Desde el tendido del 3 o el del 4, pasado el ecuador -con minúscula- del festejo, emergió el vozarrón: "¡Zapaterooo, a la cárcel!".

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Sitúense: plaza de toros de Las Ventas del Madrid de Ayuso y Almeida, décima de la Feria de San Isidro, segunda novillada con más de 20.000 asistentes -una pasada para un festejo menor-, superadas las 20.30 horas del 19 de mayo, durante la lidia del quinto novillo de Fuente Ymbro, con algún ejemplar protestado por su presentación. Surge el vozarrón: "¡Zapaterooo, a la cárcel!".

Sitúense algo menos de 12 horas antes, revientan las webs, "Zapatero, imputado". El órgano que ordena citar es la Plaza número 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia de la calle García Gutiérrez s/n de Madrid, a menos de 4 kilómetros de la plaza de toros de Las Ventas. Todo pasa en Madrid. José Luis Rodríguez Zapatero deberá comparecer el próximo 2 de junio "a las 09:00 horas de su mañana" -inenarrable la jerga jurídica- en la sede de la Audiencia Nacional. Esa tarde, para los curiosos, torearán Pepe Moral, Damián Castaño y Gómez del Pilar la corrida de José Escolar. Dura. Todo será duro el próximo 2 de junio, para unos más que para otros.

Pancarta de apoyo al novillero catalán Mario Vilau en Las Ventas. | PLAZA DE LAS VENTAS

"¡Zapaterooo, a la cárcel!", se oye perfectamente en la plaza este martes. La gran diferencia con los campos de fútbol es que en la plaza de toros se escucha todo, de tal manera que el que quiere tener su momentico de gloria, lo tiene. Qué le vamos hacer.

De unos años a esta parte, principalmente causado por el histérico y malhadado movimiento independentista catalán -aprovechando el Gobierno pepero-, hay un grito top en las plazas de toros; "¡Viva Españaaaa!". Claro que ¡Viva!, cualquiera dice que no. Como Viva la amistad o Viva el veraneo. Todos coparticipamos, sólo que el abuso destemplado del grito ya cansa. Sin mayores valoraciones, así son las cosas. Ayer toreaba un catalán, Mario Vilau, herido en el muslo y ejecutor de dos espadazos. Pasó a la enfermería a pie, "cornada grave".

Lo distintivo, novedoso, noticioso y exclusivo es pararse a reflexionar sobre el vozarrón de este martes en la plaza de toros de Madrid, casi abarrotada con "más de 20.000 almas". ¿Qué siguió al "¡Zapateroooo, a la cárcel!"? ¿Una ovación? ¿División de opiniones?

Nunca lo olviden: el Toreo es grandeza. Y en Madrid, desde las Salesas a Ventas, pasa de todo, el mismo día, escape de gas incluido

La nada. No pasó nada. Pasen y lean los sociólogos. Nadie correspondió al grito, en este Madrid de Ayuso y Almeida. ¿Increíble, verdad? En un centro neurálgico facha, el mismísimo día en el que empuran al expresidente del Gobierno socialista entre 2004 y 2011, nadie se hace el mayor eco de ese ardoroso deseo de prisión. ¡En la plaza de toros!

Se cuenta y se destaca en esta piecilla simplemente en un intento modesto de rasurar los tópicos: toros, derechona, puros y machismo. Que cada cual, no obstante, siga pensando y calificando como quiera. Pero nadie jaleó el alarido.

La Feria sigue, mañana jueves torean Juan Ortega y Pablo Aguado, se recomienda silencio y atención durante la lidia pero si, debido a la ingesta y al creciente calor de verano que se nos viene en la inexistente primavera madrileña, se les ocurre lanzar un grito, párense a pensar que, el día que imputaron a Zapatero, en la plaza de toros no se jaleó -insisto- su presunto enchironamiento.

Nunca lo olviden: el Toreo es grandeza. Y en Madrid, desde las Salesas a Ventas, pasa de todo, el mismo día, escape de gas incluido. Julio Norte, de Salamanca, tan feliz por la Puerta Grande.