguida.
Eso sí, le obligó a cambiar su acento. Grace Kelly tenía un fuertísimo acento de Philadelphia que sus profesores creyeron que no la ayudaría. En realidad, su voz era horrorosa. Mientras estudiaba Arte Dramático, por las noches escuchaba grabaciones de inglés británico para modular su entonación e hizo miles de ejercicios para mejorar su tono de voz.
5. Debutó en Broadway con una obra de Strindberg
Mientras estudiaba, Grace consiguió su primer papel en Broadway en la obra de teatro El padre, del dramaturgo sueco August Strindberg. La obra que representó en la fiesta de graduación fue The Philadelphia Story, de Tracy Lord.
6. De adolescente no era guapa
En cuanto la vieron en los carteles de teatro, con su imponente glamour e innegable elegancia, a sus amigos, incluso a su familia, le sorprendió descubrir que Grace tenía una belleza clásica tan despampanante. Para ellos era una chica desgarbada y no precisamente glamurosa. De adolescente siempre iba vestida con una sencilla falda, un suéter algo desgastado y gafas.
7. Tuvo una aventura con un profesor
Kelly no sólo destacó en sus estudios. También tuvo una aventura con uno de sus profesores. Pero sus padres le ordenaron que pusiera inmediatamente punto y final a la relación.
8. Comenzó con trabajos de poca monta
Tras graduarse, Kelly se instaló en el Barbizon Hotel for Women, una especie de residencia para señoritas en Nueva York donde las visitas masculinas estaban terminantemente prohibidas. Kelly fue rápidamente contratada como modelo por la agencia de John Robert Powers: sus primeros trabajos fueron para anuncios de cigarrillos y repelentes de insectos. En paralelo, comenzó a ir a audiciones para pequeños papeles en televisión y consiguió que el productor televisivo Delbert Mann la contratara para una adaptación de una novela de Sinclair Lewis.
9. Enseguida tuvo seguidores
Después de hacer un buen papel con El padre y de destacar en televisión, Grace comenzó a despuntar como actriz. El director de cine Henry Hathaway la contrató para un pequeño papel en la película Catorce horas. La crítica apenas reparó en ella, pero sí el público y enseguida se creó el primer Grace Kelly Fan Club. Grupos parecidos surgieron por todo el país.
10. Triunfó con 'Solo ante el peligro' y con 'Mogambo'
En 1951, el director Fred Zinnerman la contrató para su película Solo ante el peligro, protagonizada por Gary Cooper y Katy Jurado. Antes incluso del entreno oficial, en el preestreno, el legendario John Ford quedó tan impresionado con aquella actriz rubia que le ofreció participar en Mogambo, una película con Clark Gable y Ava Gardner. Kelly triunfó en Mogambo y llegó a conseguir un Globo de Oro a la mejor actriz secundaria. También la nominaron a un Oscar.
11. Se enamoraba de sus compañeros de reparto y se acostaba con la mayoría
Aunque Grace Kelly tenga una imagen angelical y muy recatada, la realidad no podía ser más distinta y muchos en Hollywood aseguraron que tenía fama de devora-hombres. Algunos han llegado a desvelar que tuvo ligues con "prácticamente todos" y que "no era ninguna santa".
Entre otros, Kelly tuvo romances con Clark Gable (Mogambo) y Ray Milland (Dial M for Murder). Fue especialmente sonada su aventura con Gary Cooper, con quien rodó el western High Noon. Por entonces, él tenía 51 años y ella, 22. Él estaba casado y tenía una amante, una actriz llamada Patricia Neal. Muchos años más tarde, él reconoció que, aunque ella parecía fría y distante, en realidad tenía una personalidad muy apasionada y era altamente sexual. Por cierto, Neal no pudo soportar que su amante prefiriera a otra y tuvo una crisis nerviosa.
12. Vomitó delante de Clark Gable
Si con Gary Cooper tuvo una relación complicada y tempestuosa, con Clark Gable llegó a cotas tan obsesivas que algunos biógrafos han llegado a insinuar que Kelly debía tener alguna obsesión freudiana mal resuelta con su propio padre. Si no, no se explica su interés por hombres maduros mucho más mayores que ella.
