La geografía madrileña está plagada de lugares únicos por su belleza, encanto y autenticidad. No resulta sencillo elegir un número limitado de rincones singulares para visitar a lo largo y ancho de la Comunidad de Madrid. Con ese objetivo surgió el programa turístico Villas de Madrid, una cuidada selección de once destinos que destacan por su patrimonio cultural y por sus paisajes, sin haber perdido con los nuevos tiempos su identidad rural. Para satisfacer plenamente a sus visitantes, además, se ha dotado a estas villas de una buena infraestructura turística.

Buitrago de Lozoya, un viaje medieval

Imagen del río Lozoya pasando por el pueblo Buitrago de Lozoya en la Comunidad de Madrid
El majestuoso paisaje de Buitrago de Lozoya. FIRMA: Belen Imaz

Apenas a 75 km al norte de la ciudad de Madrid se sitúa, a los pies de la sierra de Guadarrama, Buitrago del Lozoya. Rodeada por el río Lozoya que le da nombre, la villa llama la atención por su estilo medieval, y de forma muy especial por su muralla.

Dicho recinto amurallado, de origen árabe, es el mejor conservado de la Comunidad, lo que propició que Buitrago fuera declarado Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural en 1993. No en vano puede afirmarse que pasear por su casco histórico supone todo un viaje en el tiempo, con su alcázar junto a la Iglesia de Santa María del Castillo y la Torre del Reloj.

En esta famosa villa, rodeada de viñedos y olivos de la Vega del Tajuña, la Edad Media ha quedado atrapada entre las calles y edificios de su casco urbano, declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1974.

Su Plaza Mayor, que ha sido utilizada en distintas ocasiones como escenario de películas, es un magnífico ejemplo de arquitectura popular castellana. Desde allí pueden observarse además la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción –con un lienzo de Goya en su interior-, el Teatro Lope de Vega y la Torre del Reloj. Chinchón también esconde un valioso tesoro prehistórico.

Sus primeros pobladores se remontan al Neolítico, cuando habitaron algunas de las grutas de los alrededores, entre las que destaca la Cueva de la Mora. También hay vestigios tanto íberos, en el llamado cerro de ‘El Salitral’, como romanos, procedentes de la vecina Titulcia.

Manzanares el Real, un escenario de cuento

¿Quién no ha querido nunca pasear por castillos y lugares mágicos? Realizar este sueño es posible en Manzanares El Real, cuyo castillo es el mejor conservado de toda la Comunidad matritense y se encuentra en la actualidad totalmente musealizado. Visitarlo es sinónimo de emprender un sugestivo viaje en el tiempo, con parada obligada en las épocas medievales y renacentistas.

Manzanares el Real cuenta además con bosques, un embalse y una montaña que se dice que es mágica y se denomina La Pedriza. Forma parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, constituyendo una de las principales joyas naturales de toda la Comunidad.

Colmenar de Oreja, entre canteras y tinajas

A tan solo 40 kilómetros de Madrid, Colmenar de Oreja se encuentra situado en el sureste de la Comunidad. Su rica historia se encuentra sin duda conectada con el Castillo de Oreja, ubicado en un enclave para controlar el río Tajo. El año 1440 obtuvo el rango de villa, pasando por ella la corte itinerante de los reyes castellanos.

Especialmente famosas son sus canteras, de donde se obtuvieron las piedras para los Palacios Reales de Madrid y de Aranjuez, para el Teatro Real y para fuentes tan significativas como las de Cibeles y Neptuno. También característicos son sus grandes hornos, donde se fabricaban las tinajas para el vino y el aceite, que se vendían posteriormente por toda la península.

Torrelaguna, cuna de los madrileños ilustres

Lugar de nacimiento del famoso Cardenal Cisneros, quien no reparó precisamente en gastos para engrandecer la villa, famosa igualmente por ser la cuna de Santa María de la Cabeza y por haber acogido a San Isidro Labrador. Entre sus numerosos monumentos destacan la Iglesia de Santa María Magdalena, ejemplo de arquitectura gótica castellana, el Hospital de San Bartolomé o el Convento de Franciscanos de la Madre de Dios.

Escenario de grandes películas, Torrelaguna acogió a actores de enorme prestigio de antaño, como Cary Grant, Sofía Loren o Frank Sinatra. El lugar también goza de un sugerente entorno natural, en pleno Valle Medio del Jarama, ofreciendo un paisaje con un rico patrimonio hidráulico por haber sido la primera sede del llamado Canal de Isabel II.

Iglesia del pueblo Torrelaguna en Madrid
Grandeza e historia en Torrelaguna. FIRMA: Belén Imaz

Sita al suroeste de la Comunidad de Madrid, entre los ríos Guadarrama y Alberche, Navalcarnero fue fundada el 10 de octubre de 1499. Testigo preferente de la boda del rey Felipe IV con su sobrina Doña Mariana de Austria, por lo que se le concedió el título de Villa Real.

