Un esqueleto casi completo de bisonte, datado en torno a hace 4.000 años y hallado con una punta de flecha de cobre incrustada entre las costillas, ha sido presentado este lunes por el Gobierno de Navarra tras su descubrimiento en la Sima Arrafela, dentro del Parque Natural de Urbasa y Andía. El hallazgo, calificado por los investigadores como “excepcional” y “único en la Península Ibérica”, abre nuevas hipótesis sobre la fauna que habitaba el norte peninsular al final del Calcolítico.

Los restos fueron localizados en 2024 en el marco de una intervención promovida por la Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana, con participación de equipos de la Universidad del País Vasco y del Museo Nacional de Ciencias Naturales, entre otras instituciones nacionales e internacionales. La recuperación del esqueleto se produjo en octubre de 2025 y los trabajos de laboratorio continúan ahora con estudios métricos, genéticos y de dieta.

Según las primeras conclusiones, se trata de un bisonte adulto joven, de unos cuatro años, con un peso estimado de entre 800 y 850 kilos. La presencia de la flecha de cobre permite situar el episodio en un contexto de caza y confirma la existencia de poblados estables en la zona en esa época. Los análisis de ADN deberán determinar si pertenece al bisonte europeo, lo que supondría la primera evidencia de esta especie en la Península Ibérica, o al denominado Clado X, del que hasta ahora no se conocía un esqueleto completo.

Chivite y los bulos de la prehistoria

La presidenta del Gobierno foral, María Chivite, ha subrayado que “la arqueología nos está dando muy buenas sorpresas” y ha vinculado este descubrimiento con otros hallazgos recientes como el Hombre de Loizu o la Mano de Irulegi. A su juicio, el esqueleto del bisonte, “increíblemente bien conservado”, aporta información nueva sobre la fauna que vivía en la Península hace 4.000 años y refuerza el papel de la ciencia frente a “relatos falsos” sobre el pasado.

La Sima Arrafela, conocida desde hace décadas, ha sido descrita por los especialistas como una “trampa natural” –como el yacimiento de la Galería de Atapuerca– en la que se han ido acumulando restos de animales durante milenios. En la misma intervención se han identificado también restos de un león de las cavernas (Panthera spelaea), especie extinta hace unos 12.000 años, el tercero documentado en Navarra tras los yacimientos de Abauntz y Koskobilo y el que más material ha aportado hasta la fecha. Junto a ellos han aparecido restos de un gallo lira y de otra rapaz, que amplían el conocimiento sobre la fauna prehistórica del territorio.

A la espera de la genética

El paleontólogo Asier Gómez Olivencia ha señalado que el hallazgo no es casual y responde a un trabajo planificado entre los departamentos de Cultura y Medio Ambiente. Por su parte, el especialista en bisontes Jan van der Made ha destacado la relevancia del conjunto óseo y la necesidad de esperar a los resultados genéticos para confirmar la adscripción exacta del animal.

Los estudios en curso, algunos de ellos en centros internacionales, se prolongarán durante al menos un año. Una vez concluidos, el Departamento de Cultura valorará la posibilidad de exhibir los restos, convertidos ya en una de las piezas clave para entender la prehistoria reciente de Navarra.