Siempre se ha dicho que, durante el rodaje de Mogambo, ella se enamoró perdidamente de Gable, por entonces de 52 años. Enseguida pasaron a mayores y, después de que una compañera de reparto los pillara juntos dándose el lote, él alquiló una habitación de hotel para que pudieran pasar tiempo a solas lejos de miradas indiscretas.
La relación debió llegar a tal punto que la madre de ella exigió a Gable que se casara con su hija, pero él, un mujeriego empedernido, no quería ni oír hablar de semejante posibilidad y huyó despavorido. Según James Spada, uno de los biógrafos de la actriz, ella quedó tan destrozada que una noche se emborrachó, fue a la caravana de Gable y, de tan alcoholizada que iba, nada más entrar, vomitó en el suelo. Obviamente, tras semejante escena, la relación se enfrió.
13. Se rumorea que llegó a tener aventuras con los cuatro compañeros de reparto de la misma película
Fue en The Country Girl, aquí traducida como La que volvió por su amor o La angustia de vivir, en donde salían Clark Gable, Bing Crosby, William Holden y David Niven. Por lo que se explica, Kelly no sólo seguía muy interesada en Gable, sino que también se enamoró de William Holden. Tanto, de hecho, que llegó a fantasear con que él abandonaría a su esposa por ella (no lo hizo). Sin embargo, el interés no debía ser tan intenso cuando también flirteó abiertamente con Big y Niven.
14. La mujer de James Stewart la vigiló de cerca
Dada la fama de Grace Kelly con sus compañeros de reparto, la mujer de James Stewart, Gloria, decidió tomar cartas en el asunto y, mientras rodaban Una ventana indiscreta, se encargó de no quitarles el ojo de encima. Supervisaba todas las tomas que hacían juntos, se aseguraba de que no coincidían en el camerino y llevaba personalmente en coche cada día a su marido al rodaje y luego lo recogía de vuelta.
15. Estuvo prometida con el diseñador de moda de Jackie Kennedy
Antes de estar comprometida con Rainiero, Grace estuvo a punto de casarse con Oleg Cassini, hijo de un conde ruso que había tenido que exiliarse tras la revolución bolchevique. Cassini había aprendido moda en París con Jean Patou, el couturier de las clases altas, y luego había puesto rumbo a Estados Unidos. “Llegué con tan sólo un esmoquin, una raqueta, un título nobiliario y mucho talento” diría en sus memorias. Se apuntó a torneos de tenis en los clubs más prestigiosos de Palm Beach y así conoció a los mandamases de los estudios de Hollywood. Enseguida consiguió trabajo como diseñador de vestuario y llegó a vestir a las actrices más prestigiosas del momento, de Rita Hayworth a la mismísima Marilyn Monroe.
Cuando conoció a Grace Kelly, Cassini se propuso transformarla en un icono de moda. Por entonces, Kelly no era lo que se diría glamurosa y según el modisto, "se vestía como una maestra de escuela. Fui yo quien la vistió con trajes elegantes". Cassini siempre pregonaría que fue él quien creó el estilo Kelly, como también años más tarde se anunciaría como "el creador del estilo de Jackie Kennedy". Cassini era muy amigo de Joe Kennedy, el padre de JFK, y fue éste quien convenció a su nuera de que apostase por Cassini como su diseñador en la Casa Blanca. ¿Los famosos trajes rectos, mínimamente entallados, que Jackie Kennedy haría famosos en todo el mundo? La mayoría fueron obra de Cassini.
Con Grace no sólo crearía un icono, sino que también se convirtieron en una pareja muy unida. Transformar a Grace en una musa de elegancia, sin embargo, no fue suficiente para que los padres de ella aceptaran el matrimonio. Los Kelly querían que su hija se casara con alguien socialmente muy destacado y un modisto de Hollywood, por mucho pedigrí que tuviera su familia, no era exactamente en lo que estaban pensando.
16. Se disfrazó de enfermera para JFK
Lo de compartir diseñador no fue la única vez que Grace Kelly y Jackie Kennedy coincidieron. Poco después de la boda de Jackie y JFK, cuando JFK aún era un mero senador por Massachussetts, él se tuvo que someter a una peligrosísima operación de espalda que por casi le costó la vida. Para animarlo mientras estaba en el hospital, un amigo de él convenció a Grace Kelly de que apareciera en la habitación vestida de enfermera.