El lugar goza de lugares muy emblemáticos como su pintoresca Plaza del Teatro, su populosa Plaza de Segovia, el Monumento a los Encierros, la Iglesia de San José o la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Monumento Histórico-Artístico.

De especial valor histórico son su Ermita de Veracruz, con sus frescos y pinturas murales originales, y una réplica de la portada de la llamada Casa de la Cadena, erigida en el lugar en el que el rey Felipe IV y su sobrina la archiduquesa Mariana de Austria pronunciaron sus votos en 1649.

Nuevo Baztán, tan atractivo como su ‘padre’ navarro

Esta villa fue fundada por Juan de Goyeneche y Gastón como un centro agrícola y de fabricación a comienzos del setecientos. Denominada Nuevo Baztán en honor al lugar de Baztán, en Navarra, de donde Goyeneche provenía. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1941 y Bien de Interés Cultural a principios del año 2000. Dentro del conjunto monumental destaca la magnífica fachada del Palacio Iglesia de Goyeneche, lugar de residencia del fundador de la villa y su verdadero centro neurálgico.

La enorme atracción del lugar posibilitó incluso que algunas grandes películas de Hollywood fueran rodadas en sus calles, como ‘Los Tres Mosqueteros’, ‘El Zorro’ o ‘El Regreso de los Siete Magníficos’, acogiendo a actores de primer nivel internacional como Charlton Heston, Alain Delon, Fernando Rey o Lucia Bosé.

Patones de Arriba, rural y chic

Para todos aquellos que buscan un paisaje recóndito, en plena naturaleza, rodeado de montañas, valles y embalses y que, a la vez, sean amantes de la buena mesa, Patones de Arriba es su destino ideal. Existe una senda ecológica, que separa Patones de Arriba y Patones de Abajo, de apenas 750 metros, conocida como El Barranco, desde donde se puede apreciar la belleza natural de este paisaje.

Patones de Arriba resulta un auténtico museo de pizarra al aire libre con su singular entramado de callejuelas. También ofrece un gran abanico de opciones gastronómicas con toda una serie de diversos establecimientos, acogedores y románticos a la vez. Para dejarse seducir por el encanto de la villa, resulta especialmente recomendable visitarla tanto en San Juan como en carnaval, puesto que el lugar conserva intactas sus viejas tradiciones.

Rascafría, para disfrutar de la naturaleza

La belleza de las callejuelas de Patones de Arriba. FIRMA: Belén Imaz

La villa de Rascafría se localiza en un paraje de verdadera excepción como es el del Valle de Lozoya. Entre sus monumentos destaca con luz propia su imponente y a la vez hermoso Monasterio de Santa María del Paular. Igualmente reseñable es su monumental Parroquia de San Andrés Apóstol, así como la Plaza de los Trastámaras, erigida en conjunto con la Casona.

Rascafría dispone además de una extraordinaria oferta de turismo natural, con un valle amplio y despejado y una atractiva ruta rural denominada Cascadas del purgatorio, especialmente recomendable para todos aquellos verdaderos amantes de la naturaleza.

San Martín de Valdeiglesias, arte eclesiástico y deporte

Situado en el extremo occidental de la Comunidad de Madrid, lindando con las provincias de Toledo y de Ávila, sus orígenes se remontan al siglo XIII, al formarse una pequeña aldea alrededor de una ermita bajo la advocación de San Martín de Tours. Dicha aldea se desarrolló bajo la protección del Monasterio de Santa María de Valdeiglesias, cuyos monjes dieron un siglo más tarde al lugar el título de villa.

Su rico patrimonio arquitectónico aparece bien representado por la Iglesia de San Martín Obispo (de estilo herreriano), y por las ermitas del Ecce Homo y de Nuestra Señora de la Salud. También, de forma especial, por el castillo de la Coracera, fortificación datada a finales del siglo XV. Dentro del municipio se encuentra la playa Virgen de la Nueva, que alberga un importante puerto deportivo.

Villarejo de Salvanés, cine e historia

Existen noticias sobre este municipio en el siglo XI, en concreto en torno a la condonación del Valle de Salvanés que hizo Alfonso VI a la iglesia de Toledo. Ya en el XIII se tiene constancia de la existencia de Villarejo. Su patrimonio artístico está bien representado por su castillo, levantado a finales del siglo XIII, así como por la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, del siglo siguiente.

También destacan dentro del municipio el Convento de Nuestra Señora de la Victoria de Lepanto, del siglo XVI, erigido en conmemoración de la famosa batalla en la que participó el mismo Cervantes, y la llamada Casa de Tercia, también del siglo XVI, levantada como consecuencia de la presencia de la Encomienda Mayor de Castilla en Villarejo de Salvanés.

Poco antes del llamado Sexenio Democrático, en el siglo XIX, fue el lugar escogido por el general Prim para protagonizar un intento de golpe de estado que resultó fallido. En la actualidad destaca su Museo del Cine, primero de su especie en toda España.