Siempre se ha dicho que Jackie había estado detrás de la broma, pero en realidad se enfadó muchísimo cuando se enteró. Tanto, que nunca se lo perdonó y ambas damas jamás estuvieron muy unidas.
17. Musa de Alfred Hitchcock
Hitchcock hizo tres películas con Grace Kelly. La primera, en 1954, Dial M for Murder (en castellano, Crimen perfecto), fue la más importante para ambos porque ayudó a consolidarlos como director y actriz de prestigio respectivamente. También fue el inicio de una gran amistad que duraría toda la vida.
Después de Crimen perfecto, Hitchcock y ella trabajarían juntos en La ventana indiscreta, protagonizada por James Stewart, y en Atrapa a un ladrón, con Cary Grant. La primera vez que pisó Mónaco fue para rodar una película. Atrapa a un ladrón se rodó en la Costa Azul. Fue así cómo Grace conoció Mónaco y, sobre todo, cómo conoció al que sería su futuro marido, el príncipe Rainiero.
18. Ninguno de sus éxitos hizo que su padre la valorara
Muchas biografías han desvelado que John, el padre de Grace, era excesivamente estricto con ella, hasta el punto de que ella siempre se sintió sola y sin cariño. Fue un sentimiento que nunca superaría, aunque la verdad es que su padre no hizo mucho por arreglar la situación. Ni siquiera cuando su hija consiguió un Óscar por The Country Girl él se mostró satisfecho. Por lo que cuentan, esa misma noche, en vez de felicitarla, le dijo fríamente: "Siempre pensé que sería tu hermana Margaret quien triunfara, no tú".
19. Aristóteles Onassis recomendó a Rainiero que buscara a una actriz famosa como esposa
Aunque ahora sólo lo recordemos como un magnate naviero, la verdad es que Onassis era dueño de prácticamente medio Mónaco. Era el propietario de la Société des Bains de la Mer, el complejo que incluía el famoso Casino y el puerto. Sin embargo, por aquel entonces Mónaco no era apenas conocido a nivel mundial y el principado tenía graves problemas de dinero.
Para rentabilizar su inversión, Aristóteles se empeñó en que Mónaco se convirtiera en el epicentro de la jet set mundial y convenció al príncipe Rainiero de que invitase a las estrellas más importantes del momento. También le animó a que se casara con una guapa actriz para conseguir salir en todas las revistas e impulsar así el turismo.
20. Marilyn Monroe casi le quita a su príncipe azul
En Hollywood comenzó a ser vox populi que aquel Rainiero buscaba esposa y la mismísima Marilyn Monroe llegó a probar suerte. Aunque no estaba interesada en él, estaba convencida de que podía atraer a cualquier hombre y, según cuenta la leyenda, la actriz comentó que "sólo necesitaba dos días con él a solas" para que él se enamorase perdidamente de ella y le propusiera matrimonio.
21. Una de las protagonistas de 'Lo que el viento se llevó' le hizo de Celestina
Después de haberse conocido mientras rodaba con Hitchcock, Rainiero y Grace volvieron a coincidir cuando ella participó en el Festival de Cine de Cannes en 1955. Se cree que Olivia de Havilland, una de las protagonistas de Lo que el viento se llevó, fue quien les organizó una primera cita.
22. El traje arrugado con el que volvió a ver a Rainiero
Por entonces ella ya era una actriz muy conocida y, después de aquella primera cita, él la invitó a conocer los jardines de palacio. El día en cuestión, como ella llevaba poco tiempo en Francia y había tenido un problema con su equipaje, todos sus trajes estaban muy arrugados y no había tiempo de plancharlos. Kelly removió entre sus pertenencias, encontró el único vestido mínimamente presentable y se lo puso. Era un vestido de fiesta, oscuro y con grandes estampados de flores, a todas luces inapropiado para dar un paseo por un jardín por la tarde. Pero a nadie pareció importarle.
23. Mantuvieron una relación a distancia
Rainiero se mostró rápidamente interesado en aquella actriz bellísima de Hollywood con los modales suficientes para pasar por una princesa. Cuando ella regresó a Estados Unidos, él comenzó a enviarle cartas y comenzaron así una relación a distancia, mantenida a través de misivas románticas. Él aprovechó que tenía un viaje de negocios a Estados Unidos para pasarse por Filadelfia a conocer a los Kelly. Tres días más tarde, él le propuso matrimonio y ella le dijo que sí